Entrevista a Charlie Miralles (III)

(continuación de la entrevista)
Hay veces que el cuerpo te pide leerte algo de Bukowski y otras veces te inclinas por uno de los clásicos.
APUNTES FINALES
PAPEL EN BLANCO: ¿Qué opinas de las obras de otros autores como Bukowski o Carver que también reflejan, desde un punto de vista bastante autobiográfica, la realidad social y urbana que se esconde tras las apariencias?
CHARLIE MIRALLES: Son escritores malditos que ofrecen la imagen de personajes rebeldes, llenos de problemas… Cada lectura depende del momento. Si quieres meterte en un suburbio norteamericano en el que cada página está impregnada de alcohol, colillas, humo y palabrotas, ellos son la opción. Y no es fácil hacerlo así, también es un arte. Lo mismo pasa con el cine de Tarantino, si te apetece ver tíos vestidos de negros y disfrutar con diálogos divertidos y canallas, pues te ves una de sus películas. Es lo que me pasa con la literatura. Hay veces que el cuerpo te pide leerte algo de Bukowski y demás, y otras veces te inclinas por uno de los clásicos. Hay que leer un poco de todo, según su momento.

Podemos considerar a Charlie Miralles (Madrid, 1964) como un superviviente de una época en España que poco a poco empieza a cerrarse. Criado en una familia con un padre autoritario a la manera de los momentos más álgidos del régimen, saltó a las calles con la adolescencia en unos años 80 llenos de efervescencia artística pero también de drogas y peleas callejeras. Charlie ha decidido recopilar todos estos recuerdos, limados siempre con una fuerte carga de humor, en la novela 1964 después de Cristo y antes de perder el autobús.