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	<title>Papel en blanco</title>
	<link>http://www.papelenblanco.com</link>
	<description>Blog sobre literatura, el arte de los libros y el apasionante mundo de la lectura.</description>
	<pubDate>Fri, 02 May 2008 15:37:56 GMT</pubDate>
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      <title><![CDATA[Entrevista a Artur Balder (II): 'Hago el trabajo de Dios, trato de crear para los demás']]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/2007/04/23-entrevista-a-artur-balder-ii-hago-el-trabajo-de-dios-trato-de-crear-para-los-demas</link>
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      <pubDate>Mon, 23 Apr 2007 16:39:14 GMT</pubDate>
      <author>Paolo Fava</author>
      <description><![CDATA[	<p><img id="image753" class="derecha" alt=balder2.2.jpg src="http://img.papelenblanco.com/2007/04/balder2.2.jpg" /><strong>Papel en Blanco:</strong> Citas a Tolkien como uno de tus maestros. Curiosamente, él nunca pretendió ser un escritor de masas. Su trabajo era una experimentación filológica destinada a revelar los orígenes míticos de las lenguas germánicas. Sólo cedió a la tentación editorial con <strong>El Señor de los Anillos</strong>, pero era ante todo un hombre académico. ¿Te identificas con esa actitud?</p>

	<p><strong>Artur Balder:</strong> De lo respondido en la Pregunta 2 se deduce que cuando me dedicaba a estudiar y escribir en la adolescencia no pretendía ser un autor de masas. Eso es algo que “nadie” pretende, al menos si su interés por la escritura es verdadero. Puede suceder debido a la influencia de los medios y del público. Yo no  siento que ceda a la tentación editorial, pero me gusta crear: es posible que no crea en dios, pero hago su trabajo, trato de crear para los demás. Quienes me conocen saben que después de una obra vendrá otra, porque es lo que me gusta, y no considero mejores a algunas de mis obras porque vendan más ejemplares, las quiero a todas por igual porque en todas pongo algo único de mi mismo, son una revelación profunda e íntima de mi imaginación y de mi pensamiento, de mi visión del mundo, hay filosofía en ellas, cosmovisión, al margen de las aventuras que transcurren, y un diálogo con el lector. Por eso detesto la mecánica editorial actual: todo se basa en la novedad. Novedad, novedad, novedad… los editores y con ellos los autores están siendo víctimas de la rotación excesivamente rápida de las novedades. Las grandes superficies acabarán por cargárselo todo: están introduciendo un factor de mafia al más puro estilo italoamericano en el mundo del libro, ya no venden lo que se publica, venden en gran parte lo que hay que vender… lo que cierto señor quiere que se venda.<a name="more"></a></p>

	<p>Hace poco estuve en Valencia para cubrir entrevistas: sólo quedaban tres ejemplares de Curdy en la por lo demás tan trotskista FNAC… habían llegado treinta ejemplares tres semanas atrás. Y yo le pregunté a los responsables de la editorial: ¿y para qué he venido a Valencia? La respuesta no llegó directamente de la persona interpelada pero mi editora, compungida, me comentó algo así como que, si no había pedido, no había ejemplares… Pues eso: que ahora hay que comprar La sangre de los inocentes, y esto del género fantástico es como la zarzuela, un género chico.  Después de tales vivencias que Vd. me considere un autor afianzado me resulta un poco ruborizante, soy uno más al que le toman el pelo en esta sociedad de montajes. Publiqué <strong>El último querusco </strong>hace un año y medio, y yo considero que sigue siendo una novedad, lo mismo puedo decir de su continuación, <strong>Liberator Germaniae</strong>, ambos en el pequeño sello <strong>Inédita</strong>, sin embargo los ejecutivos graduados en “marketing por metro cuadrado” de <strong>El Corte Inglés</strong>seguro que no piensan igual… de hecho tratan a los libros que vienen de pequeñas editoriales de un modo muy diferente, y tienen que venderse por sí mismos, lo que tiene muchísimo más mérito. ¿Qué quiere que le diga? Lo que el Rey Lear a su hija: Nada sale de nada. Y cuando no hay cultura lectora sino cultura vendedora, se acabó.</p>

	<p><blockquote><p>Esa high society de la cultura literaria, esos maestros en el comer canapés con una mano y escribir con la otra, que publican sacrosantos y rebuscados churros, que, a fin de cuentas y sin saberse cómo, se reparten los premios literarios año tras año.</p></blockquote></p>

	<p><strong>PenB</strong>: Criticas a los &#8220;literatos&#8221; que desprecian la &#8220;literatura fantástica&#8221;…</p>

