<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom">

	<channel>
		<title>Magazine - censura</title>
		<link>http://www.papelenblanco.com</link>
		<description>
Blog sobre literatura, críticas de libros, internet y letras.		</description>
		<pubDate>2012-02-13 05:17:43</pubDate>

		<generator>http://www.papelenblanco.com</generator>
                    <item>
      <title><![CDATA[Los 10 libros que han sido (sorprendentemente) prohibidos o censurados]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/metacritica/los-10-libros-que-han-sido-sorprendentemente-prohibidos-o-censurados</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/metacritica/los-10-libros-que-han-sido-sorprendentemente-prohibidos-o-censurados</guid>
      <pubDate>Fri, 03 Feb 2012 18:45:16 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" id="image10201" src="http://img.papelenblanco.com/2012/02/censura.jpg" class="centro" alt="censura.jpg" />Ya sea <strong>por miedo, como método de control social o por simple rechazo visceral</strong>, a lo largo de la historia hemos censurado o prohibido toda clase de libros. También ha habido mucha censura porque todos tenemos la piel muy fina, o porque muchos se la cogen con papel de fumar.</p>

	<p>Por ejemplo, <em>Huckleberry Finn</em> fue y ha sido objeto de repetidas prohibiciones en las escuelas debido al uso de la palabra <em>nigger</em> (negrata), vocablo que en Estados Unidos ha adquirido un peso específico tan alto que incluso en los medios de comunicación <strong>se refieren a él como la palabra-n</strong>. En 1921, un tribunal estadounidense también declaró obsceno un pasaje del <em>Ulises</em>, de <strong>Joyce</strong>, y el libro estuvo prohibido hasta 1933. También sufrieron cortes y recortes <em>Trópico de Cáncer</em>, de <strong>Henry Miller</strong>, o <em>Fanny Hill,</em> de <strong>John Cleland</strong>.</p>

	<p>En Australia se ha prohibido la pornografía donde aparezcan pechos pequeños. La autoridad que clasifica el material audiovisual en el país ha dictado esta norma porque considera que esta característica “fomenta la pedofilia en los consumidores de sus películas”. Por causas parecidas fue censurada <em>Lolita</em>, de Nabokov.</p>

	<p>En China <strong>se prohiben los viajes en el tiempo</strong>. Los gobernantes de este país decidieron vetar el uso de este tema en televisión por ser &#8220;irrespetuosos con la historia&#8221; y &#8220;carecer de pensamientos positivos&#8221;.</p>

	<p>Bajo esa premisa, uno se pregunta, también, ¿la FICCIÓN recrea alguna faceta de la <span class="caps">REALIDAD</span> o debe obligatoriamente, so pena de excomunión o denuncia, deformar la FICCIÓN para que influya en la <span class="caps">REALIDAD</span> para que ésta última se acabe pareciendo a la FICCIÓN? Si así fuera, <strong>¿no deberíamos denunciar a los creadores de contenidos de FICCIÓN por tratar de cambiar la <span class="caps">REALIDAD</span> a su antojo bajo los parámetros ideológicos de la mayoría?</strong> ¿La FICCIÓN debe evangelizar?</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>La cosa se pone más peliaguda cuando hablamos de libros de no ficción. ¿Hasta qué punto es útil para la sociedad que prohibamos un libro que fomente el racismo o la homofobia? <strong>¿Si podemos prohibir esos libros, no debería prohibirse los que fomentan la ignorancia, en general, por ser ésta más perniciosa a nivel social?</strong> Y si un libro fomenta el suicidio. O el consumo de estupefacientes. O poner los cuernos. ¿Dónde ponemos el límite? Peor: <strong>¿quién le pone el cascabel al gato?</strong> ¿Los efectos secundarios de la libertad no deberían ser asumidos sin más en vez de procurar que el mundo sea perfecto (y perfectamente censurado)? ¿Acaso conocemos el perjuicio que supone prohibir algo porque lo consideramos malo cuando, transcurrido el tiempo, resulta que puede que sea bueno? ¿No es más eficaz ignorar esa clase de publicaciones o refutarlas para evitar que adquieran un halo de mártir?</p>

	<p>Mientras lucubramos acerca de todas estas preguntas difíciles, echemos un vistazo al top10 de la prohibición y la censura: quizá viendo lo estúpidas que son las razones de otros, <strong>podamos descubrir que estupidez que subyace en nuestras propias razones</strong>:</p>

	<p>1. <strong>El origen de las especies</strong>, de Charles Darwin: motivos religiosos hicieron que este libro sea censurado en muchos países. </p>

	<p>2. <strong>El Diario de Ana Frank</strong>, de Anne Frank: hasta el día de hoy existen personas que se oponen a que este libro sea permitido en las escuelas. Otros dudan de la credibilidad del texto.</p>

	<p>3. <strong>Las mil y una noches</strong>: censurado en Egipto. Se le acusó de contener pasajes obscenos, que ponían en riesgo la integridad moral de los ciudadanos.</p>

	<p>4. <strong>Alicia en el País de las Maravillas</strong>, de Lewis Carroll: prohibido en China porque les otorga cualidades a los animales para que actúen en el mismo nivel que los humanos.</p>

	<p>5. <strong>El Código Da Vinci</strong>, de Dan Brown: en Líbano, los líderes de la comunidad católica consiguieron que el libro sea prohibido ya que era ofensivo para su religión.</p>

	<p>6. <strong>El Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha</strong>, de Miguel de Cervantes: fue censurada en algún momento por “aspectos morales”.</p>

	<p>7. <strong>Harry Potter y la piedra filosofal</strong>, de J. K. Rowling: en los Emiratos Árabes Unidos, este libro fue censurado por, supuestamente, incentivar la brujería.</p>

	<p>8. <strong>La odisea</strong>, de Homero: las ideas griegas de libertad no fueron bien recibidas en los tiempos del emperador Calígula, por ello, él intentó vetarlo.</p>

