<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom">

	<channel>
		<title>Magazine - carl-sagan</title>
		<link>http://www.papelenblanco.com</link>
		<description>
Blog sobre literatura, críticas de libros, internet y letras.		</description>
		<pubDate>2012-02-13 06:14:45</pubDate>

		<generator>http://www.papelenblanco.com</generator>
                    <item>
      <title><![CDATA[‘La diversidad de la ciencia: una visión personal de la búsqueda de Dios’ de Carl Sagan]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/divulgacion/ala-diversidad-de-la-ciencia-una-vision-personal-de-la-busqueda-de-diosa-de-carl-sagan</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/divulgacion/ala-diversidad-de-la-ciencia-una-vision-personal-de-la-busqueda-de-diosa-de-carl-sagan</guid>
      <pubDate>Sat, 02 May 2009 16:18:43 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2009/05/97884080745571.jpg" alt="" />Por <strong>Carl Sagan</strong> tengo ese tipo de debilidad que suele tenerse hacia las personas o cosas que han significado mucho en tu pasado o que, de algún modo, te han ayudado a ser como eres. </p>

	<p>Así pues, quede por delante mi admiración incondicional por este astrónomo que desempeñó un papel fundamental en las expediciones de las sondas espaciales Mariner, Viking y Voyager, por las que recibió en dos ocasiones la Medalla por Logros Científicos Excepcionales de la NASA, además del Pulitzer y una larga lista de premios por sus contribuciones a la ciencia, a la literatura, a la educación y a la conservación del medio ambiente. </p>

	<p><strong>Carl Sagan</strong> no sólo me demostró cuán fascinante podía ser el universo gracias a su programa de televisión <em>Cosmos</em>. De adolescente, tras la lectura de <em>El mundo y sus demonios</em> (que yo recuerde, mi primer ensayo científico) emprendí un camino intelectual basado en el escepticismo y el racionalismo del que, a años vista, no me arrepiento en absoluto. </p>

	<p>Sin embargo, con la obra que nos ocupa, <strong>La diversidad de la ciencia: una visión personal de la búsqueda de Dios</strong>, me he sentido un tanto defraudado.</p>

	<p><!--more--> </p>

	<p>Tal sea porque, a veces, no es bueno volver a los mitos de la infancia o la adolescencia. Después de tantas lecturas espectaculares, tal vez <strong>Carl Sagan</strong> se me haya quedado un poco descafeinado. Carl Sagan, de todos es sabido, se dirige a la mayoría, a los neófitos, a los que desdeñan la ciencia o la consideran poco relevante en su mundo intelectual y cultural. </p>

	<p>Otra razón podría ser que ésta es una obra póstuma, publicada en conmemoración del décimo aniversario de la muerte de Sagan. La esposa de Sagan, <strong>Ann Druyan</strong>, ha recopilado una serie de conferencias emitidas por Sagan en 1985, las <strong>prestigiosas Conferencias Gifford</strong>, que se celebran en Escocia anualmente desde el siglo XIX. Tal vez estas conferencias están hechas para ser escuchadas en su momento.</p>

	<p>A pesar de todo, no quiero que quede en el ambiente la sensación de que esta recopilación de conferencias es de mala calidad. En buena parte de ellas, Sagan expone con humildad y respeto infinitos sus lúcidas opiniones acerca de la cosmología, la física, la filosofía y, sobre todo, la religión y la teología.</p>

	<p>Y en las conferencias sobre religión es donde Sagan brilla más, explicando de forma sencilla cómo funciona la religión (mediante el dogma y la Verdad Absoluta) y cómo funciona la ciencia (mediante sucesivas y humildes aproximaciones a la verdad), y si la existencia de Dios es un problema que debe preocupar, por el momento, a la ciencia. </p>

	<p>Al final de las conferencias, también se han transcrito algunas rondas de ruegos y preguntas dirigidas a Sagan por parte del auditorio. La mayoría de preguntas son propias de personas de la calle que poco o nada saben de ciencia, así que pueden resultar muy pertinentes para muchos pero tal vez sean un poco tontas u obvias para el público principal al que va dirigido esta clase de libros: los aficionados a leer ensayos de ciencia. </p>

