
Ya sabéis lo mucho que me gustan los libros de arte e historia. Será deformación profesional, pero cuando veo libros como el que os muestro hoy es inevitable no echarle aunque sea una miradita. Se trata de Héroes, maravillas y leyendas de la Edad Media de Jacques Le Goff, un libro que por su formato pequeño en tapa dura y las ilustraciones te pide a gritos que te lo lleves a casa. Lo edita Paidós y su precio es 25 euros.
En este libro singular Jacques Le Goff nos acerca a una Edad Media vívida y brillante a través de sus héroes, como Carlomagno o el Cid, y por supuesto, a través de sus maravillas, como sus construcciones inigualables. Mitos y leyendas se mezclan con la realidad, con la historia; las fronteras entre lo natural y lo sobrenatural se difuminan, acercándonos a una época fascinante, con sus luces y sus sombras, sus secretos y sus realidades. La iconografía medieval nos muestra el camino hacia un viaje fascinante, y todo desde la comodidad de nuestra casa.




Escribir para que tus palabras queden cinceladas en mármol. Escribir para que te adulen. Escribir para alcanzar el reconocimiento que, en justicia, consideras que te mereces. Escribir para que las enciclopedias inmortalicen tu nombre, para cimentar tu crédito intelectual. Escribir para escamotear la angustia, la inseguridad y la desesperación, la del individuo aislado, arrancado del útero materno y lanzado a un mundo hostil.
Existen escritores que aseguran que están vivos, pero una vez leídos sus textos, uno empieza a dudarlo seriamente.
Mucha gente lo dice. Y yo también, por qué no. Escribo por amor al arte. Por motivos elevados. Para cambiar el mundo, y a mí mismo.
¿Por qué a los escritores les rodea una aureola de misterio? ¿Por qué soñamos secretamente con conocerles? ¿Por qué diablos molan tanto?
Lo que se ha venido a llamar “acuñación recreativa”, es decir, inventar palabras por diversión, puede ser muy entretenido, sobre todo si estas palabras nuevas rellenan lagunas léxicas.