	<p>9. <strong>La Biblia</strong>, traducción de William Tyndale: por su traducción de la Biblia, en 1536 Tyndale fue ejecutado y luego quemado en público.</p>

	<p>10. <strong>El Decamerón</strong>, de Giovanni Boccaccio: fue incluido en la “Index librorum prohibitorum”, la lista de libros prohibidos de la Iglesia Católica.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[La dictadura censurada o el indiscutible poder de las palabras]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/metacritica/la-dictadura-censurada-o-el-indiscutible-poder-de-las-palabras</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/metacritica/la-dictadura-censurada-o-el-indiscutible-poder-de-las-palabras</guid>
      <pubDate>Sat, 07 Jan 2012 01:05:12 +0000</pubDate>

      <author>Juliana Boersner</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.papelenblanco.com/2012/01/censura.jpg" alt="Censura de la dictadura" />Una vez más nos encontramos con <strong>un caso curioso de intentar suavizar la intensidad del pasado a través de un &#8220;cuidado&#8221; <del>o censura</del> en el uso del lenguaje</strong>. En Chile el Consejo Nacional de Educación decidió hace unos días cambiar de los libros de texto de historia para la educación primaria la palabra &#8220;dictadura&#8221; por la de &#8220;régimen militar&#8221; en un intento por brindar, supuestamente, una versión equilibrada de la historia. </p>

	<p><strong>La decisión generó una acalorada discusión con reacciones airadas de los escaños de izquierda del congreso chileno</strong> quienes argumentaron, entre otras cosas, que una dictadura es una dictadura y que no acepta apellidos. Tan acalorada fue y tantas críticas recibió la propuesta que <a href="http://www.vtv.gov.ve/index.php/internacionales/74362-gobierno-de-pinera-deja-sin-efecto-proyecto-que-niega-dictaduraq">debieron retractarse y dejarla sin efecto</a>. </p>

	<p>Vale la pena recordar que Chile fue gobernado férreamente por Augusto Pinochet desde el año 1973, luego del sangriento derrocamiento del Presidente Salvador Allende en septiembre de ese año, hasta 1990. Fue uno de los períodos más oscuros de la vida de ese país latinoamericano con un saldo aún desconocido de torturados y desaparecidos. Pero yendo a lo que nos atañe, <strong>ese intento de borrar o cambiar la memoria histórica a través de la manipulación del lenguaje usado en los textos no es nueva</strong>. <!--more--></p>

	<p>Muy conocida y discutida fue hace más de un año atrás <strong>la reedición depurada de los libros de Mark Twain</strong> para eliminar de ellos la palabra <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Nigger">Nigger</a> que usan los personajes de las &#8216;Aventuras de Tom Sawyer&#8217; y &#8216;Huckelberry Finn&#8217; para referirse despectivamente a la población negra de ese momento (finales del siglo <span class="caps">XIX</span>) en los Estados Unidos. </p>

	<p>Otros casos similares, aunque menos obvios si se quiere, atañen a <strong>las traducciones de libros que al hacer versiones en nuevas lenguas se ocupan de &#8220;maquillar&#8221; algunos términos o, incluso, eliminar de las publicaciones algunos pasajes incómodos al status quo.</strong> Tal fue el caso justamente de <a href="http://elojofisgon.blogspot.com/2007/02/la-censura-y-la-traduccin.html">clásicos publicados durante la dictadura franquista</a> y que han ameritado nuevas ediciones completas. </p>

	<p>Enfin, se trata de un tema que bien merece estudios más profundos y acerca de los cuales, por fortuna, hoy en día y en la mayoría de los paises, todos pueden opinar. En cuanto a la memoria histórica, la <strong>modernidad líquida</strong> que predica Bauman crea la ilusión de que todo se está generando de nuevo perpetuamente y que lo válido es lo presente, pero hay cosas que es importante no olvidar y alli el respeto por las fuentes originales y el &#8220;llamar las cosas como son&#8221; es fundamental.</p>

	<p><strong>El lenguaje sirve para crear realidades pero también para tergiversarlas, manipularlas</strong>. Sin embargo, la memoria va más allá de ellas y sobrevive buscando a través de nuevas palabras que rescatan el poder originario de la denuncia: la dictadura oculta la tortura y el sometimiento, pero la escritura es, por naturaleza, instrumento de recreación y de denuncia. La polémica sigue abierta. </p>

	<p>Vía | <a href="http://www.lanacion.com.ar/1437980-polemica-decision-de-pinera-elimino-de-los-libros-la-palabra-dictadura">lanacion.com.ar</a>, <a href="http://www.vtv.gov.ve/index.php/internacionales/74362-gobierno-de-pinera-deja-sin-efecto-proyecto-que-niega-dictaduraq">Gobierno de Piñera deja sin efecto proyecto que niega “dictadura&#8221;</a><br />
Más información | <a href="http://www.elmundo.es/elmundo/2011/01/05/cultura/1294260576.html">Mark Twain, ¿demasiado políticamente incorrecto para el nuevo EEUU?</a>, <a href="http://www.elclarin.cl/web/index.php?option=com_content&view=article&id=3510:-idictadura-o-regimen-militar&catid=13:politica&Itemid=12">¿Censura o régimen militar?</a><br />
En Papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/ensayo/publican-ensayo-inedito-de-mark-twain-sobre-la-censura">Publican ensayo inédito de Mark Twain sobre la censura</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Los diez libros que han querido prohibir en Estados Unidos en 2010]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/animacion-a-la-lectura/los-diez-libros-que-han-querido-prohibir-en-estados-unidos-en-2010</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/animacion-a-la-lectura/los-diez-libros-que-han-querido-prohibir-en-estados-unidos-en-2010</guid>
      <pubDate>Sun, 24 Apr 2011 08:55:43 +0000</pubDate>

      <author>Fausto Beneroso</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image8853" class="centro" alt=libros_prohibidos.jpg src="http://img.papelenblanco.com/2011/04/libros_prohibidos.jpg" /></p>