	<p><blockquote><p>¿Cómo podía ser, se preguntaba, que el Creador eterno y omnisciente descrito en la Biblia afirmara con tal rotundidad tantas cosas erróneas sobre la Creación? ¿Por qué el Dios de las Escrituras iba a estar mucho peor informado sobre la naturaleza que nosotros, recién llegados, que no hemos más que empezar el estudio del universo? No podía pasar por alto la formulación bíblica de una tierra plana de seis mil años de antigüedad, y le parecía especialmente trágica la idea deque habíamos sido creados aparte de los demás seres vivos. El descubrimiento de nuestro parentesco con todas las formas de vida se ha visto confirmado por incontables descubrimientos insoslayables y convincentes. Para Carl, la teoría de Darwin de que la vida evolucionó a lo largo de millones de años mediante selección natural no sólo era mejor ciencia que el Génesis, sino que también permitía una experiencia “espiritual” más profunda y satisfactoria.</p></blockquote></p>

	<p>Editorial Planeta<br />
Colección: Fuera de colección (2007)<br />
300 páginas <br />
ISBN: 978-84-08-07455-7 </p>

	<p>Sitio Oficial | <a href="http://www.editorial.planeta.es/03/03_ns.asp?P=ON&#38;IDLIBRO=35221">Ficha en Editorial Planeta</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Los 70 mejores libros de ciencia-ficción según Menéame]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/fantastico-ci-fi/los-70-mejores-libros-de-ciencia-ficcion-segun-meneame</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/fantastico-ci-fi/los-70-mejores-libros-de-ciencia-ficcion-segun-meneame</guid>
      <pubDate>Fri, 16 Jan 2009 21:38:25 +0000</pubDate>

      <author>Paolo Fava</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" id=image4740 alt=meneame-ciencia-ficcion.jpg src="http://img.papelenblanco.com/2009/01/meneame-ciencia-ficcion.jpg" /></p>

	<p>La lista de <a href="http://www.papelenblanco.com/2009/01/14-los-10-mejores-libros-de-ciencia-ficcion-segun-el-times">los 10 mejores libros de ciencia-ficción según el Times </a>que publicamos esta semana ha llegado a <a href="http://meneame.net/story/10-mejores-libros-ciencia-ficcion-segun-times/1">portada de la red menéame</a>, donde ha causado un estupor similar al que nos provocó a nosotros (que se olvidaran de <strong>Asimov </strong>y <strong>Clarke </strong>en beneficio de <a href="http://www.papelenblanco.com/tag/doris+lessing">Doris Lessing</a> sólo es imputable a la excentricidad británica). Más de 100 meneadores han contribuido con sus enmiendas a la lista sumando 70 recomendaciones de títulos que como fans de la web 2.0 procedemos a recoger aquí.</p>

	<p>Los primeros 25 títulos siguen un orden aproximadamente jerárquico, en función de las veces que los usuarios de menéame los mencionan. A partir de ahí son libros recomendados por un único usuario y la clasificación es aleatoria. En algunos casos se da el título de una saga en lugar de una obra concreta.</p>

	<p><strong>ACTUALIZACIÓN A 17/01/09</strong>: Los números 21 a 30 han regresado a la lista con algunas novedades. Un extraño fenómeno que atribuímos a un agujero de gusano. Han visto cosas que jamás imaginaríais.  </p>

	<p>1) &#8216;Fundación&#8217;, de Isaac Asimov</p>

	<p>2) <a href="http://www.papelenblanco.com/2008/01/02-dune-de-frank-herbert">&#8216;Dune&#8217; de Frank Herbert</a></p>

