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	<title>Papel en blanco</title>
	<link>http://www.papelenblanco.com</link>
	<description>Blog sobre literatura, el arte de los libros y el apasionante mundo de la lectura.</description>
	<pubDate>Fri, 15 Jun 2007 21:12:45 GMT</pubDate>
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      <title><![CDATA[Cómo se escribe un cuento: Alfredo Bryce Echenique lee a Juan Rulfo]]></title>
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      <pubDate>Fri, 15 Jun 2007 21:12:03 GMT</pubDate>
      <author>Paolo Fava</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="derecha" id=image1156 alt=juan_rulfo.jpg src="http://img.papelenblanco.com/2007/06/juan_rulfo.jpg" /><strong>Alfredo Bryce Echenique</strong> tiene un cuento fetiche: <strong>¿No oyes ladrar a los perros?</strong>, de Juan Rulfo. Según Echenique, la obra de Rulfo se basa en la creación de un ‘esoterismo’ del indio, de un mundo extraño y difuso, a través del cual se entra en la piel del indio y se sufre igual que él lo siente. Mediando la riqueza de la tradición hispanoamericana, Rulfo crea un mundo en el que la única certeza posible es la de la muerte. Pero en el mundo de Rulfo los vivos no saben si están muertos, y vice-versa.</p>

	<p>El cuento relata la tragedia de un padre anciano que debe llevar a cuestas a su hijo herido, o tal vez muerto, a través de la noche con la única esperanza de llegar a un pueblo, a pesar del mutuo rencor que ambos se profesan. Los únicos personajes son el padre y su hijo criminal, y una madre muerta que surge en su discurso. Todo el resto es impreciso, incluyendo el lugar y las distancias (<em>detracito </em>está el pueblo). Constantemente el padre conmina al hijo a aguzar el oído por si oye ladrar a los perros, como señal del pueblo al que espera llegar.</p>

	<p>Se establece un diálogo terrible, en el que el anciano cambia del <em>tú </em>del padre al <em>usted </em>del juez, reprochándole sus crímenes al hijo. Lo maldice, lo condena, pero a pesar de todo se esfuerza por salvarle la vida. Los quejidos de hijo le despiertan recuerdos de la infancia, a la vez tiernos y rabiosos. El cuanto se mueve en la ambigüedad hasta el final, al no saber el padre si lo que le empapa es el llanto o la sangre de su hijo.<a name="more"></a></p>

	<p>El mundo del cuento es la noche, a través de la cual el anciano busca desesperadamente la luz de un pueblo. La luna es el único testigo, como una cámara fotográfica, a las que Rulfo estaba tan acostumbrado. El cambio del color de la luna marca el paso del tiempo. La carga dramática emerge de los personajes. La economía de medios es total: una sola cámara, la luna, revela el mundo y los rostros de los personajes. </p>

	<p>Cursos de Verano de San Lorenzo del Escorial, 2003 </p>

	<p>En Papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/tag/juan+rulfo">Juan Rulfo</a></p>


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