	<p>La <strong>Asociación Americana de Bibliotecas </strong>ha dado a conocer la lista de los títulos más perseguidos por los grupos de presión y, por lo tanto, los que más han intentado prohibir en el pasado año 2010, concretamente pretendían sacarlos de las bibliotecas y planes de estudio. La publicación de esta disparatada lista sin embargo, sí tiene una buena finalidad, ya que precisamente dicha asociación quiere reinvidicar el derecho a leer cualquiera de ellos. De hecho, lo recomiendan.</p>

	<p>No deja de ser sorprendente que uno de los actos más libres del ser humano desde que se es pequeño, y donde podemos encontrar no poca felicidad, pretenda ser controlado en virtud de unos puntos de vista concretos y muy discutibles. Cosas de la típica doble moral americana, a la que lamentablemente cada día nos acercamos más&#8230; El caso es que encabeza la lista un libro infantil,<strong> Tres con Tango,</strong> donde una pareja de pingüinos macho adoptan un huevo del que nacerá Tango. Sobra decir los motivos que aluden para su prohibición, aunque sería bueno que supieran que está basado en unos pingüinos reales del zoo de Nueva York. En fin, llama la atención también encontrarse con títulos como<strong> Un mundo feliz </strong>o <strong>Crepúsculo </strong>en esta lista. Vamos a continuación a conocerla, y a saber los motivos:</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>1. <strong>Tres con Tango </strong>de Peter Parnell y Justin Richardson: homosexualidad, punto de vista religioso, grupo de edad inadecuado. <br />
2.<strong> The Absolutely True Diary of a Part-Time Indian</strong> de Sherman Alexie: lenguaje ofensivo, racismo, sexualidad explícita, violencia, grupo de edad inadecuado. <br />
3. <strong>Un mundo feliz </strong>de Aldous Huxley: insensibilidad, lenguaje ofensivo, racismo, sexualidad explícita. <br />
4. <strong>Crank</strong> de Ellen Hopkins: drogas, lenguaje ofensivo, sexualidad explícita. <br />
5. <strong>Los juegos del hambre</strong> de Suzanne Collins: sexualidad explícita, violencia, grupo de edad inadecuado. <br />
6. <strong>Lush</strong> de Natasha Friend: drogas, lenguaje ofensivo, sexualidad explícita, grupo de edad inadecuado. <br />
7. <strong>What My Mother Doesn&#8217;t Know</strong> de Sonya Sones: sexismo, sexualidad explícita, grupo de edad inadecuado. <br />
8.<strong> Nickel and Dimed: On (Not) Getting By In America </strong>de Barbara Ehrenreich: drogas, inexactitud, lenguaje ofensivo, punto de vista político y religioso. <br />
9. <strong>Revolutionary Voices: A Multicultural Queer Youth Anthology </strong>de Amy Sonnie: homosexualidad, sexualidad explícita. <br />
10. <strong>Crepúsculo</strong> de Stephenie Meyer: violencia, punto de vista religioso. </p>

	<p>Conste que no soy defensor del todo vale ni muchísimo menos, y es cierto que en ocasiones se sobrepasa los límites del buen gusto, pero <strong>para eso está la posibilidad de rechazar el libro en cuestión.</strong> En cuanto a los más pequeños, no creo que la solución sea limitarles el acceso a según que títulos, sino educarlos e interesarse en qué están leyendo, ya que deberían ser los propios padres los que aconsejen o valoren cada situación. En fin, no sé que pensáis vosotros, pero este tipo de censura tan absurda me parece propia de tiempos mucho más lejanos.</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.elmundo.es/elmundo/2011/04/15/cultura/1302869157.html">El Mundo</a><br />
En Papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/novela/demasiado-sexo-en-crepusculo">¿Demasiado sexo en &#8216;Crepúsculo&#8217;?</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[A serbian film: ¿todavía vivimos en una época de censura medieval? (y III)]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/metacritica/a-serbian-film-todavia-vivimos-en-una-epoca-de-censura-medieval-y-iii</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/metacritica/a-serbian-film-todavia-vivimos-en-una-epoca-de-censura-medieval-y-iii</guid>
      <pubDate>Thu, 10 Mar 2011 23:02:05 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2011/03/las-penas-del-joven-wether.jpg" class="centro" alt="las-penas-del-joven-wether.jpg" />El lado más negativo de la censura o el control de contenidos es que se eliminarían de un plumazo todas las producciones de FICCIÓN.</p>

	<p>Pero en la <span class="caps">REALIDAD</span> existen personas que se burlan de los defectos de los demás, que cometen crímenes, que violan los derechos de los más indefensos. Eso es indiscutible. Así que, bajo esa premisa, uno se pregunta, también, ¿la FICCIÓN recrea alguna faceta de la <span class="caps">REALIDAD</span> o debe obligatoriamente, so pena de excomunión o denuncia, <strong>deformar la FICCIÓN para que influya en la <span class="caps">REALIDAD</span> para que ésta última se acabe pareciendo a la FICCIÓN?</strong></p>

	<p>Si así fuera, ¿no deberíamos denunciar a los creadores de contenidos de FICCIÓN por tratar de cambiar la <span class="caps">REALIDAD</span> a su antojo bajo los parámetros ideológicos de la mayoría? <strong>¿La FICCIÓN debe evangelizar?</strong></p>

	<p>Vivimos en la sociedad menos violenta de la historia de la humanindad (incluso menos violenta que en los lugares donde no llegan películas como <em>A serbian film</em>). A pesar de los videojuegos violentos, las películas gore, los granguiñolescos telediarios o el bovino fútbol, la violencia desciende. <strong>Tal vez porque sabemos separar muy bien realidad de ficción</strong> (como prueba, la sociedad japonesa, que compagina productos hiperviolentos con los índices más bajos de crímenes de sangre).<br />
<!--more--></p>

