Vuelvo a uno de mis autores favoritos del Barroco, Francisco de Quevedo, en este caso para traer los versos del conocido poema ¡Ah de la vida! ¿Nadie me responde?.
Se trata de un hermoso soneto que muestra el lado más sombrío y pesimista del autor, que pregunta desesperado por la vida y no recibe respuesta. El paso del tiempo en un suspiro, la inexistencia del ahora, el cansancio vital, la locura, la vejez…
Todo provoca en el yo poético una reflexión tétrica que le hace aunar el nacimiento y la muerte (pañales y mortaja) en una vida que se escapa al presente discurriendo indefectiblemente hacia el fin. El único “ahora” de la persona, entre esos 2 momentos, no son más que sucesiones de difunto.
La brevedad de la vida parece menos grave si escuchamos una musicalización de estos versos, acompañados del sonido de la guitarra. Aquí os dejo la letra del poema donde
Represéntase la brevedad de lo que se vive
y cuán nada parece lo que se vivió

Una figura cumbre de la literatura española, 
Aprovechando que
De todas las obras de Baltasar Gracián, probablemente sea este Oráculo manual y arte de prudencia el más leído en la actualidad, aunque pueda parecer extraño.
En el imaginario colectivo queda Fuente Ovejuna como ejemplo de unión de todo un pueblo, y la expresión “Como Fuente Ovejuna, todos a una”, viene a significar la fuerza que una colectividad consigue ante cualquier abuso o injusticia. Podemos acercarnos a los orígenes de esta expresión a través de Fuente Ovejuna, la obra teatral de Lope de Vega, de principios del siglo 