Para muchos, el nombre del Che Guevara está asociado a una imagen, a una foto hoy repetida hasta la extenuación y convertida en souvenir de múltiples formatos. Una foto captada en un “instante de suerte” –en mitad de un funeral por las cien víctimas de un sabotaje en La Habana en 1960- que hizo de su autor uno de los fotógrafos hoy más recordados: Alberto Korda.
A 41 años de la muerte del Che y a modo de recuerdo al guerrillero y homenaje al fotógrafo, la editorial La Fábrica publica un libro en el que se recogen gran parte de los 50.000 negativos en los que Korda inmortalizó la Revolución cubana. Alberto Korda. Conocido Desconocido pretende dejar constancia de que “fue mucho más que el fotógrafo de una sola foto”, precisa su hija, Diana Díaz.
Como el propio Korda relata, lo que primero le atrajo de la fotografía fue que ésta le permitía tener contacto con las mujeres más hermosas de Cuba, pero a medida que avanzaba la Revolución comenzó a desviar su objetivo de las pasarelas y a enfocarlo hacia las grandes concentraciones de población y manifestaciones masivas.

Uno de los personajes más mediáticos, sobre todo entre la juventud, es Ernesto Guevara, el Che. Un personaje que cambió el mundo, algunos de cuyos ideales se hicieron realidad y otros por los que miles de personas aún hoy, 40 años después de su muerte, luchan a diario.