Este libro tiene aspecto de ensayo divulgativo. De ensayo divulgativo de matemáticas, para más inri. Pero es mucho más que eso. Para los que recelen del género ensayístico diré que Pasiones, piojos, dioses… y matemáticas es casi una novela. O mejor dicho, un extenso diálogo entre el autor y una hipotética lectora.
Y hablan de matemáticas, claro. Porque las matemáticas es el tema central del libro. Pero casi lo hacen de una forma tangencial. De lo que más hablan es… de todo lo demás. De personajes históricos, de anécdotas, de literatura, de costumbres, de mitología, de guerras, de Egipto, de Mesopotamia, de la Polonia ocupada por los nazis. Y a veces, de una forma sutil, todo ello queda finalmente explicado y justificado por alguna noción matemática.
Es lo que ha conseguido Antonio J. Durán, un catedrático de Análisis Matemático de la Universidad de Sevilla, que al estilo de José Antonio Marina, ha “narrado” lo que en manos de otro sólo hubieran sido un montón de números. Ha convertido una disciplina propia de las ciencias puras casi en una disciplina de letras puras.
O quizá las ha mezclado armoniosamente, alfanuméricamente, como un hombre del Renacimiento.

