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		<title>Magazine - ciceron</title>
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Blog sobre literatura, críticas de libros, internet y letras.		</description>
		<pubDate>2012-02-13 05:13:35</pubDate>

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      <title><![CDATA['Roma sub rosa' de Steven Saylor, novela policiaca en la Roma republicana]]></title>
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      <pubDate>Wed, 23 Sep 2009 09:16:50 +0000</pubDate>

      <author>Miguel Ortiz</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image5729" src="http://img.papelenblanco.com/2009/09/page1.jpg" class="centro" alt="page1.jpg" /><strong>Steven Saylor</strong> se ha ganado un sitio en las estanterías de novela histórica gracias a su serie <strong>Roma sub rosa</strong>. Tanto es así que su última novela, <strong>Roma. La novela de la Antigua Roma</strong>, que es independiente a la citada serie, contó con campaña publicitaria propia, con su mobiliario específico y demás parafernalia.</p>

	<p>En &#8216;Roma sub rosa&#8217; seguimos los pasos de nuestro narrador, <strong>Gordiano el Sabueso, una especie de investigador privado que es contratado para resolver casos de lo más enrevesado durante los últimos años de la República romana</strong>. Tras él nos introduciremos en las &#8216;dos romas&#8217;: la de los grandes nombres, como <strong>Marco Craso</strong>, <strong>Cicerón</strong> o <strong>Pompeyo Magno</strong>, y la de los anónimos esclavos; la de las mansiones del Palatino y la de los prostíbulos de la Subura; la de las grandes conspiraciones y la de las puñaladas en un callejón.<br />
<!--more--><br />
&#8216;Roma sub rosa&#8217; está editada por <strong>Booket</strong> (perteneciente al <strong>Grupo Planeta</strong>) y nadie mejor que su autor para explicar el significado de su nombre:</p>

<blockquote>En el antiguo Egipto, la rosa simbolizaba al dios Horus, considerado después por griegos y romanos como el dios del secreto. De aquí surgió la costumbre de poner una rosa en las asambleas para indicar que todos los reunidos estaban obligados a guardar silencio. Por eso hoy la expresión <strong>sub rosa</strong> (&#8220;bajo la rosa&#8221;) se aplica a lo que se desarrolla en secreto. En consecuencia <strong><span class="caps">ROMA</span> sub rosa</strong> quiere decir historia secreta de Roma, o historia de los secretos de Roma, contada desde el punto de vista Gordiano.</blockquote>

	<p>La serie está compuesta por <strong>diez novelas que transcurren desde la dictadura de Sila</strong> (80 a.C.) <strong>hasta el magnicidio de Julio César</strong> (44 a. C.) y dos colecciones de relatos cortos situados entre el primer libro y el segundo y entre éste y el tercero. La primera novela es <strong>Sangre romana</strong> y en ella Gordiano nos narra su primer gran caso, cuando es contratado por un joven y prometedor abogado llamado Marco Tulio Cicerón.</p>

	<p>Las prescripciones de Sila ya habían llegado a su término pero seguían rodando cabezas. Una de ellas la de <strong>Sexto Rocio el viejo</strong>, un rico terrateniente del norte asesinado en una de sus noches de jarana. El único acusado es su propio hijo, <strong>Sexto Rocio el joven</strong>, con el que no tenía una buena relación, hecho que era vox populi en las calles de la ciudad eterna. <strong>El parricidio era un crimen especialmente denostado por la sociedad romana</strong> y el castigo para los culpables extremadamente cruel. Ningún abogado importante quería hacerse cargo de ese caso, así que el asunto cayó en manos de un Cicerón ávido por un ocasión que le permita demostrar su inmensa valía. Pero, sabiamente consciente de sus limitaciones, decide contratar a Gordiano. </p>

