
Como probablemente muchos saben, Baidu es un buscador chino equiparable a Google y sus proyectos tienen las dimensiones y la envergadura de este último y, como él, ha permitido que se suban a los servidores libros sin autorización de sus autores.
Ello provocó que 40 escritores chinos escribieran una carta pública acusando al motor de búsqueda de infringir los derechos de autor de sus obras y pidiendo una compensación por los daños y perjuicios que ello les ocasionaba.
Casi 15 días después de la polémica carta, las tensiones parecen haber bajado luego de que los directivos de Baidú pidieron disculpas por “herir los sentimientos” de los autores y declararon que retirarían los libros de sus servidores y que establecerían convenios de colaboración con las editoriales.






La Editorial de Literatura Popular de China acaba de editar la obra de varias escritoras españolas en una colección que ha llamado La mitad del cielo, en relación a la frase con la que el mujeriego Mao, definiera a las mujeres. La colección está dirigida a las mujeres urbanas cultas con capacidad económica alta. Esta misma editorial, ganadora del
Una biblioteca en Shanghai, la ciudad más grande de la República China, llamada Miguel de Cervantes. 125 metros cuadrados a los que han llegado, además de material informático y diversos grabados artísticos, los primeros 4000 volúmenes que ha pagado íntegramente el 
