Sesenta años del 'Gran Hermano' de George Orwell
El 8 de junio de 1949, hace ya sesenta años, se publicó una de las novelas fundamentales de la ciencia ficción del siglo XX: Mil novecientos ochenta y cuatro, de George Orwell. Junto a ‘Un mundo feliz’ de Aldous Huxley y ‘Fahrenheit 451’ de Ray Bradbury, la novela de Orwell encarna la distopía de principios del siglo XX.
Si el término ‘utopía’ hace referencia a un lugar ficticio en el que la sociedad se desarrolla según un ideal de perfección, la ‘distopía’ es una utopía negativa o perversa: en ella el mundo imaginado adquiere tintes apocalípticos. Mientras que las ficciones literarias utópicas transcurren en lugares indeterminados, no relacionados con la sociedad actual, las distópicas se erigen como amenazas surgidas de la realidad, por lo que las alusiones políticas y morales suelen ser directas.
George Orwell (1903-1950) comenzó a escribirla en 1945, pero redactó la mayor parte en 1948 durante su estancia en la isla de Jura (Escocia). El título original, ‘The Last Man in Europe’ (‘El último hombre en Europa’), fue sustituido a instancia de los editores británicos y estadounidenses por el de ‘Mil novecientos ochenta y cuatro’, aparentemente debido a motivos comerciales
El fenómeno de internet ha acarreado invariablemente un movimiento con un término quizá confuso para el común de los mortales pero perfectamente válido en el ámbito en el que se mueven: los denominados “geeks” (no confundir con friki).
Esta anotación bien podría titularse como el artículo original en inglés del Guardian, 1984 es el libro definitivo del siglo XX, pero prefiero quedarme con el listado que veremos a continuación.
Parece que la ciencia ficción es el género favorito de nuestros lectores cuando se habla de dificultades a la hora de traspasar una historia a fotogramas. La trilogía de Isaac Asimov, Fundación, junto a Un Mundo Feliz de Huxley (ha tenido dos adaptaciones televisivas, la más conocida de 1998 con Peter Gallagher de protagonista), o la tetralogía de Dan Simmons titulada Los Cantos de Hyperion han sido escogidas como novelas difíciles de llevar al cine. Desde luego, los extraños, asfixiantes y en ocasiones apocalípticos mundos futuros que nos presentan, con nuevas razas, con nuevos órdenes universales, con destinos humanos y relaciones personales tan distintos (o no tanto) a los actuales, plantean muchos retos de adaptación a guionistas y directores.