	<p>3) &#8216;Solaris&#8217; de Stanislav Lem</p>

	<p>4) &#8216;Cita con Rama&#8217; de Arthur C. Clarke</p>

	<p>5) &#8216;Fiasco&#8217;, de Stanislav Lem </p>

	<p>6) &#8216;Fahrenheit 451&#8217; de Ray Bradbury</p>

	<p>7) &#8216;Contacto&#8217; de Carl Sagan </p>

	<p>8) &#8216;Valis&#8217; de Philip K. Dick</p>

	<p>9) &#8216;Neuromante&#8217; de William Gibson</p>

	<p>10) &#8216;Hyperión&#8217; de Dan Simmons<!--more--></p>

	<p>11) &#8216;El juego de Ender&#8217; de Orson Scott Card</p>

	<p>12) &#8216;Los propios dioses&#8217; de Isaac Asimov</p>

	<p>13) &#8216;Ciberiada&#8217; de Stanislav Lem</p>

	<p>14) <a href="http://www.papelenblanco.com/2008/05/24-lectura-para-el-dia-del-orgullo-friki-el-fin-de-la-infancia-de-arthur-c-clarke">&#8216;El fin de la Infancia&#8217; de Arthur C. Clarke </a></p>

	<p>15) &#8216;La guía del autoestopista galáctico&#8217; de Douglas Adams</p>

	<p>16) &#8216;Estación de tránsito&#8217; de Clifford D. Simak</p>

	<p>17) &#8216;Mundoanillo&#8217; de Larry Niven</p>

	<p>18) &#8216;El invencible&#8217; de Stanislav Lem</p>

	<p>19) &#8216;Crónicas marcianas&#8217;, de Ray Bradbury</p>

	<p>20) &#8216;Huevo de dragón&#8217; de Robert L. Forward</p>

	<p>21) &#8216;Yo, robot&#8217; de Isaac Asimov</p>

	<p>22)  &#8216;Ubik&#8217;, de Philip K. Dick </p>

	<p>23) &#8216;Sirio&#8217;, de Olaf Stapledon</p>

	<p>24) &#8216;20.000 leguas de viaje submarino&#8217;, de Julio Verne</p>

	<p>25)  &#8216;El Fin de la Eternidad&#8217; de Isaac Asimov</p>

	<p>26) &#8216;El rebaño ciego&#8217;, de John Brunner </p>

	<p>27) &#8216;Las estrellas de mi destino&#8217;, de Alfred Bester</p>

	<p>28) &#8216;Ciclo de Tschai&#8217; de Jack Vance</p>

	<p>29) &#8216;Diarios de las estrellas&#8217;, de Stanislav Lem</p>

	<p>30) &#8216;1984&#8217;, de George Orwell</p>

	<p>31) &#8216;El hombre en el castillo &#8217; de Philip K. Dick</p>

	<p>32) &#8216;Un abismo en el cielo&#8217; de Vernor Vinge</p>

	<p>33) <a href="http://www.papelenblanco.com/2008/09/09-un-relato-a-la-semana-flores-para-algernon-de-daniel-keyes">&#8216;Flores para Algernon&#8217; de Daniel Keyes</a></p>

	<p>34) <a href="http://www.papelenblanco.com/2008/02/21-tropas-del-espacio-de-robert-a-heinlein">&#8216;Tropas del espacio&#8217; de Robert A. Heinlein</a></p>

	<p>35) &#8216;La máquina del tiempo&#8217; de H. G. Wells</p>

	<p>36) &#8216;Gente de Barro&#8217; de David Brin</p>

	<p>37) &#8216;Cánticos de la lejana Tierra&#8217; de Arthur C. Clarke</p>

	<p>38) &#8216;Fábulas de robots&#8217; de Stanislav Lem</p>

	<p>39) &#8216;¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?&#8217; de Philip K. Dick</p>

	<p>40) &#8216;La radio de Darwin&#8217; de Greg Bear</p>

	<p>41) &#8216;Pórtico&#8217; de Frederik Pohl</p>

	<p>42) &#8216;La rueda celeste&#8217; de Ursula K. Le Guin</p>

	<p>43) &#8216;Líneas Muertas&#8217; de Greg Bear</p>

	<p>44) &#8216;La feria de las tinieblas&#8217; de Ray Bradbury</p>

	<p>45) &#8216;Cántico por Leibowitz&#8217; de Walter M. Miller Jr</p>

	<p>46) &#8216;La Saga de Chanur&#8217; de C. J. Cherryh</p>

	<p>47) <a href="http://www.papelenblanco.com/2008/07/07-marciano-vete-a-casa-de-fredric-brown">&#8216;Marciano vete a casa&#8217; de Fredric Brown</a></p>

