
El próximo cinco de octubre llega a España de la mano de Roca Editorial, Drácula, el no muerto, la vuelta del legendario vampiro que eternizó Bram Stoker. Por supuesto que conocemos múltiples libros y películas inspiradas en él, pero esta es la secuela oficial, la autorizada por la familia del autor.
De hecho, está escrita por Dacre Stoker, sobrino biznieto del autor original (más o menos el mismo parentesco que tengo yo), quien se ha unido con Ian Holt, historiador y miembro de la Sociedad transilvana de Drácula, además de ser todo un experto en el sanguinario y célebre personaje. Debido a su interés en la figura llegó a conocer a Dacre y, a través de sus charlas, llegaron a la conclusión de que debían hacer la continuación que Drácula se merecía, otra cosa será que lo hayan conseguido.

La sangre es poder… de persuasión. De otro modo no nos explicamos que los herederos de Bram Stoker hayan accedido a apuntarse a la fiebre de continuaciones y añadidos a autores fallecidos que parece haber tomado al mundo editorial anglosajón. Al menos tienen la excusa de que todo queda en familia: el encargado de escribir la segunda parte es el auténtico bisnieto del autor, el canadiense Dacre Stoker. El Stoker contemporáneo no tiene experiencia literaria (profesionalmente fue entrenador del equipo olímpico de pentatlón de Canadá) pero se ha hecho asesorar por Ian Holt, guionista y miembro de la Asociación Transilvana de Drácula.