
Pero no sólo de humor vive Saki, y en la vertiente de horror de estos Cuentos de humor y de horror nos encontramos con una historia absolutamente inquietante protagonizada por un hombre-lobo, Gabriel-Ernest, de lo mejor que ha escrito. Si bien es cierto que tampoco deja de lado aquí su peculiar sentido del humor, nos tiene en tensión durante todo el relato, llevándonos a un final sencillamente perfecto y sorprendente.
Al igual que disfrutamos en esta misma temática con La penitencia, donde un hombre jovial y alegre mata a un gatito (él mismo no aprueba su actitud) que entraba en su gallinero habitualmente. A partir de aquí se verá envuelto en una cruel persecución por parte de los dueños, tres niñitos adorables (jeje), que llegarán al extremo para “desbestializarlo”.