	<p>Censurémoslo todo, porque todo puede ser potencialmente peligroso. Incluso aquello que creemos cierto y bueno. Porque lo que antaño era cierto y bueno, hogaño ya no lo es, y viceversa.</p>

	<p>Porque las novelas, además de su poderoso influjo intelectual y emocional, también pueden ejercer como grandes inspiradores de modas y tendencias, incluso nocivas. Como sucedió con <em>Las penas del joven Werther</em>.</p>

	<p><strong>El efecto Werther</strong> toma su nombre de la novela de Goethe <em>Las penas del joven Werther</em>, publicada en 1774, una novela muy leída en su día por la juventud, que empezó a suicidarse de formas que parecían imitar la del protagonista. De hecho, las autoridades de Italia, Alemania y Dinamarca la prohibieron por esa razón. </p>

	<p>En ese sentido, ¿os imagináis un comité censor que determinara cómo deben presentarse las historias narradas en los libros a fin de evitar el contagio de ideas nocivas o el incremento de muerte o dolor?</p>

	<p>Tal vez muchas novelas hagan daño. Pero más daño haría en general el determinar qué se puede decir y cómo debe decirse, limitando los movimientos del autor, <strong>amordazándolo para evitar que algunas personas salten desde un puente</strong>. Porque hay saltos y saltos.</p>

	<p>Tal vez las noticias puedan maquillarse para evitar determinado impacto social y emocional. Pero las novelas no son noticias. <strong>Las novelas son algo así como ventanas multisensoriales a la vida</strong>. Y la vida, lamentablemente, está llena de dolor y sufrimiento, de suicidas, asesinos, pederastas y personajes de similar ralea. Negar eso sería como negar la literatura. Y entonces sólo existiría <em>El mago de Oz</em>.</p>

	<p><strong>La libertad comporta efectos secundarios indeseados</strong>. Pero ¿estamos dispuestos a pagar el impuesto que supone la falta de libertad a fin de evitar esos efectos? Por mi parte, la respuesta es no. Probablemente, si me quedara en casa, rodeado de algodones y de médicos que chequeran mi salud, mi vida sería mucho más larga y segura. Pero ¿acaso estaría vivo de verdad? Hay vidas que no merecen ser vividas. </p>

	<p>Alguien dijo una vez que prefería morir en alta mar que vivir en una cama. Extrapolado al mundo de los libros: prefiero que las letras de un libro me estallen en el cerebro que la tontuna de sus letras acabe por <strong>dibujarme una telaraña de babas en la comisura de la boca</strong>. Como un paciente lobotomizado.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[A serbian film: ¿todavía vivimos en una época de censura medieval? (II)]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/metacritica/a-serbian-film-todavia-vivimos-en-una-epoca-de-censura-medieval-ii</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/metacritica/a-serbian-film-todavia-vivimos-en-una-epoca-de-censura-medieval-ii</guid>
      <pubDate>Thu, 10 Mar 2011 15:13:33 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2011/03/tijeras.jpg" class="centro" alt="tijeras.jpg" />Dejando a un lado la estética de las manifestaciones artísticas que os he referido en <a href="http://www.papelenblanco.com/metacritica/a-serbian-film-todavia-vivimos-en-una-epoca-de-censura-medieval-i">la anterior entrega de este artículo</a>, empezar a dar tijeretazos censores puede ser muy peligroso. Vayamos a algunos ejemplos del mundo de la literatura.</p>

	<p>La publicación de la novela de <strong>Hernán Migoya</strong> <em>Todas Putas</em> tuvo que ser retirado de muchas librerías porque los personajes (repito, los personajes) de la novela hacían apología a la violación o a la violencia de género.</p>

	<p>También recuerdo que hace unos meses, en un debate radiofónico, la omnipresente polemista <strong>Pilar Rahola</strong> cuestionaba la moralidad de publicar obras como <em>Lolita</em> de Nabokov. Irónicamente, <em>Lolita</em> ya estuvo prohibida en su día. Como también obras de <strong>Mark Twain</strong>.</p>

	<p><em>Huckleberry Finn</em> fue y ha sido objeto de repetidas prohibiciones en las escuelas debido al uso de la palabra <em>nigger</em> (negrata), vocablo que en Estados Unidos ha adquirido un peso específico tan alto que incluso en los medios de comunicación se refieren a él como <strong>la palabra-n</strong>. En 1921, un tribunal estadounidense también declaró obsceno un pasaje del <em>Ulises</em>, de Joyce, y el libro estuvo prohibido hasta 1933. También sufrieron cortes y recortes <em>Trópico de Cáncer</em>, de <strong>Henry Miller</strong>, o <em>Fanny Hill</em>, de <strong>John Cleland.</strong></p>

	<p>Y es que ya lo dijo en una ocasión el escritor británico <strong>C. S. Lewis</strong>:</p>

<blockquote>Una vez que te pones a hablar de sexo explícitamente, te ves obligado a escoger entre la lengua de la guardería, la de los bajos fondos o la de clase de anatomía.</blockquote>

	<p><!--more--></p>

	<p>Todas las obras, incluso las de ficción, transmiten tendencias. Por supuesto. <strong>Como absolutamente todas las cosas del mundo</strong>. Tratar de limar todas las aristas del mundo es un trabajo agotador y estéril: siempre habrá más aristas que limar. Y ¿quién controla al que vende las limas y las normas sobre sus usos? Controlar la realidad para que no nos haga daño tiene ese riesgo: que el que controla la realidad nos haga daño subrepticiamente.</p>

	<p>Además, <strong>¿podemos determinar que una idea es netamente nociva?</strong> ¿Y si existe una mínima posibilidad de que sea cierta y el prejuicio y el miedo provocan que jamás salga a la luz? La mayoría de los grandes avances de la ciencia y el pensamiento se han basado precisamente en esa destrucción de dogmas o parámetros que se creían indubitables.</p>