	<p><strong>A.B.</strong>: Nunca he criticado a los literatos: he criticado a los snobs literarios. No es lo mismo. Y con ello me refería a esa selecta mayoría que se cree tan minoritaria, tan especial, tan, en fin, como decía Bukowsky, gente excelente que se reunía a tomar pastitas, sorber el te, criticar a alguien unánimemente, y sobre todo que se consideraba “lo mejor de la nación”. Y de entre toda esa selecta mayoría especialmente a unos cuantos que, en mi opinión, entre tanta columnita aquí, tanto responder cartitas y emails por allá en las páginas de una magazine, tanto sonreír con cara de ganso, y tanto programita de radio, cenáculo de alto postín, mafia de lobby, no sé como les queda tiempo para escribir algo que, eso sí, rara vez pasa de las trescientas páginas porque, no es que sean vagos, simplemente que lo bueno… se hace de rogar. Por favor: esa high society de la cultura literaria, esos maestros en el comer canapés con una mano y escribir con la otra, que publican sacrosantos y rebuscados churros, que, a fin de cuentas y sin saberse cómo, se reparten los premios literarios año tras año. Me refiero a eso, precisamente, al arte de trapichear en los suplementos culturales, al arte de repartir(se) premios literarios en los que, todos los sabemos, ningún desconocido debe presentarse porque jamás se lo darán… a eso llamo yo snob, pero también sirve plaga. Yo aspiro en esta vida a algo más que una palmadita en la espalda por parte de los que creen tener el poder.</p>

	<p><blockquote><p>¿Alguien en este curioso país se ha atrevido a usar sus esquemas críticos sin quedarse en la superficie de las cosas y en comentarios tan bordes, distópicos y banales como si esto o aquello se parece a Tolkien o no, o sí, o quizá, o también a J. K. Rowling?</p></blockquote></p>

	<p><strong>PenB</strong>: ¿Pero no son acaso fantásticas &#8216;Cien años de soledad&#8217;, &#8216;La Metamorfosis&#8217; de Kafka o el &#8216;Orlando&#8217; de Virginia Woolf? ¿No eran escritores fantásticos Edgar Poe o Jorge Luis Borges? ¿No crees que el problema es más de fondo que de forma, que lo que se desprecia es un formato literario de baja calidad y no a la fantasía en sí? Me refiero al pseudo-tolkienismo estilo &#8216;Dragones y Mazmorras&#8217;.</p>

	<p><strong>A.B</strong>: Por favor, no confundamos los términos: Virginia Woolf, Kafka, García Márquez son santos de mi devoción, como especialmente, William Golding, Salinger, Bradbury, Lovecraft o Wells. Por otro lado, ¿qué tienen que ver mis obras con el pseudo-tolkienianismo de una cuestión como Dragones y mazmorras? Me temo que, a fin de cuentas y sin mala intención, no conoce Vd. mi trabajo: la mayor parte de esos autores de esa literatura fantástica española a la que se refiere sólo escriben eso mismo… ¿Ha visto Vd. a alguno, solo uno, de los OTROS autores que se consideran -¡qué honor!- junto a mí en ese podio en el que me ha puesto Vd. mismo de la literatura fantástica en este país, ha visto que alguno de ellos, o, mejor dicho, de ellas, escriba otra cosa que no sea eso mismo… literatura fantástica siempre, siempre, siempre… de la que se vende directamente en los colegios? ¿Se ha atrevido a leer <strong>El último querusco</strong>, o <strong>Liberator Gernmaniæ</strong>, los dos primeros episodios de una narración histórica que desmenuza parte por parte el problema político y social de la Tercera Guerra de Germania, entre los años 18 a. C. y 21 d. C., elaborando un exhaustivo trabajo de investigación para poder recrear con la máxima fidelidad posible la vida de las diferentes tribus de pueblos germanos y las claves mitológicas, sociales, rituales que llevaron a los queruscos y especialmente a su cabecilla, Arminius, a exterminar tres legiones al norte del Rin, en los bosques de Teutoburgo? </p>

