
Qué gran noticia para todos los que amamos a Arthur Conan Doyle, el magistral escritor inglés que nos trajo uno de los personajes de esos que no pasan de moda y que se nos queda grabado, Sherlock Holmes. Y es que se ha sabido que la Biblioteca Británica publicará el próximo otoño La narrativa de John Smith, o lo que es lo mismo, la primera novela que escribió el autor con veintitrés años y que llevaba 130 años oculta para todos nosotros.
La verdad es que el azar parece que no ha querido que llegué a nuestras manos, y es que Doyle envió la copia a una editorial británica y se perdió en el correo (hay cosas que no cambian, jeje). Así que el escritor decidió reescribirla totalmente de memoria. Vamos, que volvió a empezar. Los seis capítulos que logró rehacer son los que ahora podremos disfrutar. Os estaréis preguntando dónde han estado durante todo este tiempo, pues primero lo tenían los herederos y después lo tenía escondidillo la propia Biblioteca Británica.


Cuántas veces he sufrido la decepción de acudir a la biblioteca y no encontrar algún preciado volumen que o bien no estaba en la estantería correspondiente, a pesar de los datos del bibliotecario que aseguraban lo contrario, o bien estaba estigmatizado con el rótulo de “extraviado”. Pues parece ser que se trata de un hecho habitual no sólo en las pequeñas instituciones municipales, sino también en organismos de renombre como la Biblioteca Británica, según un artículo publicado en
Hace unos meses descubrimos el filón intelectual de la
Dice Jamie Andrews, uno de los responsables de los manuscritos de literatura moderna de la Biblioteca Británica, que Harold Pinter es el dramaturgo vivo más importante que tienen. Quizá no sea más que un poco de peloteo o quizá realmente el tal Andrews lo crea de verdad, pero es un sentimiento que comparten muchos británicos (y no sólo ellos).
La Biblioteca Británica ha iniciado un importante proceso de digitalización de libros que permitirá tener al alcance de todos más de 100000 títulos, muchos de ellos del siglo XIX y en su mayoría obras desconocidas, pues las reimpresiones fueron más bien escasas.