[Un relato a la semana] Las verdes colinas de la Tierra, de Robert Heinlein

Rogamos por un último aterrizaje
en el globo que nos vio nacer.
Que podamos contemplar las lanudas nubes en el cielo
y las frescas, verdes, colinas de la Tierra.
El cuento en el que aparece este poema, que me tomo la libertad de traducir, se llama ‘Las Verdes Colinas de la Tierra’ y su autor es Robert Heinlein. Se publicó por primera vez en 1947 con el título original ‘The Green Hills of Earth’ en The Saturday Evening Post y en español yo lo leí en la ‘Historia del Futuro’ de Acervo.
De todos los versos escritos por poetas espaciales no hay ninguno que pueda, como éste, sencillo y breve, meláncolico y sublime, inundar de lágrimas los ojos de los que cincunnavegan las estrellas.
Cuando los hombres del espacio, duros y casi sin alma, saltan entre fogonazos inconmesurables, cuando cualquiera de ellos tiene un momento para el recuerdo, musita este poema y piensa, piensa en retornar y volver a ver, antes de morir, las verdes colinas de la Tierra. Es un poema para la Humanidad y habla del deseo de retorno al hogar lejano.
Su autor, Rhysling, es, como deben ser los poetas míticos, ciego. Nunca habría visto las colinas amadas, incluso si hubiese podido volver. Pero como todos los poetas que cantan la épica de un pueblo nuevo, importa poco lo que hizo. Lo que queda es lo que es capaz de evocar.
El cuento que nos ocupa no es uno de los más conocidos del estadounidense Edgar Allan Poe, quizá tampoco de los más notables, pero sin duda constituye una de las primeras muestras de sadismo exacerbado del autor.
Horacio Quiroga es, sin lugar a dudas, uno de los referentes más importantes de la literatura latinoamericana y es, al mismo tiempo, un caso único dentro de ella. Es, de hecho, casi imposible, no hablar de él cuando se hace la historia de la literatura del continente y sobre todo cuando se habla de la historia de la cuentística.
Como cada año desde 1982, varias organizaciones entre las que se cuentan el Instituto Cervantes y la Casa de América Latina convocan un premio de cuento y novela corta en homenaje al escritor Juan Rulfo. Este autor fue una de las figuras clave de la corriente conocida como realismo mágico y sirvió de inspiración a escritores de la talla de Gabriel García Márquez.
Raymond Carver fue un escritor americano muerto hace ya casi 20 años. Considerado como uno de los máximos exponentes del realismo sucio (estructuras minimalistas, personajes convencionales, pocos detalles…), como muchos otros sufrió el “síndrome del papel en blanco”.
El escritor coruñés José María Merino, en su intervención en Los martes literarios de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, ha lanzado varias ideas interesantes sobre la función de espacio y la extensión en la literatura. La primera es la de elevarlo al rango de personaje. Merino afirma que en sus dos próximas novelas hará de una montaña y de un espacio lacustre o fluvial personajes principales de la obra, al igual que hizo con una isla mediterránea en su última novela, El lugar sin culpa.
El Premio Tiflos de Literatura es probablemente uno de los más interesantes que existen, ya que está dirigido a premiar la producción literaria de invidentes y disminuídos visuales.
El Área de igualdad y mujer del Ayuntamiento de Estella (Navarra) ha solicitado la retirada del cuento Una tira de cuero perezosa del célebre cuentacuentos Gianni Rodari por considerarlo un alegato a los malos tratos hacia las mujeres y una clara justificación de la violencia de género.