	<p>Por si fuera poco, esta hipersensiblidad es más acusada en el medio catódico. Los libros no dejan de ser cosas que sólo consumen una minoría de la gente. Pero <strong>la televisión es masiva y tentacular</strong>, así que imaginaos cuánta gente puede sentirse ofendida o agredida por ella. </p>

	<p>En la próxima entrega de este artículo profundizaré en los peligros de dar pábulo a la hipersensibilidad de diferentes grupos de personas.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[A serbian film: ¿todavía vivimos en una época de censura medieval? (I)]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/metacritica/a-serbian-film-todavia-vivimos-en-una-epoca-de-censura-medieval-i</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/metacritica/a-serbian-film-todavia-vivimos-en-una-epoca-de-censura-medieval-i</guid>
      <pubDate>Thu, 10 Mar 2011 14:51:00 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2011/03/a-serbian-film.jpg" class="centro" alt="a-serbian-film.jpg" />Ayer la vi. A eso de las 00:00 reconozco que vi la película entera. Me refiero la película <strong>A serbian film</strong>. Y bien, tienen razón: es una película que me hizo pasar un mal rato y, en general, me pareció abominable. Pero bueno, también el fútbol y Belén Esteban me parecen abominables, así que supongo que soy una persona demasiado sensible. </p>

	<p>La cuestión es: <strong>¿tengo derecho a censurar una obra de ficción porque me parece abominable?</strong></p>

	<p>Ayer, un juez de Vilanova i la Geltrú creyó que sí. Y más aún: imputó al director del festival de Sitges, Ángel Sala, por un presunto delito de pornografía infantil al permitir la exhibición en el certamen de la película <em>A serbian film</em>, <strong>pues en ella se incluyen escenas de sexo con menores</strong>. </p>

	<p>Son escenas durísimas. De las más duras que haya podido ver en el cine. Pero son escenas de ficción. Repito: de ficción. En las películas de guerra también he asisto a escenas tremebundas de violaciones y mutilaciones de mujeres, por ejemplo.</p>

	<p>Pero la <strong>Asociación de Defensa del Menor</strong> denunció el caso ante la Fiscalía, que abrió diligencias. Según el artículo 189.7 del Código Penal, se castiga con penas de tres meses a un año de cárcel a quien “produjere, vendiere, distribuyere o facilitare por cualquier medio material pornográfico en el que no habiendo sido utilizados directamente menores o incapaces, se emplee su voz o imagen alterada o modificada.”<br />
<!--more--></p>

	<p>Según cómo interpretemos esta ley, deberíamos cargarnos de un plumazo buena parte de la creación artística de la humanidad. Además, en el caso de <em>A serbian film</em>, cabe puntualizar una cosa: es cierto que existe una escena repugnante en la que se viola a un bebé. Pero el bebé no es de verdad. Además, en todo momento se hace hincapié en que esa imagen es execrable: es decir, <strong>que ni siquiera se hace apología del acto</strong>.</p>

	<p>La película ha sido exhibida sin problemas en numerosos festivales internacionales; y hasta fue distinguida con el Premio Especial del Fantasporto, celebrado en Oporto. </p>

	<p>El guionista <strong>Sergio G. Sánchez</strong> ha señalado oportunamente:</p>

<blockquote>Si lo que retrata la película puede tener algún atractivo para alguna mente enferma, enhorabuena a los impulsores de esta campaña: habrá unos cuantos depravados agradecidos por haberse enterado de la existencia de este filme.</blockquote>

 

	<p><strong>Javier Angulo</strong>, director del a Seminci:</p>

<blockquote>A serbian film puede ser una película desagradable, pero es que el cine está hecho de cosas desagradables: soldados a los que se les vuela la cabeza, mujeres a las que maltratan… ¿Qué pasa? ¿El juez no sabe que todo esto es ficción?</blockquote>

	<p>Para rizar el rizo, la película ni siquiera ha sido exhibida en salas comerciales convencionales sino a altas horas en un festival de cine de fantasía y de terror, que tiene en su haber una buena colección de películas de temática gore. En mis años mozos recuerdo filmes como <strong>Nekromantic</strong> (sobre necrofilia). No hace mucho, <strong>Irreversible</strong>, que contiene un plano fijo de una brutal violación que dura demasiado tiempo. Hay un capítulo de <strong>South Park</strong> dedicado exclusivamente a la pederastia desde un punto de vista sardónico. En <strong>American Beauty</strong> y en <strong>Taxi Driver</strong> también hay papeles para personajes menores de edad con gran contenido sexual. En <strong>Saló o los 120 días de Gomorra</strong>, de Pier Paolo Pasolini, hay torturas filosexuales a un grupo de adolescentes.</p>

	<p>En la próxima entrega de este artículo os enumeraré ejemplos del mundo de la literatura.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Alfaguara se pronuncia sobre la polémica del último libro de Santiago Rocangliolo]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/editoriales/alfaguara-se-pronuncia-sobre-la-polemica-del-ultimo-libro-de-santiago-rocangliolo</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/editoriales/alfaguara-se-pronuncia-sobre-la-polemica-del-ultimo-libro-de-santiago-rocangliolo</guid>
      <pubDate>Wed, 27 Jan 2010 07:19:22 +0000</pubDate>

      <author>Fausto Beneroso</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" id="image6810" alt="Santiago Rocangliolo" src="http://img.papelenblanco.com/2010/01/santiago-roncagliolo_500.jpg" /></p>

	<p>La editorial <strong>Alfaguara,</strong> a través de <strong>Juan González, </strong>director de contenidos de <strong>Santillana,</strong> no ha tenido más remedio que salir al paso de las voces que decían que había impedido la publicación de la última novela del escritor peruano <strong>Santiago Rocangliolo </strong>en la República Dominicana. La obra causante de todo este lío ha sido <strong>Memorias de una dama.</strong> </p>

