Tag: Ana María Matute
27 noviembre 2007
'Olvidado Rey Gudú', de Ana María Matute
La vena fantástica es la pariente pobre de la literatura española. O al menos la pariente de provincias: si no surge en la forma del folclore gallego de un Cunqueiro o un Fernández Flórez, las letras hispanas suelen arrugar la nariz cuando huelen historias de duendes, princesas y caballeros. Quizás porque nuestro Romanticismo fue de última hora o porque la mano diestra de Cervantes machacó a conciencia los mitos medievales, el caso es que en España se escribe de cosas serias y tristes como la Guerra Civil (no sólo, pero sobre todo).
Hacía falta una enorme heterodoxa de las letras, una outsider como Ana María Matute para producir algo tan diferente como Olvidado Rey Gudú. Una mujer que, tras hacerse reconocer jovencísima como escritora con novelas sobre, efectivamente, la Guerra Civil, regresó en la edad madura como autora de libros infantiles y fantasía adulta. Cuando apareció Olvidado Rey Gudú, algunos llegaron a decir que se había vuelto chocha. Tan caro sale jugar con la pariente pobre, indigna.
La verdad es que Olvidado Rey Gudú es una apuesta personalísima y difícil de encuadrar en algún género. Podría describirse como la historia dinástica de la creación y desaparición de un reino medieval fantástico. Leyéndolo uno tiene sensaciones que le reenvían tanto a Cien años de Soledad como al Silmarillion de Tolkien en su tono épico. Por otro lado, hay todo un pequeño mundo de magia y asombro propio de los hermanos Grimm y un innegable tono de parodia y humor negro al caracterizar a los hombres medievales, en sintonía con Jarry y la obra a la que parece aludir el título.
Más noticias sobre:
Fantástico / Ci-fi,
Escritores
Tags: Ana María Matute, novela fantástica, Olvidado Rey Gudú
Comentarios (0)
| Trackback
22 noviembre 2007
Ana María Matute, Premio Nacional de las Letras Españolas
Ana María Matute ha sido la agraciada este año con el Premio Nacional de las Letras Españolas, que concede el Ministerio de Cultura y cuya dotación es de 30000 euros.
Matute ha ganado con éste una cantidad de premios inmensa: el Nadal, el Planeta, el Premio Nacional de Literatura (también en su modalidad Infantil y Juvenil), el Lazarillo… Todo ello se suma a su incorporación en 1998 a la Real Academia de la Lengua, ocupando la K que dejara huérfana Carmen Conde.
Autora de cantidad de libros de fantasía (o de “magia”, como a ella le gusta definir su literatura), siempre se mostró encantada por los bosques y por la Edad Media, ya que con el mundo actual “no se puede hacer literatura” según sus propias palabras. Obras como Primera memoria, Los hijos muertos o su monumental Olvidado rey Gudú la catapultaron desde siempre hacia lo más alto, y así ha sido reconocido hoy con este nuevo galardón, en el que competía con nombres tan ilustres como Juan Goytisolo (quien ha sido al parecer su mayor rival en esta edición), Juan Marsé o Luis Mateo Díez.
Vía | Terra.es
Más noticias sobre:
Escritores,
Premios y concursos
Tags: Ana María Matute, Premio Nacional de las Letras Españolas
Comentarios (0)
| Trackback
08 mayo 2007
Ana María Matute desmitifica el Café Gijón
Si ha habido algún templo de los escritores en la capital, ese ha sido el Café Gijón. El último reducto de los cafés – tertulia adquirió una dimensión mítica en los años cincuenta, cuando todos los que eran y todos los que aspiraban a ser se apretaban en sus bancos y sorbían de sus tazas. Gente como Umbral, Cela o Benet se han encargado de mistificar su nombre. La realidad, según Ana María Matute, podría haber sido diferente:
Estaba lleno aquello de mangantes, de lázaros, vagos, sinvergüenzas de todo tipo, gente sin el menor interés. [El Café Gijón] era una cosa muy pequeña, muy provinciana, y en el fondo muy mezquina. Un pequeño mundo muy casposo, lleno de envidias, de resentimientos. Como un casino de pueblo, con muchos viejos. Y con aquellos horribles escritores fascistas… [García Serrano, Sánchez-Mazas o Eugenio Montes]
La propia Matute admite que sus recuerdos están impregnados de su propia insatisfacción personal respecto a los años cincuenta (su primer marido, apodado llamativamente ‘El Malo’, su alejamiento de Barcelona…). Sin embargo el retrato del Gijón que pinta no se aleja mucho de los oscuros cuadros de mediocridad y miseria que nos han dejado los escritores de la posguerra.
A pesar de su cruda realidad, nadie podrá negarle al Gijón la virtud de haber servido de crisol para tantos escritores, aunque fuera para echar pestes mutuas. El testimonio de Matute y otros personajes puede encontrarse en el libro Ronda del Gijón. Una época de la historia de España de Marcos Ordóñez. También podremos oir a un gran guionista, Rafael Azcona, explicar sus primeras impresiones sobre el cine: le enfadaban las películas americanas, aquellas en las que la gente vivía demasiado bien.
Vía | Yahoo! Noticias
Más Información | Ana María Matute en EPdlP, Fotos de época del Café Gijón en la web de José García Nieto
Más noticias sobre:
Escritores
Tags: Ana María Matute, Café Gijón, Rafael Azcona
Comentarios (4)
| Trackback






