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		<title>Magazine - cultura</title>
		<link>http://www.papelenblanco.com</link>
		<description>
Blog sobre literatura, críticas de libros, internet y letras.		</description>
		<pubDate>2012-02-13 06:59:43</pubDate>

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      <title><![CDATA[Google, Amazon, Facebook, Twitter o Wikipedia podrían dejar de funcionar el 23 de enero a causa de la SOPA]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/metacritica/google-amazon-facebook-twitter-o-wikipedia-podrian-dejar-de-funcionar-el-23-de-enero-a-causa-de-la-sopa</link>
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      <pubDate>Mon, 09 Jan 2012 17:26:43 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.papelenblanco.com/2012/01/censor1.jpg" alt="" />¿No queríais sopa? Pues hale, tres tazas. Es lo que está ocurriendo al otro lado del charco, en Estados Unidos, a propósito de la obsesión por proteger la industria cultural (que no la cultura). Es lo que ocurrirá el 24 de enero <strong>si se aprueba finalmente la ley SOPA</strong> (Stop Online Privacy Act, por sus siglas en inglés), a través de la cual se pretende defender los derechos de autor, regulando sitios que puedan publicar contenido sin los derechos de autor correspondientes. </p>

	<p>La ley le cedería al <strong>Departamento de Justicia de Estados Unidos</strong> las herramientas para criminalizar a los sitios web que alojen contenidos ilegales, que no cuenten con los permisos de autor.</p>

	<p>Vamos a simplificarlo mucho. Hasta el nacimiento de Internet, un grupo de gente ganaba mucho dinero con un modelo de negocio consistente en vender copias en serie de sus productos audiovisuales. Con la llegada de Internet, copiar se ha vuelto tan barato que seguir vendiendo copias resulta ineficaz (tal y como pasaría si alguien inventara una máquina para copiar jamones).<strong> ¿Para qué vamos a pagar (o pagar más de unos céntimos) por algo que podemos obtener de forma muchísimo más barata?</strong> Sería como obligar a la gente a seguir comprando ropa fabricada en telares manuales y no telares mecánicos. A comprar hielo traído de las montañas y no hielo concebido en nuestro frigorífico. </p>

	<p><!--more--></p>

	<p><strong>Cualquier avance tecnológico impone una remodelación de los modelos de negocio</strong>. Una desaparición de determinados puestos de trabajo. El nacimiento de otros puestos de trabajo diferentes. Pero la industria cultural que antes se forraba no quiere arriesgarse a cambiar, porque ¿y si no consigue forrarse tal y como lo hacía antes? A eso añadamos que la mayoría de los que se forran con las industrias culturales son precisamente intermediarios o analfabetos digitales que no conciben de qué otra manera pueden ganar dinero si no es vendiendo copias. (Para los curiosos, aquí dejé escritas hace tiempo algunas ideas, aunque hoy en día podemos encontrar algunas muchísimo mejores: <strong><a href="http://www.papelenblanco.com/legislacion/sin-copyright-de-que-vivo">Sin Copyright, ¿de qué vivo?</a></strong> </p>

	<p>El día antes, el 23 de enero, se pondrá en marcha el mayor movimiento de defensa contra la regulación de Internet. Ya son muchos los rumores que apuntan a que Google, Amazon, Facebook, Twitter, PayPal, Wikipedia, <span class="caps">AOL</span> y el resto de grandes corporaciones contra la propuesta de ley, están organizándose para crear el <strong>Blackaout day</strong> o, como Markham Erickson, de NetCoalition, denominó: <strong>la opción nuclear</strong>. Lo que supondría que todos estos servicios suspendieran su actividad durante 24 horas.</p>

	<p>De este modo se pretende concienciar a la población y a los que apoyan la ley <span class="caps">SOPA</span> del absurdo que supone restringir una tecnología positiva para el progreso de la cultura a fin de que una minoría continúe perpetuando su obsoleto modelo de negocio, o en palabras del periodista y escritor <strong>Cory Doctorow</strong>:</p>