	<p><strong>Gordiano, al que llaman el Sabueso</strong>, es un ciudadano libre que vive en la Subura, barrio especialmente corrompido por los vicios de una república que agoniza, que convive con <strong>Bethesda</strong>, una esclava adquirida en Alejandría que para él es mucho más que una empleada doméstica. Tiene treinta años (cuando comienza &#8216;Sangre romana&#8217;), sabe leer (y lo hace con asiduidad) y escribir; tiene cierta cultura, saber estar y es respetuoso con las viejas costumbres romanas. Se relaciona con todo tipo de personas, desde los más desdichados del inframundo romano hasta los patricios de la más alta cuna.</p>

	<p><img id="image5731" src="http://img.papelenblanco.com/2009/09/250.jpg" class="derecha" alt="250.jpg" />Mas por lo que más destaca, su cualidad más importante, es su sagacidad. <strong>Sus ojos reparan donde los demás ni los posan y sigue las pistas con un instinto innato al que se une su excelente capacidad deductiva</strong>. Llega donde los demás no llegan pero siempre trabaja con la misma ética con la que vive, procurando no pasar por encima de nadie y respetar a todo el que lo merezca.</p>

	<p>&#8216;Roma sub rosa&#8217; puede parecer una serie de novelas históricas pero <strong>ante todo es literatura policiaca</strong>. <strong>Lo esencial es el caso que el Sabueso investiga</strong> y muchos de ellos podrían considerarse atemporales. Pero <strong>también tiene mucho del género histórico</strong>: Steven Saylor conoce al dedillo la Roma del último siglo de la era pre-cristiana y nos la cuenta con gran habilidad, haciéndonos sentir dentro de ella sin machacarnos con esas largas descripciones que se ahogan en sus propios detalles, tan de moda últimamente. Estamos pues ante una estructura en la que <strong>Gordiano es el centro alrededor del que gravitan dos anillos concéntricos llamados subgénero policiaco e histórico</strong>.</p>

	<p><strong>Steven Saylor</strong> (que también se ha dedicado a la ficción erótica gay bajo el seudónimo <strong>Aaron Travis</strong>) <strong>tiene un estilo sencillo y directo, no se pierde en intrincados artificios y, como ya dije, sus descripciones son detalladas pero sin acercarse a lo absurdo</strong>.</p>

	<p>Desarrolla los misterios del caso con pericia, manteniendo hasta el final una intriga que se sustenta de incógnitas sin resolver. Pero al contrario que muchos autores del género negro mucho más famosos y ricos, <strong>no cae en la tentación de crear desenlaces en los que el caso se resuelve casi milagrosamente y se nos explica con intrincadas razones al servicio del ego del autor y no de la propia historia</strong>. No será la novela policiaca con más pedigrí que puedes leer, ni el mejor retrato histórico de la Roma republicana, pero, como si fuera un pastor alemán, aprueba con nota en todo, no decepciona a nadie y gusta a todo el mundo.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[‘El que no lea este libro es un imbécil’ de Oliviero Ponte di Pino]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/ensayo/ael-que-no-lea-este-libro-es-un-imbecila-de-oliviero-ponte-di-pino</link>
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      <pubDate>Tue, 20 Jan 2009 08:08:00 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2009/01/8430603956.jpg" alt="" />Éste libro de título provocador no es un diccionario de estupideces o un estupidario del estilo del <em>Sottisier</em> de Voltaire o el <em>Dictionnaire de la bêtise</em> de Guy Bechtel y Jean-Claude Carrière. Tampoco es un listado de citas de personajes célebres tal y como refiere el subtítulo de este obra: “Los misterios de la estupidez a través de 565 citas”.</p>

	<p>Lo que hace <strong>El que no lea este libro es un imbécil</strong> es exponer 565 citas o fragmentos de autores que hablan de la estupidez desde todos los puntos de vista imaginables, en efecto, pero el autor, <strong>Ponte di Pino</strong>, no guarda silencio, sino que comenta cada cita, las hilvana y trata de darle cierto aspecto de ensayo. Un intento a veces notable; otras veces, sin embargo, la cosa está un poco más pillada por los pelos, y se atisba demasiado la escuadra y el cartabón que el autor ha empleado para justificar cada cita invocada. </p>

