Dábale arroz a la zorra el abad. Eso es un palíndromo. Reconocer, he ahí otro palíndromo, el más largo que yo conozco. Es decir, que los palíndromos son oraciones o palabras que, leyéndose del derecho y del revés, ponen lo mismo. No hay que confundirlos con el bustrofedón, que consiste en redactar alternativamente un renglón de izquierda a derecha y el siguiente de derecha a izquierda. O los anagramas, ay los anagramas, ese juego de combinatoria de letras capaz de metamorfosearlo todo.
A primera vista, todos estos juegos de artificio literario son muy esteticistas e ingeniosos, pero carecen de sustancia. Es decir, un 10 en plasticidad pero un 0 patatero en narración (en términos generales). Sin embargo, estos rompecabezas de palabras tienen o pueden tener más sustrato de lo que parece.










