'El blog del Inquisidor', de Lorenzo Silva
Cada vez hay más autores dispuestos a explorar cómo las nuevas tecnologías modifican nuestra concepción de la ficción, y por ende de la literatura. Pero esta novela no trata de tecnologia sino de comunicación. Theresa, una joven historiadora escocesa especializada en la inquisición española y con una turbulenta vida sentimental a sus espaldas, descubre navegando una noche una extraña bitácora literaria, ‘El blog del Inquisidor’.
Su autor está novelando un suceso histórico, un proceso por exorcismo herejía ocurrido en Toledo a comienzos del siglo XVII, desde la perspectiva del clérigo que lo llevó a cabo. Pero no es una recreación al uso, porque el escritor parece identificarse con su personaje al punto de tratarlo como un yo escindido y simultáneo a pesar de la distancia. El conflicto entre juicio y culpa, así como el carisma del personaje, incitan la curiosidad de Theresa, más aún al descubrir que ha abandonado su narración a los tres capítulos. Decide por lo tanto tenderle un anzuelo digital y contactar con él para indagar en el secreto que le atormenta.
Despejemos los equívocos desde el principio. Lorenzo Silva no ha hecho aquí una novela histórica (llega a burlarse de ellas al principio) aunque sí hay historia en bruto: un capítulo entero es una transcripción de un testimonio original del siglo XVII, no apto para impacientes. Tampoco es una de intriga pese a su mucho misterio: la inquisición y el auto de fe no pasan de pretexto. A lo que vamos a asistir es a un desarrollo principalmente conversacional, con apariencia de chat, en el que los protagonistas llevan a cabo su duelo de ingenio y seducción.


Tener un blog personal empieza a ser algo habitual, lo que es menos habitual es que ese blog pase a convertirse en un libro. Esto es lo que ha ocurrido en Egipto con tres mujeres cuyas bitácoras se han convertido en éxitos de ventas de la mano de la misma editorial. Una de ellas, Ghada Abdelal, creó su blog hace dos años y en él habla de la presión que sufren las mujeres en Egipto para casarse. El libro, que trata el tema con ironía, Quiero casarme va ya por la tercera edición.
Ya no tienen cabida en los tiempos de los videojuegos ultraminiaturizados e hiperinteractivos, pero hasta hace no mucho tiempo (mi no tan lejana mocedad) los libros ‘elige tu propia aventura’ eran un pasatiempo de lo más común. Mis padres me los solían regalar en verano para llenar las horas pensando que eran una buena manera de inocularme la lectura haciéndola pasar por un juego. Tanto me aficioné que llegué a reunir una biblioteca bastante destacable de todas sus varidades: la aventura adolescente tipo ‘Los Cinco’, los de espada y brujería, las historias futuristas y post-apocalípticas…
Hace un tiempo hablábamos de
Hace unos días 
La primera, al blog satírico de actualidad y cultura gallega 