<blockquote>Es posible no ser un experto y crear una buena ley. [...] Los representantes son elegidos para representar gente, no temas. [..] Si quiero que la <span class="caps">ONU</span> regule una rueda, surgiría el tema de que los ladrones de bancos utilizan carros de cuatro ruedas. Ante la pregunta de que sí se podrían crear ruedas solamente para usos legítimos, la respuesta sería no. No es posible crear ruedas que sean inútiles solo para los malos. Sería tonto sacrificar los beneficios que la rueda ofrece para todos, para detener a los ladrones de bancos.</blockquote>

	<p>Ignoro si finalmente la ley <span class="caps">SOPA</span> prosperará. Pero de algo estoy bastante seguro: <strong>Internet es pantagruélico y multiforme, está repleto de mentes, conectadas unas con otras</strong>, así que en Internet siempre aparecerán formas de sortear esta ley y cualquier otra. La única forma de acabar con esa miríada de neuronas conectadas entre sí sería desconectando Internet, para siempre. Pero eso ya no es posible. No se puede volver atrás, ni con una ley ni con mil leyes. </p>

	<p>De otra cosa estoy también bastante seguro. A la larga, la industria se plegará a la realidad. Dejarán de luchar por modelos de negocio cada vez más obsoletos y ridículos. Sin embargo, acatarán los nuevos modelos con la actitud del que siempre ha estado de acuerdo con ellos. Entonces llegará la segunda fase de conversión (que no dudo que será todavía más larga y tortuosa): la asimilación de que las ideas no pueden llevar cadenas de <em>copyright</em>, y no sólo porque la cultura libre crea más cultura (aunque menos negocio entendido como ahora se entiende), sino porque, cada vez más, hay pruebas multidisciplinares que avalan que <strong>nuestras ideas no nos pertenecen, no surgen de mentes individuales</strong>, sino de otra suerte de Internet que siempre ha existido que se llama realidad. O mejor dicho: la red de conexiones entre personas.</p>

	<p>Uno de los últimos libros que me he leído al respecto sobre el tema es <strong><a href="http://www.papelenblanco.com/divulgacion/las-buenas-ideas-de-steven-johnson-para-aprender-de-donde-salen-las-ideas">Las buenas ideas</a></strong>, de <strong>Steven Johnson</strong>. Os lo recomiendo si queréis empezar a preparar vuestra mente para lo que se nos avecina. </p>

	<p>Para lectores más avanzados: <a href="http://www.papelenblanco.com/ensayo/imagine-no-copyright-de-joost-smiers-y-marieke-van-schijndel">No Logo o Imagine… no Copyright</a> de <strong>Joost Smiers y Marieke Van Schijndel</strong>, <em>Cultura libre</em> de <strong>Lawrence Lessig</strong> o <em>La máquina de los memes</em> de Susan Blackmore </p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Las 10 ciudades más literarias del mundo (y II)]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/animacion-a-la-lectura/las-10-ciudades-mas-literarias-del-mundo-y-ii</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/animacion-a-la-lectura/las-10-ciudades-mas-literarias-del-mundo-y-ii</guid>
      <pubDate>Wed, 30 Nov 2011 06:01:24 +0000</pubDate>

      <author>Fausto Beneroso</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image9942" class="centro" alt=edimburgo.jpg src="http://img.papelenblanco.com/2011/11/edimburgo.jpg" /></p>

	<p>Ayer ya os mostraba las <a href="http://www.papelenblanco.com/animacion-a-la-lectura/las-10-ciudades-mas-literarias-del-mundo-i">cinco ciudades que cerraban esta interesantísima lista de las diez ciudades más literarias</a> que están repartidas por nuestro mundo, y que me encontré en <strong>National Geographic Traveler.</strong> Ahora nos queda descubrir las cinco que están en cabeza, y os puedo asegurar desde ya que no os van a defraudar, porque todas son mágicas y emanan literatura a raudales.</p>

	<p>Como habéis podido comprobar, y como es lógico viniendo de quién viene la lista, esta está enfocada claramente para viajes, para que nos emocionemos y empecemos a romper las huchas a ver dónde podemos llegar. Ya os comentaba que sigue múltiples criterios, pero <strong>me da a mí que en esta parte vamos a tener pocos reproches que hacer.</strong> Vamos ya con las cinco mejores ciudades donde vivir la literatura, empecemos a disfrutar.</p>

