
Hace bastante tiempo os hablé de otro libro de Sarah Waters, Falsa identidad. Entonces os decía que me había parecido interesante y todas esas cosas, pero el tiempo pasa y lo cierto es que no he leído nada de ella. Ahora, sin embargo, vuelve a llegarnos a las librerías otro de sus libros, El ocupante, y como siempre, me llama muchísimo la atención, por lo que creo que va siendo hora de leerme alguno. Lo edita Anagrama, como es habitual, y cuesta 23,50 euros en una edición rústica con solapas.
‘El ocupante’ nos trae una historia de fantasmas en la Inglaterra de posguerra. Cuando era niño, Faraday se coló en Hundreds Hall, la mansion de los Ayres y rompió una de las molduras de escayola. Ahora, muchos años más tarde, ya convertido en médico vuelve a la casa respondiendo a una llamada. Sin embargo, no es para tratar ni a la Señora Ayre ni a sus hijos Roderick ni Caroline, sino para la pequeña sirvienta Betty. Y es que la chiquilla no está del todo tranquila en la casa y vislumbra sombras y voces que no deberían estar ahí... En la fina frontera que separa lo terrorífico con lo psicológico, Sarah Waters construye una novela que bebe de las tradiciones más siniestras de la literatura.

¿Tenéis libros en casa? Pero no digo unos pocos sino unos cuantos, es decir, varios cientos que amenazan con convertirse en miles, creciendo en estanterías, con posibilidades muy altas de transformarse en una avalancha de letras o apilados en el suelo cortándote el paso. Augusto Monterroso ya decía en un pequeño texto de ‘Movimiento perpetuo’, 