	<p>Oliviero Ponte di Pino comentará a Cicerón, a Wittgenstein, a Aristóteles e incluso a Lars von Trier, pero también a Forrest Gump o a Bill Gates, así que el libro bascula entre el rigor y la chufla. Entretenido, frívolo y bastante superficial (no hay que tomarse muy en serio casi ninguna de las teorías presentadas por el autor, excepto unas pocas referidas, por ejemplo, a la función del bufón en las sociedad), en ocasiones salen al paso citas o reflexiones que, por su complejidad y buen tino, merecen la lectura atenta.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Por ejemplo, ¿quién no echa de menos de vez en cuando la plácida felicidad del cretino? ¿Quién no ha dudado de su propia inteligencia al enfrentarse al estupor del botarate, que parece, con su simplicidad, hacernos creer por momentos que el mundo no es tan complejo como nos empeñamos en creer en toda nuestra hondura filosófica?</p>

	<p>Para apuntalar éstas y otras parecidas preguntas, el autor recurre a una erudita compilación de referencias a la literatura, el cine o la filosofía. Pero parece que el autor tiene predilección por un experto forjador de aforismos, Stanislaw Lec, el autor de <em>Pensamientos despeinados</em>, del que reconozco que yo también soy seguidor. </p>

	<p><strong>Oliviero Ponte di Pino</strong> no se toma en serio ni siquiera a sí mismo. Empieza por determinar que la mayoría de la gente que nos rodea es estúpida, y seguramente gran parte de los lectores de su libro. Del mismo modo, asume que él también es un poco estúpido al haber escrito un libro como éste. Nacido en Turín en 1957, la gran pasión de <strong>Ponte di Pino </strong>es el teatro, que es el tema fundamental de sus libros y ensayos. También es realizador y conductor de programas de radio y televisión. Con la unión de estas dos pasiones, en la actualidad se halla inmerso en un ambicioso proyecto: una obra multimedia sobre la producción teatral de Shakespeare. Nada menos.</p>

	<p>Las citas recogidas por el autor en <strong>El que no lea este libro es un imbécil</strong>, como he dicho, son geniales casi en su mayoría, pero ahora dejaremos hablar al autor para demostrar que podemos encontrar algo más que un compendio de voces ajenas: </p>

	<p><blockquote><p>En la tradición de los judíos de Europa oriental existe un pueblo habitado sólo por tontos, Khelm. O, como lo llama en el título de uno de sus cuentos Isaac B. Singer, Chelo –que no hay que confundir con la ciudad homónima que aparece en los mapas-. La convicción de la existencia de una “Imbecilópolis” o de una “Tontilandia” está bastante extendida. Para los antiguos griegos, los estúpidos atestaban Abdera (ciudad rica y poderosa donde vieron la luz Demócrito y Protágoras, a quienes nadie considera propiamente gilipollas) y poblaban Beocia (los beocios). Los ingleses tenían censados en Gotham (Gotham City es Nueva York, la inquietante metrópoli donde vive y actúa Batman, quén sabe si habrá algún nexo…), los daneses en Molbo, los alemanes en Schildburg (o Schilburg). Para los romañolos, los tontos llegaron de Fano y para los turineses de Cuneo, mientras que para los milaneses (y para el poeta Delio Tessa) venían de un pueblo de la llanura lombarda llamado Gaggiano. Muchos chistes franceses tienen por protagonista a un belga (de los belgas también se ocupó Baudelaire), mientras que a los americanos les encanta tomarla con los polacos. Los italianos, en cambio, a un polaco lo han hecho papa. En sus chistes prefieren poner en solfa las dotes intelectuales de los carabinieri: en obvio que en el país del caos el blanco han de ser las fuerzas del orden…</p></blockquote></p>