	<p>48) &#8216;La naranja mecánica&#8217; de Anthony Burgess</p>

	<p>49) &#8216;La paja en el ojo de dios&#8217; de Larry Niven </p>

	<p>50) &#8216;La voz de los muertos&#8217; de Orson Scott Card</p>

	<p>51) &#8216;La guerra de los mundos&#8217; de H. G. Wells</p>

	<p>52) &#8216;La Cultura&#8217; de Iain Banks</p>

	<p>53) &#8216;Neverness&#8217;, de David Zindell</p>

	<p>54) &#8216;Los señores de la instrumentalidad&#8217;, de Cordwainer Smith</p>

	<p>55) &#8216;Snowcrash&#8217; de Neal Stephenson</p>

	<p>56) &#8216;Muero por dentro&#8217; de Robert Silverberg</p>

	<p>57) &#8216;Historia del futuro&#8217; de Robert A. Heinlein</p>

	<p>58) &#8216;El libro del día del juicio final&#8217; de Connie Willis</p>

	<p>59) &#8216;Campo de concentración&#8217; de Thomas M. Disch</p>

	<p>60) &#8216;La mano izquierda de la oscuridad&#8217; de Ursula K. Le Guin</p>

	<p>61) &#8216;Forastero en tierra extraña&#8217; de Robert A. Heinlein</p>

	<p>62) &#8216;La guerra interminable&#8217; de Joe Haldeman</p>

	<p>63) &#8216;La luna es una cruel amante&#8217;, Robert A. Heinlein</p>

	<p>64) <a href="http://www.papelenblanco.com/2008/03/30-la-carretera-de-cormac-mccarthy">&#8216;La carretera&#8217; de Cormac McCarthy</a></p>

	<p>65) &#8216;El quinto día&#8217; de Frank Schätzing</p>

	<p>66) &#8216;El Día de los Trífidos&#8217;, de John Wyndham</p>

	<p>67) &#8216;Ciudad&#8217; de Clifford D. Simak</p>

	<p>68) &#8216;Los amantes&#8217; de Philip José Farmer</p>

	<p>69) &#8216;Criptonomicon&#8217; de Neal Stephenson</p>

	<p>70) &#8216;Dios emperador de Dune&#8217; de Frank Herbert</p>

	<p>Queda claro con esta lista que el autor favorito de los meneadores es <strong>Stanislav Lem</strong>, seguido a cierta distancia por <a href="http://www.papelenblanco.com/tag/isaac+asimov">Isaac Asimov</a> y tras ellos <a href="http://www.papelenblanco.com/tag/philip+k.+dick">Dick</a>, <a href="http://www.papelenblanco.com/tag/arthur+c.+clarke">Clarke</a>, <a href="http://www.papelenblanco.com/tag/robert+heinlein">Heinlein </a>y <a href="http://www.papelenblanco.com/tag/ray+bradbury">Bradbury</a>. Sería imposible acreditar a todos los usuarios que han contribuido así que remitimos a los comentarios del enlace a menéame.</p>

	<p>Por cierto que 70 es un número bastante bueno para una lista pero, no sé, suelen quedar mejor los números redondos. ¿No habrá nadie más que quiera ayudarnos a llegar con sus sugerencias a las 75 recomendaciones? ¿Y 100 recomendaciones, sería mucho pedir?</p>

	<p>Vía | <a href="http://meneame.net/story/10-mejores-libros-ciencia-ficcion-segun-times/1">Menéame</a><br />
En Papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/2009/01/14-los-10-mejores-libros-de-ciencia-ficcion-segun-el-times">Los 10 mejores libros de ciencia-ficción según el Times </a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[‘Una breve historia de casi todo’ de Bill Bryson]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/ensayo/auna-breve-historia-de-casi-todoa-de-bill-bryson</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/ensayo/auna-breve-historia-de-casi-todoa-de-bill-bryson</guid>
      <pubDate>Sun, 09 Nov 2008 14:30:16 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2008/11/bryson.jpg" alt="" />Cuando ya se han leído un buen puñado de ensayos de divulgación científica, uno empieza a huir de los libros generalistas, aquéllos que tratan de dar una visión demasiado superficial de las cosas, sin buscar nuevos finisterres que cubrir. Porque los libros generalistas, aquéllos que tratan de abarcar casi todas las áreas del conocimiento científico, tropiezan (es normal) en lugares comunes. A la larga acabas leyendo las mismas afirmaciones una y otra vez. </p>

