
A las anotaciones de Luisfer acerca de los libros sobrevalorados, así como a vuestros comentarios sobre los mismos me remito para reflexionar sobre varias cuestiones. He visto en ciertos comentarios que la mala experiencia con libros proviene en muchas ocasiones de una lectura obligada.
Sí, esos libros que todos recordamos con amargor, que nos impusieron en el colegio o en el instituto y para los cuales no estábamos preparados. O para los que no estaban preparados nuestros profesores y como consecuencia de ello no nos los supieron presentar de manera adecuada. Porque a casi cualquier libro es posible sacarle algún aspecto positivo y lo difícil es venderlo bien. La motivación es un factor importantísimo a la hora de afrontar la lectura de una obra a esas edades.
La lectura temprana, inmadura, de una obra literaria, también puede frustrar el acercamiento a ciertos libros.

Hace unos días
A partir de hoy el Cantar del Mio Cid es más grande que nunca. La nueva edición presentada por el profesor y poeta Alberto Montaner contiene fragmentos de texto que hasta ahora se habían considerado ilegibles. Montaner ha conseguido descifrarlos aplicando una técnica de microscopio y vídeo al único manuscrito que se conserva, el de Per Abbat de 1207. Un trabajo que describe el catedrático y académico Francisco Rico como tan minucioso y exhaustivo como quijotesco y disparatado.
El Cid Campeador, que fue protagonista de las ondas radiofónicas 