	<p>¿Alguien en este curioso país se ha atrevido a usar sus esquemas críticos –y especialmente me refiero a cierto arribista de <strong>El Periódico de Cataluña </strong>y a otro amigo de <strong>La Vanguardia </strong>que se las da de experto en literatura  juvenil- sin quedarse en la superficie de las cosas y en comentarios tan bordes, distópicos y banales como si esto o aquello se parece a Tolkien o no, o sí, o quizá, o también a J. K. Rowling? ¿Y nadie se ha dado cuenta de que esos esquemas críticos tan superficiales sólo muestran el efecto comparativo de los fenómenos, de la capa envolvente, sin entrar realmente a evaluar cuáles eran los múltiples referentes literarios de J. K. Rowling al abordar su Harry Potter, sin pensar que los chavales que se reunían para descifrar un misterio ya estaban presentes en las colecciones de Los Cinco de Enid Blyton…? ¿Por qué en este país somos tan inteligentes que nos tragamos los informativos de la primera, donde la novedad literaria no es noticia y donde existe un solo cineasta, el súper enchufado y de mal gusto Pedro Almodóvar, tan relamido por Ana Blanco y ese periodista mediocre, Rafael Lobo, que al final da nauseas seguir escuchando las serviles redacciones de noticia…?</p>

	<p><strong>Nota Editorial: Papel en Blanco no se responsabiliza de las opiniones vertidas por el entrevistado.</strong></p>

	<p>En Papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/2007/04/20-entrevista-a-artur-balder-i-las-etiquetas-no-suelen-acertar-conmigo">Entrevista a Artur Balder (I): &#8216;Las etiquetas no suelen acertar conmigo&#8217; </a></p>


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    </item>
	
    <item>
      <title><![CDATA[Entrevista a Artur Balder (I): 'Las etiquetas no suelen acertar conmigo']]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/2007/04/20-entrevista-a-artur-balder-i-las-etiquetas-no-suelen-acertar-conmigo</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/2007/04/20-entrevista-a-artur-balder-i-las-etiquetas-no-suelen-acertar-conmigo</guid>
      <pubDate>Fri, 20 Apr 2007 16:14:42 GMT</pubDate>
      <author>Paolo Fava</author>
      <description><![CDATA[	<p><img id="image751" class="derecha" alt=balder1.1.jpg src="http://img.papelenblanco.com/2007/04/balder1.1.jpg" /><strong>Papel en Blanco</strong>: Te has afianzado como uno de los principales autores fantásticos de España. Precisamente, es la literatura fantástica e histórica (géneros a menudo entrelazados, como es el caso de tu obra) la que mejores resultados editoriales está rindiendo. ¿Crees que los lectores buscan en primer lugar una pura evasión en la lectura (Mundos alternativos, historias alucinantes&#8230;)?</p>

	<p><strong>Artur Balder</strong>: Olvidamos a menudo las necesidades más profundas y los miedos contemporáneos, en la medida en que llegamos a perfiles críticos simplistas. En primer lugar, no se trata <strong>solo </strong>de evasión: aunque existe la mala literatura de evasión, siempre defenderé que el gusto por la escritura puede producir verdaderas obras de arte, inclusive cuando se trata de un rapto narrativo del que no todos los autores son capaces. En segundo lugar, me siento ajeno a los mundos alternativos y las historias alucinantes: supongo que no se ha informado, pero mis novelas históricas ambientadas en la época romana, <strong>El último querusco</strong>, y <strong>Liberator Germaniæ</strong>, son novelas históricas de gran documentación y han sido duramente criticadas debido a su erudición por algunos de los amantes de la evasión, y he tenido la grata satisfacción de leer críticas elocuentes por parte de internautas exigentes, que dicen que supera en todo y con creces las narraciones superficiales de ambiente romano de Manfredi. Opiniones hay para todos los gustos, pero las etiquetas no suelen acertar conmigo.<a name="more"></a></p>

	<p><strong>PenB</strong>: Siguiendo el hilo de la anterior pregunta: ¿percibes algún tipo de oportunismo en la literatura fantástica actual, del tipo <em>a ver si me sale un Harry Potter y doy la campanada</em>?</p>

	<p><strong>A.B.</strong>: Por supuesto. Pero el problema es que, como todas las generalizaciones, siempre se corre el riesgo de que paguen justos por pecadores. Cuando con trece, catorce, quince años de edad pasaba horas y horas después de las clases en el instituto escribiendo en mi escritorio, hasta las tantas de la madrugada, ejerciendo una actividad que no me reportaba NINGUN beneficio ni académico, ni social, ni económico, cuando hacía eso por pura curiosidad, gusto, necesidad, y cuando, respondiendo a su pregunta, no se había publicado ningún Harry Potter, efectivamente, no esperaba dar campanada alguna. Cualquiera coincidirá en que mi actividad no respondía a intereses materialistas. Era un impulso creador. Mi ambición por la literatura fantástica data de años en los que  Tolkien era una leyenda, un señor que había escrito grandes obras, y eso no se le pasaba a la mente de ningún adolescente, como era mi caso, el hecho de querer “dar una campanada”. </p>