	<p><!--more--></p>

<h2>5. San Petersburgo (Rusia)</h2>

	<p><img id="image9937" class="centro" alt=petersburgo.jpg src="http://img.papelenblanco.com/2011/11/petersburgo.jpg" /></p>

	<p>Como veis empezamos muy fuerte esta segunda parte de la lista, porque San Petersburgo sí que se encuentra entre esas ciudades que todos los amantes de la literatura, y de los escritores rusos en particular, deseamos visitar. Y es que esta preciosa ciudad de estilo barroco y neoclásico situada al oeste del país, cuenta con lados muy oscuros de la literatura universal. Para comenzar podemos hacer la ruta del asesino <strong>Raskonikov</strong>, el protagonista de la inmortal<strong> Crimen y Castigo,</strong> llegando a la propia casa de <strong>Fiódor Dostoievsky </strong>donde pasaría sus últimos años y escribiría <strong>Los hermanos Karamazov</strong>.</p>

	<p>Pero si esto nos parece poco, podemos pasarnos también por la <strong>Casa Museo de Aleksandr Pushkin</strong>, en la que puede verse incluso el lugar exacto en el que murió a la temprana edad de 37 años. Murió a consecuencia de las heridas producidas en un duelo, como su desafortunado personaje Yevgeny Onegin. Además, cerquita encontraremos el <strong>Literary Café,</strong> donde cenó por última vez antes de morir. No me digáis que no os dan ganas de ir sacando los billetes de avión.</p>

<h2>4. París (Francia)</h2>

	<p><img id="image9939" class="centro" alt=paris2.jpg src="http://img.papelenblanco.com/2011/11/paris2.jpg" /></p>

	<p>A ninguno nos extraña la aparición de la Ciudad de la Luz en esta lista, aunque seguro que más de uno esperaba encontrársela incluso más arriba, porque cuando hablamos de París, la literatura nos viene rápidamente a la cabeza. Para comenzar podemos dar un paseo por el <strong>cementerio de Père-Lachaise</strong>, donde se encuentra una de las tumbas más visitadas del mundo, la de <strong>Oscar Wilde,</strong> y en la que es costumbre dejar la inconfundible huella de un lápiz de labios bien rojo. El escritor irlandés no fue el único extranjero que buscó la inspiración en tan insigne ciudad, por lo que no era difícil encontrarse con algún que otro autor en una cafetería de Saint Germain que no podemos dejar de visitar, se trata de la preciosa<strong> Les Deux Magots.</strong> Y para rematar la faena, podemos dar un paseo por el<strong> Barrio Latino,</strong> buscando la esencia de sus lugares más literarios.</p>

	<p>Pero no olvidemos que estamos en Francia y que cuentan con unos escritores propios más que envidiables. Así que se hace obligatorio el paso por las casas museo de <strong>Honoré de Balzac </strong>y <strong>Víctor Hugo.</strong> Y para completar nuestro viaje más literario, tenemos el hotel perfecto donde alojarnos, <strong>Le Pavillon des Lettres</strong>, que cuenta con veintiséis habitaciones, cada una de ellas dedicada a una letra del abecedario y un escritor famoso. Una de mis grandes asignaturas pendientes París&#8230;</p>

<h2>3. Londres (Inglaterra)</h2>

	<p><img id="image9940" class="centro" alt=londres.jpg src="http://img.papelenblanco.com/2011/11/londres.jpg" /></p>

	<p>Y llegamos a otra gran ciudad que tampoco nos sorprende que aparezca por aquí. Se trata de la capital inglesa, que cuenta con una oferta cultural en lo que a literatura se refiere tremendamente envidiable. De hecho, no acabaríamos nunca si intentáramos nombrarlo todo. Eso sí, no podemos abandonar Londres sin hacer un itinerario sobre alguno de sus ilustres escritores. Son más de un centenar los que encontraremos, como el de <strong>William Shakespeare </strong>o el de <strong>Charles Dickens.</strong> Pero me guardo un hueco especial para el itinerario que más me ha llamado la atención, ya que podremos hacer un recorrido siguiendo los detectivescos pasos del gran<strong> Sherlock Holmes.</strong> Irresistible, ¿verdad?</p>

