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Cómo cambiar tu vida con Proust

¿Cuanto más aburrido, más interesante?

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De todos es conocida esa ecuación que postula que cuanto más soporífero y enrevesado es un libro mayor es su grado de profundidad. También ocurre a la inversa: cuanto más entretenida y adictiva es una lectura, mayor es su grado de superficialidad. La mayoría de nosotros estamos en contra de esta idea, sabemos que diversión o frivolidad no son sinónimos de superficialidad, y que ampulosidad tampoco es sinónimo de pensamiento más potente, como ya demostró genialmente Alan Sokal y Jean Bricmont en Imposturas intelectuales. Sin embargo, pese a que todos lo repetimos una y otra vez, seguimos sintiéndonos succionados por la afectación de un libro y no por su contenido. La cáscara es la que sirve para llamar la atención, no el fruto.

Valga esta reflexión como un grano de arena más en esa montaña que todo el mundo conoce pero que, en la práctica, se obstina en no mirar. Un grano de arena, espero, que moleste como un guijarro en el zapato.

A pesar de que escaseen los ejemplos, la sabiduría y la erudición no precisan de un vocabulario o una sintaxis especializados. Todo se puede explicar con palabras llanas y construcciones asequibles, aunque ello necesite de mayor inversión de energía y conocimiento por parte del autor. Energía que no se ve recompensada, pues es más fácil alcanzar la gloria escribiendo raro y difícil que haciéndolo digerible para la mayoría. Luego está el esnobismo de sentir que uno puede entender lo que la mayoría no entiende, claro. Y por último, tampoco debemos olvidarlo, existen personas que disfrutan de lo críptico, se solazan en la búsqueda del sentido, en la confusión, en la poética de lo inexpugnable. Aunque son menos personas de lo que parece.

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‘Cómo cambiar tu vida con Proust’ de Alain de Botton

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El prolífico Alain de Botton me vuelve a sorprender con un delicioso libro que mezcla la autoayuda culta e inteligente con la historia de la literatura desde el punto de vista de ese excéntrico y genial personaje que era Marcel Proust.

Para extraer enseñanzas de la vida del creador de la oceánica En busca del tiempo perdido, Alain de Botton evita por completo la narración lineal, llena de fechas y datos consabidos del autor y del mundo de la literatura en general, y son sumerge sobre todo en una personalidad poco conocida y en su quehacer diario como si nos dejara colarnos de rondón en la habitación de Proust. He dicho su habitación, sí, porque Proust apenas salía de casa, concretamente apenas salía de su cama, en la que se sentía a resguardo de las enfermedades imaginarias que generaba su exagerada hipocondría.

Bueno, de las enfermedades y del frío, porque Proust siempre tenía frío, tanto en invierno como en verano, y raro era verle fuera de la cama sin estar pertrechado por varias piezas de ropa, uno o dos abrigos y bufanda. Cuando asistía a una cena, por ejemplo, se sentaba en la mesa de esta guisa, tal y como lo haría un explorador dispuesto a cruzar el Ártico.

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[Lectura para el Verano] ‘El arte de viajar’, de Alain de Botton

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Viajar se ha convertido en una de las actividades más placenteras (o al menos, más ubicuas) de las sociedades pudientes. Y como cualquier otra actividad ligada íntimamente a la capacidad económica (con sus ofertas, con sus desplazamientos en manada, con sus colecciones de postales y fotografías con las que luego mortificar a familiares y allegados, con sus créditos para financiarse una semanita en una playa paradisíaca), uno termina desarrollándola con voracidad, sin preguntarse para qué sirve lo que está haciendo o si realmente ello le hace feliz. El arte de viajar, de Alain de Botton, si bien no responde del todo a estas preguntas, sí que pertrecha convenientemente al lector con las herramientas para empezar a viajar de otra manera, de una manera más satisfactoria e inteligente.

Alain de Botton (Suiza, 1969) es filósofo, aunque de los cercanos y divulgativos, nada pedantes, pero sí enciclopédicos, sobre todo cuando se pone a hacer referencias literarias: enseguida te entran unas ganas locas por leer todo lo que recomienda. Botton es ya autor de diversas obras que han acercado la filosofía al gran público desde prismas totalmente nuevos, como Las consolaciones de la filosofía, Cómo cambiar tu vida con Proust o Ansiedad por el estatus. Algunos de ellos, incluso, han tenido adaptaciones para la pequeña pantalla en forma de documentales, todos ellos altamente recomendables.

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