	<p>Pero <strong>Bill Bryson </strong>es diferente. Ha conseguido explicar lo que figuraría en cualquier libro de texto de ciencias del colegio de una manera totalmente nueva, divertida y apasionante. Por ejemplo, después de haber terminado esta lectura me doy cuenta de que apenas sabía cómo funcionaba realmente una célula. Sí, todos hemos visto los clásicos dibujos didácticos de la célula en nuestros libros del colegio. Todos hemos leído el funcionamiento esencial de la célula. Pero todo ello lo hemos olvidado o lo recordamos como un estomagante manual de instrucciones de algún electrodoméstico alemán. Éramos incapaces de imaginar cómo era la vida de una célula, salvo los que habíamos visto <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%89rase_una_vez..._el_cuerpo_humano">Érase una vez la vida</a>, que la imaginábamos como un microcosmos de personajes de dibujos animados, lo cual puede ser muy entretenido pero en absoluto aleccionador. </p>

	<p>Y sólo estoy mencionando la punta del iceberg de este grandioso libro, tanto por sus hechuras como por su contenido.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Y es que <strong>Bryson</strong> es uno de los más conocidos y amenos autores británicos de libros de viajes, y eso se nota. Una perfecta mezcla de Carl Sagan con toques de humor inglés. Como él mismo advierte en el prólogo de <strong>Una breve historia de casi todo</strong>, de joven nunca veía saciadas sus verdaderas dudas cuando miraba sus libros de texto de ciencias. Podía ver, por ejemplo, las capas internas de la tierra, el núcleo de magma&#8230; pero su manual no ahondaba en los interrogantes que cualquiera se plantearía ante semejante imagen: ¿cómo es posible que no notemos el calor de ese infierno que hay bajo tierra, por ejemplo?</p>

	<p>Con esta actitud casi infantil de preguntárselo todo aunque parezca tonto, <strong>Bryson</strong>condensa trece mil millones de años de historia de una forma tan divertida, con tantas anécdotas y guiños al lector, que uno consume las páginas a una velocidad endiablada. Apenas me cabían las anotaciones en los márgenes de las páginas. Y es que, como decía Jorge Wagensberg, no hay que confundir rigor científico con <em>rigor mortis</em>. No en vano, <strong>Una breve historia de casi todo </strong>ya es todo un <em>bestseller</em> en diversos países, y el otro día pude ver una nueva edición ilustrada, gigantesca, lujosísima, no apta para todos los bolsillos, que parecía una Biblia, la Biblia antioscurantista.</p>

	<p>En definitiva, más de 500 páginas que me han sabido a poco, a poquísimo, y que he disfrutado como si fuera la primera vez que leía un ensayo sobre asuntos generales de ciencia. Un libro que altera un poco las coordenadas y las abscisas (empleando una metáfora viajera) de nuestras ideas, que ya es mucho.</p>