	<p>Sitio Oficial | <a href="http://www.taurus.santillana.es/ld.php?id=216">Ficha en Taurus</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Catilina, la forma de preexistencia de todo César]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/historia/catilina-la-forma-de-preexistencia-de-todo-cesar</link>
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      <pubDate>Tue, 02 Sep 2008 11:10:47 +0000</pubDate>

      <author>Mireia Long</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2008/09/Conjuraci%C3%B3n%20de%20Catilina.jpg" alt="Conjuración de Catilina" />Un hombre extraordinario en fuerza física y moral. <strong>Catilina</strong>, llamado por nacimiento e inteligencia a conseguir honores y poder, pero perseguido una y otra vez por una maldición que el mismo parece provocar. Este es Catilina. Su conjura y caída las narra <strong>Salustio Crispo</strong>, un historiador que vivió poco después de los acontecimientos y que conoció a muchos de los protagonistas del drama. </p>

	<p>La figura de este patricio, presentada a la Historia por los que fueron sus enemigos, no pierde por ello esa grandeza convulsa de los que son precursores de la destrucción de mundos caducos y de la construcción de nuevos mundos. </p>

	<p>Quizá Catilina no acabase con la vida de sus familiares más cercanos ni planease que los hijos de los romanos asesinaran a sus padres en mitad de la noche, quizá todo eso sea mentira. Pero el joven <strong>Sergio Catilina </strong>había ascendido a la sombra del último Sila, el terrible cercenador de cabezas y reconstructor del patriciado. No debía ser inocente. </p>

	<p>Así que aunque algunos aspectos de su conjura no fuesen tal como Cicerón los presenta ni tal y como Salustio narra, sucedió algo que convulsionó Roma y de lo que fue el protagonista. Ni siquiera las pruebas presentadas en las obras de sus enemigos son completamente consistentes. Pero todo esto fue el preludio del Fin de la República y Catilina, ambicioso y revolucionario, representó el comienzo del fin. La caída de la República estaba gestándose desde hacía un siglo, pero hasta Catilina los romanos parecían se daban cuenta de hacia donde caminaban. Por eso este personaje obscuro, pasional pero frío, está cargado de un aura maldita que llevará para siempre.<!--more--></p>

	<p>Pasiones y ambiciones en el Senado y en la Guerra. Los jóvenes de una ciudad convulsa, enfrentada a cambios que no logra asimilar, entregados a conjuras y a escándalos. Un adulterio descubierto en mitad de una reunión de la Curia por Catón, paradigma de la rectitud moral, y hermano Servilia, la sibilina dama licenciosa  que advierte en una nota interceptada a su amante de los acontecimientos, mientras todo sucede ante los ojos de su marido, cónsul en ese momento. </p>

	<p>Los que un cercano día serán dueños del destino de la ciudad, César y Craso, en mitad de la tormenta, saldrán finalmente reforzados de esta aventura que, siendo el mayor triunfo político de Cicerón termina siendo su Némesis.</p>

	<p>Todo esto sucede en esta breve obra de ritmo ágil y casi novelesco, con discursos fascinantes e intrigas de todo tipo. Salustio trata de brindarnos datos, pero también motivaciones y causas. Como fuente histórica, estudiada con la necesaria cautela, sigue siendo imprescindible. </p>

	<p>Las obras clásicas pueden descubrirnos una y otra vez el fondo de las pasiones humanas. Sus reediciones son siempre una grata sorpresa que merece atención, pues la pervivencia del estudio de los clásicos es indispensable para la salud cultural de nuestra sociedad. En esta ocasión os presento esta, editada por <strong>Losada</strong>, con traducción y notas de <strong>Maria Eugenia Steinberg</strong>. </p>

	<p><blockquote><p>&#8220;Casi todos los genios conocen como una de sus evoluciones la “existencia catilinaria”, un sentimiento de odio, venganza y rebeldía dirigido contra todo lo que ya es, en vez de devenir&#8230; Catilina; la forma de preexistencia de todo César.&#8221;.</p></blockquote></p>