	<p>Para que no os perdáis (como yo) os cuento la historia desde el principio. Resulta que este libro que fue editado en Marzo del año pasado en España, narra la vida de <strong>Diana Minetti,</strong> una excéntrica millonaria cuya familia tenía raras conexiones con la mafia de los años treinta a los sesenta que dominaban el Caribe, y cuyo padre según Rocangliolo (que sigue buscando amigos&#8230;), es &#8220;un pequeño Berlusconi de los trópicos&#8221;. El problema ha surgido cuando, según el diario <strong>El nuevo Herald </strong>de Miami, muchos dominicanos han visto en esta ficción a un personaje de sobra conocido por ellos. Se trataría de <strong>Nelia Filomena Barletta,</strong> ya fallecida y perteneciente a una de las familias más ricas de la República Dominicana. ¡Vaya con las coincidencias!</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><img class="derecha" id="image6811" alt="El libro de la discordía" src="http://img.papelenblanco.com/2010/01/portadamemorias.jpg" /></p>

	<p>Por si esto fuera poco, resulta que la novela no se ha puesto a la venta en dicho país, lo que ha hecho pensar a más de uno, que Alfaguara tenga que ver algo en esta decisión. De ahí que la editorial haya dejado claro que la no publicación de este libro en República Dominicana &#8220;no es porque haya habido algún tipo de censura&#8221; y añade que no es el único país de Hispanoamérica al que no ha llegado la novela. Incluso ha llegado a reconocer que ésta <strong>no ha funcionado muy bien desde el punto de vista comercial. </strong>Dejando claro e insistiendo en que se ha tratado de un simple asunto comercial y no de la polémica surgida estos días.</p>

	<p>Para respaldar estas declaraciones, Juan González nos dice el camino normal seguido por una novela de Alfaguara:</p>

<blockquote>Los libros de Alfaguara que salen primero en España no se publican por decreto en América Latina, sino que son los propios países los que deciden sacarlos o no, en función de cómo vayan comercialmente.</blockquote>

	<p>También ha asegurado ignorar en qué se parece lo relatado en el libro con personajes reales dominicanos y afirma que, en cualquier caso, <strong>no han recibido ningún tipo de queja.</strong> Y para acabar ha anunciado que Santiago ya se encuentra inmerso en el trabajo de su nueva novela.</p>

	<p>Creo completamente las palabras de la editorial, ya que las polémicas siempre venden, y es bueno que se hable de un libro (ya sea bien o mal&#8230;). De hecho, seguro que si lo ponen a la venta en República Dominicana, tendrá más éxito que en otros lugares. En fin, a veces se parece tanto la realidad a la ficción&#8230;</p>

	<p>Vía | <a href="http://es.noticias.yahoo.com/9/20100126/ten-alfaguara-no-ha-impedido-la-publicac-bbad18b.html">Yahoo! Noticias</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[El Servicio Antidrogas ruso crea una "lista negra" de literatura]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/bibliotecas/el-servicio-antidrogas-ruso-crea-una-lista-negra-de-literatura</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/bibliotecas/el-servicio-antidrogas-ruso-crea-una-lista-negra-de-literatura</guid>
      <pubDate>Thu, 12 Nov 2009 09:56:26 +0000</pubDate>

      <author>Magalí Urcaray</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image6181" class="derecha" alt="Ponche de ácido lisérgico, de Tom Wolfe" src="http://img.papelenblanco.com/2009/11/wolfe_acid.jpg" />Si entre tus lecturas actuales figura &#8216;La Reina del Sur&#8217; de Arturo Pérez-Reverte o &#8216;Ponche de ácido lisérgico&#8217; de Tom Wolfe, debes saber que eres un potencial consumidor de narcóticos, según el <strong>Servicio Antidrogas de Rusia</strong>.</p>

	<p>Hace unos días una bibliotecaria de la pequeña ciudad de Orsk, en los Urales, denunció en su blog que las bibliotecas habían recibido una <strong>lista recomendada de 37 libros que no debían entregarse a los lectores, por contener propaganda de sustancias narcóticas y psicoactivas.</strong> Dicha lista había sido confeccionada y distribuida por el Departamento de Cultura del Ayuntamiento a instancias de la oficina local del Servicio Federal de Lucha Antidrogas ruso (<span class="caps">SFLA</span>).</p>

	<p>Junto a las mentadas obras de Pérez-Reverte y Wolfe, figuraban &#8216;Queer&#8217; de Burroughs , &#8216;Miedo y asco en Las Vegas&#8217; de Hunter Thompson, &#8216;La Playa&#8217; de Alex Garland, &#8216;Porno, Escoria y The Acid House&#8217; de Irvine Welsh, &#8216;Una mirada a la oscuridad&#8217; de Philip K. Dick o &#8216;Jim Morrison&#8217;s Adventures in the Afterlife&#8217; de Mick Farren. Entre los autores locales se incluía &#8216;Niet&#8217; de la periodista Linor Goralik, y &#8216;Novela con la cocaína&#8217;, publicada en 1935 por Mark Levi bajo el seudónimo de M. Ageev y que fue erróneamente atribuida a Vladímir Nabókov.<!--more--></p>

	<p>Además de estos textos literarios, también se recomendaba no leer monografías científicas sobre las drogas (independientemente de la eminencia que las firmara), incluido un manual sobre el cultivo de champiñones (no fuera a ser que provocaran algún &#8220;viajecito&#8221;).</p>

	<p>Según el periódico &#8216;Nóvie Izvestia&#8217;:</p>

<blockquote>la lista mezclaba piezas marginales con obras clásicas de la literatura, muchas de las cuales han sido llevadas a la pantalla,</blockquote>

	<p>además de estar todas comercializadas en librerías e, incluso, con descarga por Internet.</p>

	<p>La indignación de la prensa ha sido tal que <strong>finalmente el Servicio Antidrogas de Orsk ha retirado la lista</strong> que, en palabras de su portavoz, Nikolái Kartashov</p>

