Astérix y Obélix, mucho más que un cómic para niños (IV)

Un collage de personajes pintorescos
El primer álbum se llamó ‘Astérix el Galo’ y el nombre del bajito y rubio protagonista aparece en el título de 19 de las 35 entregas, mientras que el de su rellenito y pelirrojo compañero apenas lo hace en tres ocasiones (sólo una más que el de César) y son 13 las ediciones en las que no sale ninguno en el título, en las que la única referencia a otro personaje de la aldea aparece en ‘El combate de los jefes’. Como todos sabemos, las aventuras generalmente se centran en la “concomitante y oximórica” pareja, pero la importancia del resto de los personajes va adquiriendo peso a lo largo de la colección. A continuación, comentaré brevemente la figura y el papel de algunos de los actores más destacados de la magna obra de Goscinny y Uderzo, obviando a Astérix y Obélix que, siendo la pareja protagonista, es bien conocida por todos:
Los habitantes de la Aldea Gala
Lo primero que hay que señalar es que el poblado de los galos no tiene otro nombre sino Aldea Gala. Mientras que todas las demás localizaciones tienen un origen real (Roma, Lutecia, Alejandría, Londinum, Hispalis…), de la aldea de irreductibles galos sólo conocemos su ubicación, en Armórica, noroeste galo.



Cincuenta años y la pequeña aldea gala resiste todavía el ataque de los romanos y, más que nunca, el paso del tiempo. Con pócima o sin ella, pero con 300 millones de ejemplares vendidos a sus espaldas, Astérix y Obélix celebran sus bodas de oro con un álbum especial: El Aniversario de Astérix y Obélix. El libro de oro, que se pondrá a la venta el próximo 22 de octubre.
Este fin de semana los fanáticos de la novela gráfica tienen su cita anual en Barcelona, en el 27º Salón Internacional del Cómic (Ficomic). Del 29 de mayo al 1 de junio la ciudad condal acogerá en el palacio 8 de la Fira 17.000 metros cuadrados dedicados en exclusiva a este género. 
Esta semana tuvimos la noticia de que Albert Uderzo, quien con René Goscinny creara los álbumes de
Años 30 en Norteamérica. Después de la Gran Depresión, los llamados felices años 20 dejan paso a una sociedad empobrecida, desconfiada, cínica y violenta. Esto acarreó muchos cambios sociales que inevitablemente tenían que quedar reflejados en su producción cultural. Así, este nuevo paisaje urbano transformó por completo la literatura de crímenes y detectivesca que habían protagonizado las mentes prodigiosas de Sherlock Holmes, Hercules Poirot y Mrs. Marple, entre otras.
