Ésa es sólo una de las muchas cosas que puedes hacer desde casa y con un simple click de ratón gracias a la digitalización y al acceso libre y gratuito a las hemerotecas. Pero imaginemos las infinitas posibilidades no sólo para la diversión sino para la docencia o la investigación. Y todo con un coste de mantenimiento ínfimo.
El último recién llegado al futuro de la cultura ha sido La Vanguardia. Gracias a su hemeroteca digital, ahora podemos bucear en todos los números publicados desde 1881 hasta la actualidad. También podemos realizar búsquedas con palabras clave, leer en pantalla o descargar el diario completo a nuestro ordenador. Una gozada. Hasta podemos deleitarnos con los anuncios de publicidad de cualquier año: los antiguos valen su peso en oro.

