‘Ideas para la imaginación impura’ de Jorge Wagensberg
El especialista en museos, mayormente de ciencia, Jorge Wagensberg, nos presenta en Ideas para la imaginación impura una pequeña antología compuesta por 53 reflexiones en torno a diversos temas, pero siempre bajo el prisma de la visión científica.
Estos días, Wagensberg ha aumentado aún más su popularidad a propósito de su participación en los debates antitaurinos celebrados en Cataluña con objeto de poner fin al espectáculo de la tortura de animales (más que a la tortura per se). Su intervención, por cierto, fue una de las más polémicas porque extrajo, para afianzar sus argumentos, todos los útiles de los que se sirve el torero para atacar al toro, siempre formulando la misma pregunta: ¿Esto no duele? Esto duele.
Lejos de ratificar, rubricar y apoyar, punto por punto, todas las ideas expresadas por Wagensberg, lo que sí respaldo sin ninguna duda es su amor, su pasión por la ciencia. O más atinadamente, su amor por el método científico, que es cualquier método que respete tres principios: el de objetividad, el de inteligibilidad y el dialéctico.
Es un experimento que quizá podría usarse (con la suficiente dosis de humor) como un precursor de los nuevos descubrimientos que está llevando a cabo la ciencia en relación a la literatura y la creatividad. Por supuesto, os hablo del teorema de los monos infinitos.
Los misterios de la creatividad. Los monos que, por casualidad, escriben una obra de Shakespeare. La negación del autor.
Al poco de abordar esta obra de reciente aparición en las librerías, avalada además por una oleada de críticas entusiastas, enseguida me di cuenta de que me enfrentaba a una especie de
Cuando ya se han leído un buen puñado de ensayos de divulgación científica, uno empieza a huir de los libros generalistas, aquéllos que tratan de dar una visión demasiado superficial de las cosas, sin buscar nuevos finisterres que cubrir. Porque los libros generalistas, aquéllos que tratan de abarcar casi todas las áreas del conocimiento científico, tropiezan (es normal) en lugares comunes. A la larga acabas leyendo las mismas afirmaciones una y otra vez.
Bajo el subtítulo “De la ingenuidad al fraude científico” se presenta Voodoo Science, que aquí se ha traducido como Ciencia o vudú; una traducción poco afortunada, pues este entretenido ensayo no trata de la dicotomía entre la ciencia y el vudú sino del análisis de un tipo de ciencia, la vudú, que usando maneras científicas trata de vender postulados no demostrados o fraudes como ciencia oficial.
Da gusto encontrarse con noticias como esta, en la que las imágenes científicas evocan versos y los versos adornan a las imágenes. Se trata en este caso de un libro editado por la Universidad de Oviedo y forma parte de las celebraciones del cuarto centenario de la institución. El libro se titula Micropoemas e Imágenes de la ciencia y consiste en imágenes tomadas por científicos de la universidad ovetense, tales como bacterias, enzimas, células, tejidos, etc., que van acompañadas de versos de poetas españoles y latinoamericanos.