	<p>Lo recomiendo sin reservas, de la primera a la última página.</p>

	<p><blockquote><p>Bienvenido. Y felicidades. Estoy encantado de que pudieses conseguirlo. Llegar hasta aquí no fue fácil. Lo sé. Y hasta sospecho que fue algo más difícil de lo que tú crees. En primer lugar, para que estés ahora aquí, tuvieron que agruparse de algún modo, de una forma compleja y extrañamente servicial, trillones de átomos errantes. Es una disposición tan especializada y tan particular que nunca se ha intentado antes y que sólo existirá esta vez. Durante los próximos muchos años –tenemos esa esperanza-, estas pequeñas partículas participarán sin queja en todos los miles de millones de habilidosas tareas cooperativas necesarias para mantenerte intacto y permitir que experimentes ese estado tan agradable, pero tan a menudo infravalorado, que se llama existencia.<br />
Por qué se tomaron esta molestia los átomos es todo un enigma. Ser tú no es una experiencia gratificante a nivel atómico. Pese a toda su devota atención, tus átomos no se preocupan en realidad por ti, de hecho ni siquiera saben que estás ahí. Ni siquiera saben que ellos están ahí. Son, después de todo, partículas ciegas, que además no están vivas. (Resulta un tanto fascinante pensar que si tú mismo te fueses deshaciendo con unas pinzas, átomo por átomo, lo que producirías sería un montón de fino polvo atómico, nada del cual habría estado nunca vivo pero todo él habría sido en otro tiempo tú.) Sin embargo, por la razón que sea, durante el período de tu experiencia, tus átomos responderán a un único impulso riguroso: que tú sigas siendo tú.</p></blockquote></p>

	<p>RBA Editores, 2004<br />
511 páginas</p>

	<p>Más información | <a href="http://www.rba.es/libros/una-breve-historia-de-casi-todo_bill-bryson_libro-ONFI082-es.html">Ficha en RBA Editores</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[‘Romper el hechizo’, de Daniel C. Dennett]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/ensayo/aromper-el-hechizoa-de-daniel-c-dennett</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/ensayo/aromper-el-hechizoa-de-daniel-c-dennett</guid>
      <pubDate>Sun, 20 Jul 2008 11:36:48 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2008/07/dennett_romper_hechizo.jpg" alt="" />En una época en la que el laicismo intenta desplazar a la religión del ámbito público (reconocimiento del matrimonio homosexual, investigación biomédica, Educación para la Ciudadanía) y en la que numerosos libros sobre el ateísmo pueblan las listas de las novedades literarias, la lectura de <strong>Romper el hechizo </strong>es interesante en sí misma, se mantenga una posición creyente, agnóstica o atea. Porque el libro vindica el ateísmo, sí, pero el apabullante despliegue de teorías presentado por <strong>Daniel C. Dennett</strong> es capaz de enriquecer a toda clase de lector. </p>

	<p>Esto es posible porque, siendo realistas, la mayoría de gente que se declara creyente o atea en el fondo declara lo mismo: una llaneza argumental que denota una reflexión muy superficial sobre su postura. No digamos ya el agnóstico: dice no estar seguro de nada, algo ya integrado en cualquier posición intelectual seria, así que se ahorra el tener que tomar partido, el tener que pensar, y se limita a soltar una perogrullada. De este modo, poco importará al lector abierto de mente y honesto consigo mismo qué idea preconcebida tenga sobre la religión o la fe en general para abordar <strong>Romper el hechizo</strong>: porque nunca pensará igual un ateo o un creyente después de leer este libro, se mantenga luego o no en su posición original. </p>

	<p>Y es que <strong>Daniel C. Dennett </strong>(Boston, 1942) es un filósofo de Harvard bien distinto de la mayoría de filósofos, aquéllos que esconden sus opiniones arbitrarias (respaldadas, además, por momias del pensamiento) tras un pomposo lenguaje. <strong>Dennett</strong>, por el contrario, se explica con claridad y cercanía, y además se ha preocupado de estudiar a fondo múltiples materias científicas para dar cuerpo a sus tesis, como las ciencias cognitivas, la inteligencia artificial o la memética, incluso ofreciendo a la comunidad científica significativos aportes en cuanto a la significación actual del darwinismo. En definitiva, la filosofía que practica <strong>Dennett </strong>es una filosofía ligada a la investigación empírica, la que en el próximo siglo revolucionará el conocimiento incluso en ámbitos que hace poco parecían exclusivos de las disciplinas humanistas.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><strong>Romper el hechizo </strong>intenta arrojar un poco de luz a preguntas peliagudas. ¿Por qué y cómo se originó la religión desde el punto de vista de la psicología evolutiva? ¿Por qué significa tanto para la gente? ¿Por qué somos capaces de matar o morir por ella? ¿Aporta más beneficios que obstáculos? ¿Debe de ser erradicada, como se hace con las sectas destructivas o las ideologías neonazis, o debe de ser respetada simplemente porque muchos individuos la respaldan?</p>