	<p>La interpretación de la figura de Catilina que hizo Nietzsche siempre me ha fascinado, sabiendo que es literatura sobre literatura, eso no la hace menos real, sino más. Nunca sabremos como sucedió todo aquello ni quien era aquel hombre, pero se ha convertido en un simbolo de enorme intensidad y malvada fascinación.</p>

	<p>Más información | <a href="http://turan.uc3m.es/uc3m/inst/LS/apolo/salustio.html">Proyecto Apolo</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['Odio y amo', la poesia amorosa de Catulo]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/poesia/odio-y-amo-la-poesia-amorosa-de-catulo</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/poesia/odio-y-amo-la-poesia-amorosa-de-catulo</guid>
      <pubDate>Mon, 18 Aug 2008 18:16:22 +0000</pubDate>

      <author>Mireia Long</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" id=image3880 alt=catulo src="http://img.papelenblanco.com/2008/08/93520c01.jpg" /><blockquote><p>Odio y amo<br />
Quiza te preguntes <br />
cómo puedo hacer eso.<br />
No lo se. <br />
Pero es lo que siento, <br />
y me torturo.</p></blockquote></p>

	<p><strong>Catulo</strong> nació en Verona, en el año 87 a.d.C. y vivió en la Roma del fin de la República. Era aquella la Roma de las conjuras, de las damas sibilinas y bellas, de las fortunas inmensas amasadas a costa de los provinciales, de los asesinatos políticos, de las batallas verbales en el foro. Catulo fue contemporáneo de César a quien dedica unos cuantos versos, de Cicerón y de Publio Clodio, el tribuno de la plebe que abandonó el patriciado y se convirtió en el más representativo exponente de la juventud dorada revolucionaria. Con ellos se relacionaba y seguramente no andaba escaso de opiniones políticas, pues en algunos de sus poemas se dejan ver.</p>

	<p>Pero sobre todo <strong>Catulo</strong> será siempre un poeta vivo por todos aquellos versos amorosos y lascivos. Por los versos que hablan de la pérdida y la melancolia. Lo será también por los mas insultantes y burlones, los que acusaban a su amada de entregarse a cualquiera en cualquier esquina. Su pasión por Lesbia, su amante, todavía hace emocionarse al lector. Escuece y quema. Los poetas antiguos no son lejanos recitadores que nada pueden decirnos. No. Catulo habla con llaneza de las pasiones que seguimos sintiendo. Y habla del despecho y de la agonía que es obligarnos a enterrar un amor perdido.</p>

	<p><blockquote><p>Desgraciado Catulo, deja de hacer locuras,<br />
y lo que está perdido, dalo por perdido.</p></blockquote></p>

	<p><!--more--><br />
Lesbia. Bajo ese nombre se esconde una de las damas aristocráticas más conocida en Roma, hermana de Publio Clodio y esposa Metelo Celer. Calificada de libertina y manipuladora, la mas amada y la más odiada de las mujeres para nuestro joven poeta. Cuando habla de ella, de su pasión y su desdén, <strong>Catulo</strong> revive ante nosotros, con una potencia inmortal y contemporánea.</p>

	<p><blockquote><p>Lesbia continuamente me maldice,<br />
pero no deja de hablar de mi jamás, <br />
que me muera si Lesbia no me quiere.<br />
¿Como lo se?<br />
Porque yo hago exactamente lo mismo<br />
y que me muera si no la quiero.</p></blockquote></p>

	<p>Para disfrutar los poemas de <strong>Catulo</strong> es ideal una edición bilingue como esta, publicada por Hiperión, quizá una de las que más me han gustado en sus traducciones. A Catulo hay que traducirlo de forma cercana, sin temer usar las palabras malsonantes y repetir las obscenidades o los insultos mas crueles. Hay que leerlo como son sus poemas en latín: rebosantes de vida y sin miedo a ofender a los bienpensantes y a los mojigatos. Él seguro lo hubiese querido así.</p>