	<p>Por eso considero, y así lo digo públicamente, que SI, Señores Críticos, tienen Vds. razón, el panorama internacional está lleno de oportunistas y el nacional es especialmente deprimente cuando aparecen las imitaciones: pero estoy absolutamente convencido de que mi trabajo es legítimo. Los primeros trabajos sobre Curdy fueron unos cuentos oscuros ambientados en la Francia de Carlomagno, escritos hace diez largos años, o incluso un poco más, en unas hojas de papel reciclado, después de abandonar la infecta redacción de un periódico respetable, en la que los críticos de fútbol tenían la audacia de acercarse a la mesa de trabajo de un crítico de música (en este caso yo) y decirle cómo debía funcionar un artículo en aquel periódico… Así fue como una noche me encontré con Curdy, y Harry Potter no existía (al menos en las librerías, puede que en el Inland Empire de cierta escocesa sí). Pasaron los años, J. K. Rowling se hacía multimillonaria, y yo pintaba lienzos de tres metros (para comprobarlo véase: http://www.pazycomedias.com/Balder.html) , hasta que la vena literaria y una tendencia presente en mí desde hacía mucho tiempo me dijeron: <em>es hora de que escribas ese libro, aunque sólo sea por orgullo, decencia, dignidad, aprecio a todas aquellas horas solitarias. Soy capaz de hacerlo, y lo voy a hacer</em>. Y entonces escribí <strong>La Piedra del Monarca</strong>.</p>

	<p>Toda esta historia no tiene nada que ver con oportunismo, pero lo cierto es que en la mayor parte de los casos, muchos de esos escritores del género fantástico, salidos a vuelapluma de la chistera de unos magos-editores, son una gran cuadrilla de farsantes, son montajes editoriales, autores mimados que no tienen ni idea de lo que significa trabajar con pequeñas editoriales y que se consideran verdaderos genios porque una u otra editorial de gran calibre los lanza de la noche a la mañana; gran parte de ese “éxito” se debe a la poderosa “magia” de la distribución, y me remito, efectivamente, a los textos, que es donde quedan patentes las diferencias. Pienso que el tiempo nos pondrá a todos en el lugar oportuno. O eso, o, como diría <strong>Shakespeare</strong>, el tiempo y un segur.</p>

	<p><blockquote><p>En el momento en que una mente mitológica, que comprende la naturaleza del cuento y las raíces históricas del mismo, escribe, y si además es verdaderamente un talento literario, el género relampaguea y eclipsa cualquier otra cosa.</p></blockquote></p>

	<p><strong>PenB</strong>: ¿No crees que, a razón de este éxito, se está produciendo un agotamiento del género? Elfos, Griales, linajes de Cristo&#8230; ¿No se están machacando demasiado los tópicos, a veces sin la mínima intención de originalidad?</p>

	<p><strong>A.B.</strong>: El género está exprimido desde el primer momento en que muchos espíritus oportunistas lo rozan con un solo dedo, y me refiero especialmente a ciertos autores que, entre programas de radio y TV, uno puede entender cómo pueden publicar más de veinte libros en cuatro años, y encima los editores tienen la desfachatez de darles el <strong>Premio Comercial de Novela Ciudad de Torrevieja</strong>... Es más, le diré que detesto pasearme por las estanterías de la así llamada literatura fantástica… porque, como cuando era adolescente, distingo en seguida entre el montaje y la veracidad. Es más, le diré que no soy lector asiduo de literatura fantástica. Es más, le diré que me siento incómodo cuando se considera que la saga de Curdy es literatura fantástica, porque no me gusta que se ponga en el mismo lugar que ciertas apariciones. Pero en el momento en que una mente mitológica, que comprende la naturaleza del cuento y las raíces históricas del mismo, escribe, y si además es verdaderamente un talento literario, el género relampaguea y eclipsa cualquier otra cosa. Una vez más, las generalizaciones fallan. Y en cuanto a la intención de originalidad, qué le voy a decir, en un país en el que los fabricantes de libros de texto se dedican, merced a su poder en las juntas de padres de profesores de cientos de colegios, a machacar ciertos autores en las aulas hasta convertir en “literatura fantástica” lo que solo puede ser considerado un volumen de artículo a lo revista adolescente Ragazza, pero más en gran formato… Estos ejemplos carecen de intención en la originalidad, y solo pretenden satisfacerse a sí mismos y a los intereses que “controlan” la lectura directamente en colegios e institutos.</p>

