'El momento en que todo cambió' de Douglas Kennedy

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Confieso que cuando El momento que todo cambió de Douglas Kennedy salió a la venta allá por febrero no le hice demasiado caso. Uno más, pensé, y no volvió a pasar por mi mente. Sin embargo, con el transcurrir de los meses me lo fueron recomendando varias personas, por lo que hace poco me decidí a leerlo. Y no puedo estar más contenta, la verdad.

‘El momento en que todo cambió’ nos trae una historia de amor situada en Berlín en 1984. Con el muro separando en dos la ciudad, Berlín es un hervidero de espías y contraespías tanto de un lado como de otro. Es una novela de amor, sí, pero sobre todo, es una novela de decisiones, correctas o incorrectas, de las miles de decisiones que tomamos a diario y que no sabemos con certeza a dónde nos llevarán.

Thomas Nesbitt es un escritor de libros de viaje norteamericano y de mediana edad. Recién divorciado y sin saber muy bien lo que va a hacer con el resto de su vida, ve como esta da un vuelco cuando llega un paquete desde Berlín. El remitente es Petra Dussmann, la mujer con la que vivió el amor más apasionado de su vida, un amor marcado por la tragedia, decisiones equivocadas y, sobre todo, el muro de Berlín.

Así, retrocedemos hasta 1984, cuando el joven Thomas llega a Berlín para recabar información para un nuevo libro. Buscando algún trabajo que le permita subsistir durante su estancia comenzará a colaborar con Radio Liberty, una emisora occidental que emite para el público de Berlín Este. Allí conocerá a Petra, traductora, con un pasado trágico que pesa como una losa, pero que le permite conocer el amor como nunca creyó que lo conocería…

‘El momento en que todo cambió’ nos habla sobre el amor, un amor tan grande que parece imposible, pero real al mismo tiempo. Y sobre todo, nos habla de nuestras propias decisiones, de ese momento justo en el que tomamos una decisión y no otra y toda nuestra vida cambia en apenas unos segundos. A veces somos conscientes de ello y otras muchas tenemos que volver la cabeza atrás y pensamos: eso, ese fue el momento que lo cambió todo… duro, real, a pesar de contar una historia extraordinaria, pero sobre todo lleno de amor.

El libro se lee muy, pero que muy rápido y enseguida te engancha para querer saber más de la historia, todos los secretos y mentiras que poco a poco se van desvelando. Como dato negativo tengo que comentar que hay un momento, cuando leemos la historia contada desde otro punto de vista, que se hace un poco repetitivo, pero es cosa de unas pocas páginas. También tengo que decir que las demostraciones de amor entre los protagonistas me resultaron un poco empalagosas, pero todo tiene su razón de ser…

Douglas Kennedy nació en Manhattan en 1955. Como el protagonista de esta novela, comenzó su carrera escribiendo libros de viajes pero pronto se pasó a la novela. Vive a caballo entre Europa y Estados Unidos, y es especialmente querido en Francia donde sus novelas se han llevado varias veces al cine. Desde la editorial nos prometen que próximamente tendremos más novelas de él traducidas, así que tendré que estar atenta.

En definitiva, una lectura ideal para las tardes frías. Una historia conmovedora sobre el poder de las decisiones, sobre cómo construimos nuestra propia vida. El amor y la tristeza se entrelazan con el destino de unas personas marcadas por una ciudad dividida. Imprescindible meditar sobre nuestras propias decisiones después de leerlo…

El agente tenía razón. La casa era rústica en el mal sentido de la palabra, pero estaba preparada para el invierno. Y, gracias a mi padre, los doscientos veinte mil dólares del precio de venta se habían vuelto asequibles. Ofrecí ciento ochenta y cinco mil allí mismo. Al final de la mañana, la oferta había sido aceptada. A la mañana siguiente me reuní con un maestro de obras local (por cortesía del agente inmobiliario) que estuvo de acuerdo en reformar la casa con mi presupuesto de sesenta mil dólares. A última hora de ese mismo día llamé por fin a casa y tuve que responder a un montón de preguntas de Jan, mi mujer, que quería saber por qué no había llamado ni una vez durante las últimas setenta y dos horas.

— Porque de regreso del funeral de mi padre compré una casa.

A esa afirmación siguió un silencio prolongado y fue en ese preciso
momento (ahora lo comprendo) cuando su paciencia conmigo, comprensiblemente, se quebró.

— Por favor, dime que es una broma —dijo ella.

Planeta
Traducción: Claudia Conde
ISBN: 978-84-08-10936-5
576 páginas
22,50 euros

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