
Louis Férdinand Auguste Destouches, mejor conocido para la posteridad literaria como Louis Ferdinand Céline cumple este año 50 años de muerto. Es uno de los más importantes escritores franceses, para algunos el segundo más importante después de Proust y, sin embargo, no será oficialmente homenajeado. Para quienes estén familiarizados con la vida y la obra del autor de Viaje al fin de la noche y de Muerte a crédito, ambas editadas en español por Editorial Edhasa puede que esto no sea una sorpresa pero en lìneas generales es una excepción que no deja de ser curiosa y que da pie a reflexionar en torno a la relación de la obra con el autor.
Las razones de esta no celebración estriban, no en la calidad literaria o la importancia del escritor nacido en Courbevoie (afueras de Paris el 27 de mayo de 1894) sino de sus posturas claramente antisemitas puestas de manifiesto en panfletos como Bagatelas para una masacre (1937) y La escuela de los cadáveres (1938), ambos escritos luego de que el autor hubiera participado en la I Guerra Mundial y conocido muy de cerca las miserias y el horror de las trincheras. Ambos libelos tuvieron gran éxito de ventas pero fueron prohibidos poco tiempo después por la ley antisemita conocida como el decreto Marchandeau.