	<p>Y si cansados de tanto ajetreo y paseo literario nos apetece parar y tomar un Martini por ejemplo, no hay que pensárselo mucho e ir al <strong>Dukes Bar,</strong> en cuyos Martinis se inspiró el mismísimo<strong> Ian Fleming </strong>para que se convirtiera en la bebida oficial de James Bond. Y ya con el gaznate bien remojadito, no podemos olvidarnos de pasar por la <strong>British Library,</strong> donde podremos disfrutar de todas las joyas literarias que conservan. Aquí no están guardadas bajo llave, sino expuestas para que todos las veamos, como debe ser.</p>

<h2>2. Dublín (Irlanda)</h2>

	<p><img id="image9941" class="centro" alt=dublin.jpg src="http://img.papelenblanco.com/2011/11/dublin.jpg" /></p>

	<p>Qué se puede esperar de una ciudad que celebra anualmente una fiesta en honor de un personaje de novela, pues eso, que esté muy bien situada en esta lista. Hablo por supuesto del <strong>Bloomsday,</strong> que tiene lugar cada dieciséis de junio para recordar a Leopold Bloom, protagonista de la novela <strong>Ulises</strong> de <strong>James Joyce.</strong> Así, es muy recomendable dar un paseo guiado por las tabernas que servían de inspiración (y en las que bebían un poquitín) a autores como el propio Joyce o<strong> Jonathan Swift.</strong></p>

	<p>Ya más tranquilitos, podemos visitar el<strong> Museo de los Escritores,</strong> donde se homenajea la tradición literaria de la ciudad, empezando el recorrido por la poesía irlandesa y las leyendas celtas. Tampoco podemos dejar de ir al <strong>Abbey Theatre</strong>, teatro fundado en 1903 por<strong> W.B. Yeats </strong>y donde actualmente se mezclan las representaciones de obras clásicas con otras contemporáneas. Otra cita ineludible es visitar una auténtica joya, el <strong>Book of Kells,</strong> o lo que es lo mismo, un impresionante manuscrito de la Edad Media que se encuentra en la vieja biblioteca del <strong>Trinity College.</strong> Sirva como curiosidad, que según la <span class="caps">UNESCO</span> Dublín es la ciudad de la literatura, entre otras cosas porque tiene un premio Nobel por cada millón de habitantes. Pero resumiendo, buena cerveza y mejor literatura, ¿quién puede resistirse?</p>

<h2>1. Edimburgo (Escocia)</h2>

	<p><img id="image9943" class="centro" alt=edimburgo2.jpg src="http://img.papelenblanco.com/2011/11/edimburgo2.jpg" /></p>

	<p>Y llegamos al número uno, y como ya os dije, ¿a qué suena merecido? Y es que si hay algo que destaca por encima de todo en Edimburgo es su atmósfera tremendamente literaria que llega hasta nuestros días. Más de quinientas han sido las novelas nacidas de la inspiración de esta ciudad. La tradición literaria es sencillamente alucinante, desde los versos del poeta <strong>Robert Burns </strong>en el siglo <span class="caps">XVIII</span> hasta autores actuales como <strong>Ian Rankin.</strong> Los tours literarios son infinitos, y podemos visitar los distintos pubs (buenos y malos) donde se inspiraron autores como <strong>Sir Arthur Conan Doyle,</strong> recorrer la oscura ciudad del Inspector Rebus creado por el propio Rankin, o conocer el deprimente Edimburgo plasmado en la novela <strong>Trainspotting</strong> de <strong>Irvine Welsh.</strong></p>

	<p>Aunque sin duda, la visita que ninguno podemos dejar escapar es al<strong> Museo de los Escritores </strong>de la ciudad, situado en un precioso edificio del siglo <span class="caps">XVII</span>, y donde se homenajea a tres de los autores más grandes de la literatura escocesa: el citado Burns,<strong> Robert Louis Stevenson </strong>y <strong>Sir Walter Scott. </strong>Un lujo sin duda. He de confesar que Edimburgo se encuentra también el número uno en mi lista de próximos viajes, y ya le había echado un vistazo a <strong>la Robert Louis Stevenson Experience,</strong> un recorrido por la ciudad donde nos cuentan toda la historia del genial escritor, que incluye fragmentos de sus novelas y ojo, que esto me ha encantado, incluye un whisky gratis, jeje.</p>

