La noticia de la muerte del poeta aún no ha perdido sus ecos, y hoy sabemos que guardaba en su ordenador un tesoro que no quiso desvelar. Pronto verá la luz.
Ángel González decía en sus últimos meses que lo último que tenía escrito era demasiado oscuro y deprimente, y consideraba que no se debía publicar. Sin embargo, esos versos han sido rescatados por su mujer y su amigo Luis García Montero, que han visto un poemario coherente compuesto por 27 poemas inéditos.
Un libro en el que el poeta parece despedirse de la vida con estoicismo, dialogando con la nada de una manera natural. Ya podemos disfrutar de un adelanto de 3 poemas que ha publicado El País. Y, a pesar de que nos señalan que son versos duros y ciertamente tristes, la pequeña selección que ya podemos leer es de lo más positivo que se puede hallar entre dichos textos.
Traigo aquí este poema, “Caída”, que contiene en su verso final el título del libro que se publicará en abril, ‘Nada grave’. En el que la melancolía deja un hueco al juego de lo intrascendente, un guiño que nos cura de gravedad ante la muerte. ¿O que nos salva de ella – de la gravedad – para poder sobrellevar su intuida cercanía?
Una delicia de poema para acompañar a Ángel González en sus últimas acrobacias existencialistas.
CAÍDA
Y me vuelvo a caer desde mí mismo
al vacío,
a la nada.
¡Qué pirueta!
¿Desciendo o vuelo?
No lo sé.
Recibo
el golpe de rigor, y me incorporo.
Me toco para ver si hubo gran daño,
mas no me encuentro.
Mi cuerpo ¿dónde está?
Me duele sólo el alma.
Nada grave.
Vía | El País
En Papel en Blanco | Ángel González ha muerto | ‘El Cristo de Velázquez’, de Ángel González

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