Para los que aman las letras, para los que quieren seguir leyendo historias, para los viejos y los nuevos escritores, para los de allá y para los de acá, para nosotros, para todos, incluso para los que no les gusta demasiado esto de las letras, la editorial Alfaguara pone en nuestras manos una rica selección de los mejores reportajes de no ficción que revolucionaron los cimientos del periodismo moderno. Su autor Gay Talese (New Jersey, 1932) es considerado junto a Tom Wolf como uno de los pioneros de lo que se ha llamado Nuevo Periodismo.
Con Retratos y encuentros (Alfaguara, 2010) podemos comenzar a adentrarnos en el universo de un maestro en el arte de convertir un frío reportaje o una gris entrevista en casi una historia, en un cuento. Porque la obra de Talese trasciende lo efímero del artículo y de la crónica para convertirse en literatura que no pasa de moda, en lugares a los que peregrinar de cuando en cuando.
La placidez de los diálogos, la brillante prosa que nos hace tocar a los personajes retratados convierten a este libro en un interesante manual para los que pretenden escribir bien en prensa, para los que quieren elaborar textos vivos.
Además de lo dicho, el texto de Talese nos presenta a grandes personajes del siglo XX como Hemingway, Sinatra, Fidel Castro e incluso, nos encontramos con el propio autor que se retrata con sobriedad y nostalgia de los primeros días en Nueva York buscando su lugar en el mundo.
La escritura de Gay Talese es esencialmente transparente, es un estilo que invita a seguir leyendo. Los reportajes y artículos, sea del tema que sean se convierten en pequeños aparatos de seducción a través de una especia de intriga para artículos que no te deja apartarte de lo que estás leyendo. Ese es básicamente el secreto del talento de Talese sin olvidar, claro está, esa epifanía de los detalles.




Ando desde el año pasado leyendo a fondo a Julio Cortázar que terminará convertido en personaje de ficción lo más seguro. Ya os diré más. Fue en medio de este frenesí de lecturas cuando en una visita inocente a una librería me encuentro con un nuevo libro de Cortázar: “Inédito”, reza en la portada una pegatina color oro. “¡No puede ser!”, me dije y cogí casi sin pensarlo Papeles inesperados (