	<p>Pero al final me resulta incluso un poco molesto que tenga que ser yo el que responda las preguntas incómodas (y por otro lado justificadas) que plantean los observadores  del género y los críticos inteligentes, cuando son otros los que publican auténticas imitaciones, interminables ridiculeces y otras panfletos, eso sí, dignamente alargados hasta las casi mil páginas…</p>

	<p><strong>Nota editorial: Papel en Blanco no se responsabiliza de las opiniones vertidas por el entrevistado.</strong></p>

	<p>En Papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/2007/04/02-curdy-y-la-camara-de-los-lores-de-artur-balder">&#8216;Curdy y la Cámara de los Lores&#8217;, de Artur Balder</a></p>


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    <item>
      <title><![CDATA['Curdy y la Cámara de los Lores', de Artur Balder]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/2007/04/02-curdy-y-la-camara-de-los-lores-de-artur-balder</link>
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      <pubDate>Mon, 02 Apr 2007 18:31:22 GMT</pubDate>
      <author>Paolo Fava</author>
      <description><![CDATA[	<p><img id="image646" class="derecha" alt=PortadaCurdyAB.jpg src="http://img.papelenblanco.com/2007/04/PortadaCurdyAB.jpg" />El alicantino <strong>Artur Balder</strong>, joven y prolífico escritor, ha centrado su obra en la ficción histórica y la fantasía, géneros que no duda en entrelazar. Esto es lo que ocurre en <strong>Curdy y la Cámara de los Lores</strong>, en la que Balder recupera al protagonista, el joven alquimista que ya apareciera en <strong>La Piedra del Monarca</strong> (2004).</p>

	<p>Curdy y la Cámara de los Lores es ante todo una novela de intriga y aventura. Nos sitúa en la Inglaterra de la Edad Media en la crucial fecha de 1099, pero valga decir que el trasfondo hsitórico sirve apenas de pretexto. La trama de Curdy gira entorno a una imaginería muy gótica y muy fantástica, con mucha magia de por medio y mucho enigma con el que estrujarse los sesos. Aquí aparecen todos los mitos medievales concentrados: los carolingios, los artúricos, los templarios, la leyenda de <strong>Drácula </strong>y, sobre todo, la mística alquímica. </p>

	<p>Que nadie espere sin embargo una profundización excesiva, porque el fin de Balder no es ni la erudición ni la verosimilitud. En cierto momento intenta justificar la presencia de caballeros templarios antes de su fecha histórica (con un no muy convincente &#8220;nuevos descubrimientos demuestran&#8230;&#8221; pero sin dar referencias), pero en un universo distópico en el que los alquimistas teleconferencian a través de sus fogatas cualquier intento de veracidad resulta incongruente. <a name="more"></a></p>

	<p>Las influencias modernas son mucho más poderosas. Es imposible no encontrar a <strong>Tolkien</strong>: como ejemplo señero, la ominosa figura del villano que se alza en el este, dotado del &#8216;silmarilliónico&#8217; nombre de &#8220;Aurnor&#8221;. Tampoco es fácil quitarse de la cabeza a la <strong>Rowling </strong>cuando vemos reunidos a tres magos adolescentes resolviendo misterios. A todo esto Artur añade ecos de <strong>Umberto Eco</strong>: los primeros capítulos tratan de la resolución de un asesinato en una abadía, y el maestro del protagonista, Luitpirc, es una jovial mezcla de Merlín y de Guillermo de Baskerville.</p>

	<p>Sin embargo, Balder le da a todo ello un giro muy personal. Se trata de una historia de definiciones personales, traiciones y revelaciones íntimas. Hay incluso un subtexto político, y se compara frecuentemente a los alquimistas represaliados con los judíos.  Ciertamente sería más efectiva si el autor fuera un poco más escrupuloso en cuanto a su técnica narrativa. </p>

	<p>Si bien despliega un vocabulario rico y colorido, especialmente efectivo en determinados pasajes líricos, su estilo descriptivo es bastante enmarañado y en ocasiones machacón. Algunos capítulos parecen haber sido incluso escritos en desorden, porque es difícil entender que algunas descripciones (tales como el monstruoso ojo de un personaje jorobado) se repitan casi palabra por palabra a pocos capítulos de distancia.</p>

	<p>Más información | <a href="http://es.news.yahoo.com/27032007/4/escritor-artur-balder-considera-literatura-gobierna-vieja-pugna-narrador-esnob.html">Entrevista a Artur Balder vía Yahoo! Noticias</a></p>


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