<blockquote>sólo se trata de una recomendación de prestar atención a los libros mencionados para ver si contienen materiales perniciosos. (...) No hubo, no hay ni habrá orden alguna sobre eventuales listas de libros proscritos. La literatura sólo puede ser retirada por decisión de los tribunales. Debió haber sido una iniciativa particular de algún funcionario local, fruto de su fervor profesional excesivo y poco inteligente. </blockquote>

	<p>Tras el pequeño escándalo (que recordó antiguas campañas antidrogas como  la persecución de los veterinarios que utilizaban anestesia para operar a los animales), ningún departamento parece estar dispuesto a dar la cara: el Servicio Antidrogas afirma que recibió la lista del Departamento del <span class="caps">SFLA</span> de la región de Oremburgo, pero sus funcionarios se la atribuyen a los agentes de Orsk.</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/Libros/prohibidos/enganchar/elpepucul/20091111elpepucul_9/Tes">El País</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Para los que le tienen miedo al contenido de los libros (I)]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/metacritica/para-los-que-le-tienen-miedo-al-contenido-de-los-libros-i</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/metacritica/para-los-que-le-tienen-miedo-al-contenido-de-los-libros-i</guid>
      <pubDate>Sun, 04 Oct 2009 11:08:01 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.papelenblanco.com/2009/10/sin_censura_no_evil.jpg" alt="" />Siempre es bienvenida la noticia de alguien o algo que se ríe de lo que parece intocable, ridiculizándolo, reubicándolo en el justo lugar donde deben estar todas, absolutamente todas las cosas: a ras de suelo, lejos de altares, de genuflexiones versallescas, de protocolos, de persignaciones, de viriles antibalas con alarma de seguridad y de etiquetas con los precios hinchados por la especulación, el <em>charm </em>de pacotilla, la inercia y la moda. (Recupero el aire). Nada, absolutamente <strong>nada es tan importante para que se deba mantener a salvo de la burla y la ironía</strong>. </p>

	<p>Es más: todo cuanto se mantiene a salvo de ellas, adquiere un tono afectadamente solemne que deriva en la ausencia de autocrítica; la ausencia, en definitiva, de mejora. (De ahí que lo muy serio, normalmente, también sea erróneo o simplista). Así pues, desde aquí se aplauden comics de Hitler, catárticos, desdramatizadores o simplemente expositivos, como el que mi compañera Magalí <a href="http://www.papelenblanco.com/novela-grafica/polemica-version-manga-de-mi-lucha-de-adolf-hitler">reseñó el otro día por aquí</a>.</p>

	<p>De algunos comentarios que se escribieron cuestionando la existencia de un cómic como éste, me he sentido en la obligación de insistir de nuevo (como ya hice en <a href="http://www.papelenblanco.com/metacritica/no-digas-ni-mu-sin-animo-de-ofender-a-los-mudos-1-de-2">No digas ni mu</a>) en la reivindicación de la existencia de cualquier tipo de ficción, aunque haga apología de la cosa más execrable que podamos imaginar.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Hay gente que piensa que si se escribe un libro de Hitler que, en cierto modo, humaniza a Hitler, se incurre en una irresponsabilidad social. Bien, esto me recuerda a las protestas que ya se levantaron ante la supuesta apología a la violación en la que tropezaban unos anuncios gráficos de <em>Dolce & Gabanna</em>.</p>

	<p><img class="centro" src="http://img.papelenblanco.com/2009/10/dolcegabbana_pv07_a.jpg" alt="" />El Instituto de la Mujer, el Gobierno&#8230; todos han solicitado la retirada del anuncio. Según su interpretación, la imagen promueve la violencia de género, la violación, la violencia en general y vaya usted a saber qué más.</p>

	<p>Puede que la imagen sugiera el morbo que suscita una violación (no en vano, es una fantasía sexual recurrente en ambos sexos). Pero también reviste un matiz sadomasoquista que seguro que, para muchos, no tienen ningún componente de violencia no consensuada. O, como dijo en su día el escritor <strong>Quim Monzó</strong> a propósito de esta polémica, puestos a interpretar, también puede parecer que un grupo de hombres están salvando a una pobre mujer de un infarto de miocardio.</p>

	<p>Vivimos en la sociedad menos violenta de la historia de la humanindad (incluso menos violenta que los lugares donde no llega la publicidad transgresora de <strong>Dolce & Gabbana</strong>). A pesar de los videojuegos violentos, las películas <em>gore</em>, <strong>los granguiñolescos telediarios</strong> o el bovino fútbol, la violencia desciende. Tal vez porque sabemos separar muy bien realidad de ficción (como prueba, la sociedad japonesa, que compagina productos hiperviolentos con los índices más bajos de crímenes de sangre). Y, tal vez, los que acaban copiando el modelo estético de un anuncio fotográfico en su vida cotidiana o en su corpus ideológico, no abandonará su línea patológica al retirarle ciertas imágenes propagandísticas.</p>

	<p>Pero si esto esto no es así y se puede rebajar los casos de violencia de género retirando publicidad gráfica que supuestamente la alimenta, entonces me sumo a la propuesta. Con una postilla: también retiremos los anuncios de <strong>Dolce & Gabbana</strong> en general, porque inducen a gastarnos el dinero en ropa presuntuosa, inflada de fatuidad y esencialmente gregaria; y no hay nada más peligroso que alimentar <strong>el gregarismo y el pensamiento único</strong>. Y retiremos los anuncios que induzcan a adquirir coches veloces, así disminuirín los accidentes de tráfico. Y retiremos los anuncios de mujeres bellas y delgadas, así lucharemos contra la anorexia y el narcisismo (y también el de mujeres de tallas grandes, para evitar la pandemia de triglicéridos que nos acecha). </p>

	<p>Y retiremos los anuncios de hombres musculados y aceitosos, pues <strong>promueven la oligofrenia</strong> y el absentismo escolar en aras de rentabilizar el tiempo en el gimnasio. Y retiremos los anuncios de ropa escotada o ceñida, pues bajaría así el número de violaciones u onanismos (que van en contra del credo católico). Y retiremos los anuncios de comida suculenta y trastesada de calorías, pues fomentan las comidas pantagruélicas, y no olvidemos que la primera causa de muerte en el primer mundo se debe a los accidentes cardiovasculares.</p>

