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Portada 'El ángel Esmeralda'

Ya lo advertí hace un par de meses cuando os hablaba de la novedad: no iba a tardar mucho en leer El ángel Esmeralda, el nuevo libro de Don DeLillo que además es de relatos, por lo que con semejantes ingredientes se hacía impensable pasarlo por alto. Y el resultado, como os podréis imaginar, ha sido de lo más satisfactorio, y no voy a hacer juegos de palabras fáciles con el hecho de que se llame Don…

El caso es que sólo necesité un par de páginas para darme cuenta que estaba ante uno de esos libros nacidos para disfrutar en pequeños sorbos, como si de un buen vino se tratara, paladeando cada párrafo, cada frase, cada palabra… porque DeLillo sabe llevarte a su terreno como nadie y dejarte en ese estado, medio aturdido medio sorprendido, ideal para sus historias. Historias llenas de momentos fugaces, como si de una fotografía se tratase, dejando que tu imaginación vuele para completarla como tú quieras, pasado y futuro para entender un presente que muchas veces ni tan siquiera tiene una explicación razonable, como el nuestro.

En total son nueve los relatos que nos encontraremos en este ‘El ángel Esmeralda’, y ya os advierto que ninguno tiene desperdicio. Y es que nada más que por la forma de escribir que tiene Don ya merecen la pena por sí solos. Sin embargo, hay que reconocer que alguno me ha atrapado más que otros, llegando a relatos en los que al acabar de leerlos sólo te sale una pregunta: ¿cómo puede ser tan bueno este autor? Y ojo, que no estamos ante una lectura fácil (tampoco de las que se dice que es buena por no entenderla), sino ante un escritor que simplemente te hace recordar qué es la Literatura con mayúsculas, te guste más o menos su estilo.

Pero volvamos a los relatos en sí, que me pierdo. Si me tengo que quedar con uno sólo, en esta ocasión lo tengo muy claro, Momentos humanos de la Tercera Guerra Mundial, donde acompañamos a un par de astronautas cuya función es participar en la guerra desde el espacio. Y así, con esa visión que encontramos cuando nos alejamos de algo, asistimos a unos pensamientos y diálogos que no pueden dejar de sorprendernos y conmovernos. Sencillamente este relato me parece magistral, partiendo de una base de ciencia ficción para llevarnos a un terreno muy real y muy cercano.

Tampoco se queda atrás el relato que da título al libro, El ángel Esmeralda, donde dos monjas que viven la cruda y dura realidad de la pobreza en el Bronx verán sus vidas cambiadas cuando conocen a Esmeralda. Un trágico suceso servirá para que DeLillo nos muestre la necesidad que tenemos muchas veces de creer en algo, de buscar un consuelo que suavice la realidad. Sin duda, estos dos mencionados son los relatos que más me han llamado la atención, con diferencia, pero es que son tremendamente buenos. Sin embargo, hay mucho más entre estas páginas…

Así, tampoco podemos desdeñar algunos como Creación, con una pareja aislada en una isla del Caribe y sin posibilidad de salir de allí. Se cancelan los vuelos, el dinero se va gastando… y Don nos mete en una situación de la más agobiante y sorprendente. Medianoche en Dostoievski es otro de los más inspirados, y podría ser el que cerrara mi podio particular del libro. Aquí un par de amigos se aburren y dedican su tiempo a inventar vidas ajenas de personas que ven en la calle. Será un hombre de avanzada edad el que les tenga ocupados ahora, inventándole toda una vida al señor con todo lujo de detalles.

Y así podríamos seguir hasta los nueve que conforman el libro. A estas alturas, os podéis estar preguntando si todos son tan perfectos y maravillosos, y ya os digo que no, que por supuesto unos llegan más que otros. Personalmente, el que menos me ha gustado en ese sentido ha sido La hoz y el martillo, un peculiar campamento formado por culpables de delitos fiscales que ven un peculiar programa de televisión. No está mal, pero se me ha hecho bastante repetitivo.

En cualquier caso, como habéis podido comprobar, el haber leído ‘El ángel Esmeralda’ no ha hecho sino ahondar aún más en la sensación de que Don DeLillo se encuentra entre uno de los más grandes escritores vivos, al menos para mí. Así que sobre todo lo recomiendo para aquellos que todavía no se hayan acercado a la obra del autor, ya que me parece la manera ideal de conocerle, con historias cortas donde descubrir su peculiar mundo literario.

¿Cómo puede alguien vivir ahí abajo? Los desiertos, cómo lo invaden todo. Cada año reclaman más tierra cultivable. La enormidad de esas extensiones nevadas. Mira la masa de frentes tormentosos sobre el océano. Barcos ahí, algunos de pequeño tonelaje. Trata de imaginar las olas, los bandazos. Solo con los huracanes. Los maremotos. Mira esas localidades costeras expuestas a las olas sísmicas. ¿Hay algo más espantoso que una ola sísmica? Pero ahí viven, ahí permanecen. ¿Dónde podrían ir?

Extracto del relato ‘Momentos humanos de la Tercera Guerra Mundial’ (1983)

Seix Barral
Colección: Biblioteca Formentor
240 páginas
ISBN: 978-84-322-1008-2
Traducción: Ramón Buenaventura
20 euros

Más información | Ficha en Planeta de libros
En Papel en Blanco | ‘Punto omega’ de Don DeLillo

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