	<p>Lo más destacable en <strong>Romper el hechizo </strong>quizá sea su estilo. No sólo despliega un estilo accesible, divulgativo, sumamente entretenido, sino también mantiene unas formas respetuosas con todo tipo de lector. Si esto último es un defecto o una virtud, ya es una opinión muy personal. A mi modo de ver, pese a que <strong>Dennett</strong> no hace más que exponer ideas y teorías bastante conocidas por los lectores aficionados a la divulgación científica, pese a su tono comedido, casi tibio, admito que su exposición está muy bien razonada y fundamentada. Su libro no ofenderá a creyentes: incluso podrá ayudarles a cuestionar sus ideas. <strong>Dennett</strong> es persuasivo, rodea al lector, tratar de empatizar con él, tal y como lo hacía el popular Carl Sagan en sus obras. Para los ateos como un servidor, sin embargo, <strong>Romper el hechizo </strong>sabe a poco (<em>El espejismo de Dios</em>, de Richard Dawkins, aparecido casi simultáneamente, continuará ofreciendo mi formato predilecto en este sentido: el batallador, el excesivo, el contrapunto a las miles de obras de signo contrario: no en vano, la estrategia de publicidad de <em>El espejismo de Dios </em>era una imagen de las Torres Gemelas bajo la que se leía: ¿te imaginas un mundo sin religión? Demagógico, sí, pero también honesto y valiente.)</p>

	<p>Y es que <strong>Dennett </strong>ofrece información y poca opinión; sobre todo analiza y sopesa. Respeta la existencia de la religión (aunque sólo si es un asunto de conciencia o sacristía, no algo público o político). Construye argumentaciones extraordinarias, irrebatibles. Pero, como apunté antes, para un ateo se queda a medio camino: Dawkins, en ese sentido, dedica una parte de su <em>El espejismo de Dios </em>a explicar brillantemente por qué hay cosas que merecen respeto y cosas que no, y por qué la religión forma parte del segundo grupo. Dennett, sin embargo, no muerde apenas: tendrá más lectores, pero quizá esté dando pábulo a posturas inadmisibles por la razón y la lógica. </p>

	<p>La parte más enjundiosa de la obra de <strong>Dennett</strong> es, sin duda, la dedicada a intentar demostrar que la gente con creencias religiosas las tienen por presión memética (por influencia cultural, por educación, por modas, lavado de cerebro de padres a hijos, etc.) y que en realidad no comprenden sus propias creencias, sólo simulan comprenderlas incluso frente a sí mismos. Y también cabe resaltar la tendencia estadounidense (de la que se hace eco <strong>Dennett</strong>) de llamar “bright” (brillante) al ateo, pues el ateísmo tiene connotaciones negativas incluso a nivel etimológico. Pero el término “bright” sólo se refiere a lo que en verdad busca el ateo: la claridad, la luz sobre las cosas que nos rodean, la comprensión, la defensa de la racionalidad escéptica y de la actitud crítica, incluso sobre las propias creencias. Los creyentes, por el contrario, prefieren por norma mantener oscuros los asuntos en torno a su propia creencia, sobre todo si estos asuntos pueden arrebatarles su fe (al igual que niños que se obstinan en dejar de creer en Santa Claus). </p>

	<p>En definitiva, un libro bien razonado, lúcido, aunque con poco mordiente, poco agresivo con el lector medio. De obligada lectura en este tiempo convulso de neolaicos contra neocons, de creacionistas sobre darwinistas, de musulmanes contra cristianos. Un libro obligado, sobre todo, para los que leen la Biblia y llevan a la práctica sus preceptos morales. Un libro para pensar.</p>

	<p>Editorial Katz, 2007<br />
Serie Conocimiento<br />
509 páginas </p>

	<p>Sitio Oficial | <a href="http://www.katzeditores.com/fichaLibro.asp?IDL=42">Editorial Katz</a></p>      ]]></description>
      </item>
        	  <atom:link href="http://www.papelenblanco.com/tag/carl-sagan/rss2.xml" rel="self" type="application/rss+xml" />
	</channel>

</rss>



