Todo el mundo admite que escoger bien una lectura es importante. Pero tal vez no se da tanta importancia a cómo se lee. Sin embargo, cómo leemos puede ser tan importante como lo que leemos.
Dijo el escritor Joseph Epstein que “La biografía de cualquier literato debería ocuparse extensamente de lo que leyó y cuándo, porque, en cierto sentido, somos lo que leemos”. Eso es cierto. Condenadamente cierto. Si uno se fija lo suficiente en la cara de una persona, incluso podrá dilucidar, gracias a su mirada, si ha leído mucho o poco, y también qué clase de lecturas ha llevado a lo largo de su vida.