	<p>Censurémoslo todo, porque <strong>todo puede ser potencialmente peligroso</strong>. Incluso aquello que creemos cierto y bueno. Porque lo que antaño era cierto y bueno, hogaño ya no lo es, y viceversa.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[No digas ni mu (sin ánimo de ofender a los mudos) (2 de 2)]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/metacritica/no-digas-ni-mu-sin-animo-de-ofender-a-los-mudos-2-de-2</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/metacritica/no-digas-ni-mu-sin-animo-de-ofender-a-los-mudos-2-de-2</guid>
      <pubDate>Sun, 13 Sep 2009 02:28:09 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.papelenblanco.com/2009/09/sin_censura_no_evil.jpg" alt="" />Un poco más atrás en el tiempo, en el medio catódico, saltaron a la palestra dos casos consecutivos de gazmoñería políticamente correcta, en la misma cadena (<strong>Tele 5</strong>) y en la misma serie de FICCIÓN (<strong>Aída</strong>).</p>

	<p>En el primer caso, la protagonista, Aída, se acuesta con un cura interpretado por el actor Lluis Homar. Los censores eclesiásticos pusieron el grito en el cielo: natural, el humor está reñido con el dogmatismo más argiloso, y cuanto más endeble y frágil es éste, más teme la ironía; no digamos ya el sarcasmo directo. El humor desnuda de atributos de cartón piedra todo lo que toca. Que se lo digan a los airados por las caricaturas de Mahoma.</p>

	<p>El segundo caso hizo saltar a la <strong>Fundación Alpe Acondroplasia</strong>, que se dedica a velar por los derechos del colectivo afectado por una forma de enanismo óseo. Presentaron una demanda contra Tele 5, otra contra Globomedia y otra contra el director del episodio, Marc Vigil. ¡Toma, Jeroma, pastillas de goma! Y no denunciaron a todos los humoristas y escritores que en alguna ocasión en la historia han ridiculizado a los enanos porque no les habría quedado tiempo, supongo.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>“Si parece un repuesto del futbolín“, fue una de las frases proferidas en el capítulo.</p>

	<p>“El futuro de las personas con acondroplasia pasa por romper el estigma del bufón”, fue una de las frases pronunciadas por <strong>Carmen Alonso</strong>, coordinadora de Alpe.</p>

	<p>Uno se pregunta si evitando que un personaje de FICCIÓN se refiera de ese modo a un enano se podría eliminar de la faz del planeta el estigma de bufón de los aquejados por esta patología. Si es así, quizá deberíamos empezar también a denunciar a todos los productos de FICCIÓN cuyos personajes de FICCIÓN lanzan burlas a otros personajes feos, viejos, pobres, espigados, narigudos, estevados, tartamudos, estrábicos, pecosos, ciegos, mudos mancos, ninfómaníacos, impotentes, politólogos, pueblerinos, gordos y una larga, interminable lista… tan larga e interminable como larga e interminable sea nuestra capacidad para inventar ofensas.</p>

	<p><img class="centro" src="http://img.papelenblanco.com/2009/09/censura1.jpg" alt="" />La parte negativa es que, probablemente, <strong>eliminaríamos de un plumazo todas las producciones de FICCIÓN</strong>. O, al menos, todas las producciones de FICCIÓN en las que aparezca un mentecato que ridiculice al prójimo. (Los anaqueles de mi librería se quedarían vacíos de novelas, seguro).</p>

	<p>Pero en la <span class="caps">REALIDAD</span> existen personas que se burlan de los defectos de los demás. Eso es indiscutible. Así que, bajo esa premisa, uno se pregunta, también, ¿la FICCIÓN recrea alguna faceta de la <span class="caps">REALIDAD</span> o debe obligatoriamente, so pena de excomunión o denuncia, deformar la FICCIÓN para que influya en la <span class="caps">REALIDAD</span> para que ésta última se acabe pareciendo a la FICCIÓN?</p>

	<p>Si así fuera, ¿no deberíamos denunciar a los creadores de contenidos de FICCIÓN por tratar de cambiar la <span class="caps">REALIDAD</span> a su antojo bajo los parámetros ideológicos de la mayoría? <strong>¿La FICCIÓN debe evangelizar?</strong><br />
Sin ánimo de profundizar más en ello (que habría para rato), finalmente uno se pregunta si el que disfruta del humor grueso basado en la burla de cualquier anomalía o discrepancia con esa masa estólida llamada humanidad, le servirá de algo evitarle el visionado de ciertas secuencias de FICCIÓN. ¿Sus parámetros humorísticos cambiarán simplemente obviando los chistes que le gustan?</p>

	<p>“No puede ser que con la excusa de un humor vulgar tengamos que tolerar que nuestros niños sean de nuevo objeto de bromas dolorosas en la escuela“, apostilló Carmen Alonso, de Alpe.</p>

	<p>Sobran las palabras.</p>

	<p>Espero la pronta creación de una fundación para quienes gozan de cierto nivel cultural, a fin de que ésta denuncie declaraciones públicas insustanciales y carentes de una mínima formación científica; evitaremos al menos que los niños, aunque sigan con sus bromas sangrantes, no se conviertan en <strong>gilipollas redomados</strong>. (Y al no ser gilipollas nadie les podrá ofender como tales, a no ser que ser gilipollas sea lo corriente y, entonces, el ofendido sea objeto de las chanzas por ser inteligente o el empollón).</p>

	<p>Menudo galimatías… mejor no abrir la boca nunca más, así sólo corro el riesgo de ofender a los mudos.</p>      ]]></description>
      </item>
        	  <atom:link href="http://www.papelenblanco.com/tag/censura/rss2.xml" rel="self" type="application/rss+xml" />
	</channel>

</rss>



