
Hemos visto al tebeo ser usado como medio de divulgación en campañas de todo tipo dirigidas a los más jóvenes, con mayor o menor fortuna y con objetivos más o menos constructivos. La iniciativa de la diócesis de Nueva York, sin embargo, es algo nunca visto. El arzobispado ha editado un cómic dirigido a sus pequeños feligreses para advertirles de los peligros de los abusos sexuales por parte de… ¡sus propios sacerdotes católicos!
La Iglesia norteamericana se ha visto sacudida en la última década por una avalancha de escándalos sexuales, en los que numerosos curas han sido llevados a los tribunales por abusar de menores. Aunque este fenómeno haya dado lugar a mucha demagogia contra la Iglesia, el caso es que esta ha sido reconocida culpable en varias ocasiones por encubrir los abusos y demostrar su incapacidad para ponerles freno.
El cómic de la diócesis neoyorquina es por lo menos una forma valiente de admitir el problema e intentar atajarlo desde la perspectiva de las víctimas. En él unos ángeles con rasgos manga instruyen a los niños con una dureza que contrasta con la atmósfera idílica de la viñeta: Un niño y un adulto nunca deben estar solos en una habitación… si lo están la puerta debe estar siempre abierta…