	<p><blockquote><br />
<p>Vivamos, Lesbia mía, y amemos:<br />
los rumores severos de los viejos<br />
que no valgan ni un duro todos juntos.<br />
Se pone y sale el sol, mas a nosotros,<br />
apenas se nos pone la luz breve,<br />
sola noche sin fin dormir nos toca.<br />
Pero dame mil besos, luego ciento,<br />
después mil otra vez, de nuevo ciento,<br />
luego otros mil aún, y luego ciento&#8230;<br />
Después, cuando sumemos muchos miles,<br />
confundamos la cuenta hasta perderla,<br />
que hechizarnos no pueda el envidioso<br />
al saber el total de nuestros besos.</p></blockquote></p>

	<p>Sitio oficial | <a href="http://www.hiperion.com/maqueta.php?p=detalles&#38;id=129&#38;secc=e">Editorial Hiperión</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Un texto sobre el dolor, el más repetido en los últimos 40 años]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/creacion/un-texto-sobre-el-dolor-el-mas-repetido-en-los-ultimos-40-anos</link>
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      <pubDate>Thu, 12 Jun 2008 11:18:14 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2008/06/Clip0dd003-709127.gif" alt="" />Concretamente, el texto es de <strong>Cicerón</strong> y dice lo siguiente (en la traducción de Sergio Sotomayor Prat):</p>

	<p><em>Ni tampoco hay alguien que ame o persiga o desee el dolor por sí mismo, porque sea dolor, sino porque ocasionalmente ocurren circunstancias en las cuales el sufrimiento y el dolor pueden procurarle algún gran placer. Tomemos un ejemplo trivial, ¿cuáles de nosotros están alguna vez de acuerdo con realizar ejercicios físicos pesados, si no es para sacar alguna ventaja con ello? ¿Pero quién tiene algún derecho para censurar a un hombre que elige disfrutar un placer que no tiene consecuencias molestas, o a alguien que evita un dolor que no tiene como resultado algo placentero?</em></p>

	<p>Pero ¿por qué es el texto más repetido en los últimos 40 años si a nadie de nosotros le suena? Pues porque lo solemos leer en latín original.</p>

	<p>Innumerables procesadores de textos, plantillas de muchos programas de composición y edición, hojas de muestra de tipografías y demás repiten, aunque de manera fragmentaria, este párrafo latino que comienza así: <em>Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore magna aliqua.</em></p>

	<p>Así pues, el omnipresente <strong>Lorem ipsum </strong>que tantas veces hemos visto escrito (en Google, por ejemplo, hay más de 4 millones de referencias frente a las 200 mil de &#8220;En un lugar de la Mancha&#8221;) forma parte de la obra <em>De Finibus, Bonorum et Malorum </em>(&#8216;De los fines [los sistemas éticos], lo bueno y lo malo&#8217;), de <strong>Marco Tulio Cicerón</strong>.</p>

	<p>Pero ¿por qué precisamente este texto latino?</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>La opinión más extendida es que la decisión de usar este fragmeto de <strong>Cicerón</strong> acerca del dolor es bastante reciente. Richard McClintock, profesor de Latín en la universidad de Hampden-Sydney en Virginia y descubridor del texto, sostiene que probablemente hay que remontarse a la década de 1960, cuando el uso de las Letraset (<em>Instant Lettering</em>, hojas transferibles) acabaron popularizando este estandar tipográfico.</p>

	<p>De este modo, el texto más reproducido en la actualidad es un texto que nunca leemos, pues la mayoría de nosotros no sabemos suficiente latín para hacerlo. Y precisamente este desconocimiento del idioma es lo que facilita que el texto no distraiga su verdadera función: demostrarnos el aspecto de determinada composición o tipografía. </p>

	<p>Via | <a href="http://jamillan.com/librosybitios/blog/2008/06/lorem-ipsum-del-dolor-y-la-tipografa.htm">El futuro del libro</a></p>      ]]></description>
      </item>
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