'Antología Z (Volumen 1)' de Varios autores

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Portada 'Antología Z'

Con tanto zombi por todas partes, no me quedaba más remedio que atreverme con algún título de la increíble avalancha que estamos sufriendo, y como la cabra siempre tira al monte, pues me he hecho con uno de relatos. Se trata de Antología Z (Volumen 1), una recopilación de relatos en los que los auténticos protagonistas son los fans del género, ya que están escritos directamente por ellos mismos, como parte de una iniciativa de la editorial Dolmen dentro de su linea zombi. De hecho ya podemos encontrar el segundo volumen de la serie, aunque en esta ocasión están escritos por los miembros de Nocte, la asociación española de escritores de terror.

Pero vamos a este primero que es el que nos ocupa. Ya he asegurado en alguna ocasión que no soy desde luego un gran seguidor de la literatura zombi, y ciertamente están saliendo ahora como churros. Pero aún así, uno es humano (de momento, jeje) y se deja llevar por las modas de vez en cuando. Así, me pareció una buena idea para un inexperto en la materia como yo empezar por esta serie de relatos, por lo que finalmente lo elegí para que me acompañase en un largo viaje de tren. ¿Qué mejor compañía para viajar? Y desde luego, ni me arrepiento ni me he aburrido un segundo.

La selección consta de dieciocho relatos, y la impresión general es que son tremendamente variados y originales. Obviamente, todos parten de una temática muy concreta, pero a partir de ahí se demuestra la personalidad de cada autor, y hay algunos realmente formidables. Es un hecho que con ninguno de ellos te vas a aburrir, porque tienen suficientes elementos que los diferencian entre si. Sí puede aburrir el hecho de que sean siempre relatos de zombis (obviamente, en este caso), pero cada uno por separado te lo hace pasar realmente bien y, por lo general, están escritos de una manera bastante buena. Podrían pasar desde luego por autores profesionales.

Es difícil elegir sólo algunos como los favoritos, porque todos tienen algún que otro punto para ser destacado, a excepción eso si, de Floro, el perro de Luis Alonso, sin duda el relato que menos me ha gustado de todos, debido a que resulta tremendamente desagradable, y no comparto la forma pretendidamente bestia para llamar la atención, no me gusta para nada esa historia con una niña y un perro de por medio.

Pero afortunadamente, es la excepción, ya que en el resto sí que encontramos grandes y agradables sorpresas. Así, nos encontramos por ejemplo con En el metro de Álex Gómez una excelente pincelada de un chico que escoge ese medio de transporte como huida de la masacre zombi, no tardará mucho en darse cuenta que ha sido una mala idea. Muy cortito, efectivo y tenso. El mismo autor, nos trae otro de los mejores títulos de la recopilación, Declaración de un superviviente, demostrando que domina distintas formas narrativas, ya que este poco tiene que ver en su ritmo y forma de narrar con el anterior, pero igualmente te mantiene en alerta durante todas las páginas, ya que este es de los más largos de esta antología. Narra la vivencia de un superviviente que decide esconderse en el puerto deportivo de la amenaza que se cierne sobre ellos, para más tarde salir a la mar en una Armada bastante especial.

En No por mucho madrugar, amanece más temprano de Avelino Marcos, acompañamos a un investigador que parece haber dado con la cura para acabar con esta plaga, sólo le falta poder probarlo y os podéis hacer vagamente una idea de los resultados. Muy original, sangriento y divertido me resulta Ave, César, los que van a morir resucitarán de Miguel Ángel González Díaz, donde formaremos parte de una inesperada lucha entre gladiadores, con el Coliseo como evidente telón de fondo. Interesante y dura resulta, por su parte, la historia de Fragmentos de nuestra muerte de Santiago Eximeno, ya que parte de una situación agobiante, saben cuando acabará todo (no de buena manera precisamente) y asistiremos a una cuentra atrás de lo más angustiosa.

Tampoco quiero dejar fuera, a otros como Casi humano de Paola Fuentes Claramonte, relatando los primeros momentos de un zombi muy especial; Santuario de Óscar Felipe, con una extraña visión de una nueva sociedad donde los jóvenes tendrán que hacer incursiones para buscar objetos importantes en un mundo absolutamente dominado por los zombis, para que los mayores puedan seguir disfrutando de todo tipo de placeres o 3113 de Óscar de Marcos, el relato más largo del libro, casi una novelita corta, donde mezcla con una gran eficacia la ciencia-ficción más clásica y tradicional con los no muertos.

En definitiva, supongo que para los más acérrimos seguidores, este tipo de libros será un gran disfrute. Pero para los que, como yo, no solemos acercarnos a este tenebroso mundo, creo que es una muy buena forma de empezar a interesarnos de verdad por nuestros amigos los zombis. Desde luego, hay mucho entretenimiento en este libro y es una lectura ideal para pasar un rato agradable sin más. Lo siguiente será atreverme con una novela completa, aunque sinceramente, se me hacen mucho más amenos los relatos. Lo dicho, ¿estás planteándote sumergirte en el mundo zombi? Pues ‘Antología Z (Volumen 1)’ es la mejor opción, podrás ver una amplia muestra de lo que son capaces de ofrecernos los no muertos. ¿A que suena apetecible?

Es posible que el hombre de la gorra esté profundamente dormido, pero cada vez transcurren más segundos entre cada una de sus exhalaciones. Recorro detalladamente con la vista las ropas del hombre. Mis temores se confirman cuando descubro horrorizado que un pequeño hilo de sangre, parcialmente, coagulada, está resbalando lentamente por la bota del hombre. Probablemente, debajo de su pantalón, hay un vendaje que oculta una herida. Una herida oculta sólo indica una cosa: un mordisco.

Extracto de ‘En el metro’ de Álex Gómez

Dolmen Editorial
326 páginas
ISBN: 9788493754433
16,95 euros

Más información | Ficha en Dolmen Editorial
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