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portada el libro del cementerio

Ya he comentado varias veces lo mucho que me gusta Neil Gaiman. Es por eso que compré El libro del cementerio, hace bastante más de un año, si mal no recuerdo, y desde entonces ha estado en casa esperando una oportunidad. La oportunidad le llegó hace tres días, cuando había terminado un libro y estaba indecisa en mi próxima lectura. Y ahí, repasando los montones de libros (literalmente) lo vi, y ya no tuve más dudas.

Lo leí de un tirón, por supuesto. Una vez que empiezas a leer algo de Gaiman es difícil soltarlo y este no iba a ser la excepción. Aunque suelen gustarme más sus relatos que sus novelas, tengo que confesar que ‘El libro del cementerio’ lo he disfrutado muchísimo, una de esas lecturas que no puedes parar de pensar ‘jo, cómo mola’ (o cualquier otra expresión más elegante, vosotros decidís). Y aunque es un libro orientado a un público juvenil, yo lo he pasado genial leyéndolo, disfrutando como una enana de las geniales ilustraciones de Dave McKean.

‘El libro del cementerio’ comienza con un triple asesinato. Sí, sigue siendo un libro juvenil. El hombre Jack ha matado a un matrimonio y a su hija mayor mientras estaban durmiendo, y ahora sólo le falta rematar la faena liquidando al pequeñín de la familia, apenas un bebé de un año y medio. Sin embargo, el bebé ha huido y ha ido a parar al sitio más insospechado para encontrar un bebé: un cementerio.

Una vez allí, los fantasmas que lo habitan se darán cuenta del peligro que corre el pequeño, por lo que, tras muchas deliberaciones, decidirán que se quede allí y protegerlo. De esta manera, adoptado por el matrimonio Owens, el niño se convertirá en Nadie Owens y crecerá rodeado de fantasmas como si fuera lo más normal del mundo. Acompañado por su tutor, el enigmático Silas, la extraña señorita Lupescu y otros seres inimaginables, Nad vivirá un sinfín de aventuras.

La prosa de Neil Gaiman es sencilla, limpia, y aún así increíblemente detallista. No deja de asombrarme la habilidad que tiene para hacer que un escalofrío recorra tu espalda con apenas dos frases, y sin ser demasiado obvio. Tampoco falta el sentido del humor, algo cínico en ocasiones, pero que te hace esbozar alguna que otra sonrisa. Me fascina la manera que tiene de hacer creíble lo imposible, de naturalizar lo asombroso.

Creo que hay poco que añadir sobre Neil Gaiman. Nacido en Inglaterra, actualmente vive en Estados Unidos y es unos de los autores de fantasía más reconocidos del momento. Su gran obra es la novela gráfica Sandman, pero es el autor de varios libros de relatos como Humo y espejos u Objetos frágiles. Ha escrito también varias novelas como Stardust o Los hijos de Anansi, además de libros juveniles como Coraline. Precisamente ‘El libro del cementerio’ ganó el Premio Hugo en 2009 y la prestigiosa medalla Newbery en ese mismo año. Se está trabajando en una adaptación como novela gráfica y también al cine, así que tendremos a Nadie Owens por aquí bastante tiempo.

Que no os engañe el hecho de que ‘El libro del cementerio’ sea un libro juvenil. Hacía tiempo que no me dejaba llevar tanto por un libro y es una prueba más de que la buena literatura no tiene edad. Las aventuras de Nadie Owens y sus fantasmales amigos te llevan a los misterios que se esconden detrás de cada esquina, a la asombrosa realidad que descansa tras el cotidiano día a día. ¿Os cuento un secreto? Creo que me he enamorado de Silas…

En todos los cementerios hay una tumba que pertenece a los ghouls. Sólo hay que darse una vuelta por cualquiera de ellos para encontrarla; cubierta de musgo y manchas de humedad, con la lápida rota, rodeada de abrojos y hierbas pestilentes, una profunda desolación se apodera de ti cuando te encuentras frente a ella. La lápida suele ser más fría que las de las otras tumbas y, por lo general, el nombre allí grabado resulta completamente ilegible. Si hay algún monumento funerario – un ángel o cualquier otra escultura -, seguramente le faltará la cabeza, o estará infestado de hongos y líquenes hasta el punto de parecer un único y gigantesco hongo. Si al visitar un cementerio ves una sepultura con aspecto de haber sido profanada en repetidas ocasiones, habrás descubierto la puerta de los ghouls. Y si a medida que te acercas a ella sientes la imperiosa necesidad de salir corriendo, ésa es, sin duda, la puerta de los ghouls.

Había una en el cementerio de Nad.

Hay una en todos los cementerios.

Roca Bolsillo
256 páginas
Traducción: Mónica Faerna
ISBN: 978-84-92833-17-7
7,95 euros

Más información | Ficha en Roca Bolsillo

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