	<p>Hasta aquí esta interesante lista que hace un recorrido por alguno de los rincones literarios más apetecibles del planeta. Y ahora llega la hora de mojarse, porque seguro que <strong>todos hemos echado en falta alguna ciudad o no entendemos por qué se encuentran otras.</strong> He de reconocer que las cinco mejores son bastante incuestionables, pero en el vagón de cola encontrábamos ciudades como Portland o incluso Estocolmo que serían más discutibles.</p>

	<p>¿Qué ciudades echo de menos en esta lista? Pues principalmente dos. <strong>Madrid</strong> por un lado, con su Café Gijón, su larga tradición e historia literaria y con su espectacular feria del libro. Y por el otro, e inexplicablemente,<strong> Praga,</strong> que no puede ser más literaria: Franz Kafka, el Golem y una ciudad repleta de referencias y con un ambiente bohemio impresionante donde se respira literatura a cada paso que das. Supongo que cada uno tendrá sus preferidas, ¿cuáles son las vuestras?</p>

	<p>Vía | <a href="http://travel.nationalgeographic.com/travel/top-10/literary-cities/">National Geographic Traveler</a><br />
En Papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/animacion-a-la-lectura/las-10-ciudades-mas-literarias-del-mundo-i">Las 10 ciudades más literarias del mundo (I)</a> </p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Las 10 ciudades más literarias del mundo (I)]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/animacion-a-la-lectura/las-10-ciudades-mas-literarias-del-mundo-i</link>
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      <pubDate>Tue, 29 Nov 2011 05:53:33 +0000</pubDate>

      <author>Fausto Beneroso</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image9929" class="centro" alt=melbourne2.jpg src="http://img.papelenblanco.com/2011/11/melbourne2.jpg" /></p>

	<p>Hoy os traigo una de esas listas que tanto nos gustan. Y es que estaba echando un vistazo por páginas de viajes (otras de mis grandes pasiones) y me he topado, ni más ni menos, que con <strong>las diez ciudades más literarias que podemos encontrar en nuestro ancho mundo.</strong> Como es normal, seguro que no compartimos todas, y que quitaríamos algunas para meter otras, pero desde luego sirven de una buena base, y ya os anticipo que el número uno es bien merecido. De todas formas, ya os diré las que yo he echado en falta.</p>

	<p>La lista en cuestión está confeccionada por<strong> National Geographic Traveler</strong>, que digo yo que algo sabrá de esto, y para que os hagáis una idea, decir que han tenido en cuenta multitud de variables como el haber servido de inspiración a escritores, cantidad de sitios puramente literarios que visitar o fomentar la lectura en la actualidad. Así que relajaos porque nos vamos de viaje. Vamos a conocer las cinco que cierran la clasificación.</p>

	<p><!--more--></p>

<h2>10. Santiago de Chile (Chile)</h2>

	<p><img id="image9928" class="centro" alt=chile.jpg src="http://img.papelenblanco.com/2011/11/chile.jpg" /></p>

	<p>Empezamos por la capital chilena. Y si hablamos de Chile hablamos por supuesto de <strong>Pablo Neruda,</strong> el premio Nobel y poeta romántico por excelencia. Pues en Santiago podemos visitar la casa en la que se encontraba con su musa y amante, que tiene por nombre La Chascona y cuyos brillantes tonos azules y amarillos encontraremos en la colina Bellavista. Y no podemos olvidarnos de la otra ganadora del Nobel de Literatura,<strong> Gabriela Mistral,</strong> a quien se le dedica un gigantesco mural en el Cerro Santa Lucía y cuyo rostro podemos ver en los billetes de 5.000 pesos.</p>

	<p>En cuanto a la vida literaria a pie de calle, decir que el alto precio de los libros nuevos, hace que en Santiago exista un excelente mercado de segunda mano. Así, podemos perdernos en el mercado de la calle Lastarria o visitar las numerosas tiendecitas que se encuentran en el centro de la ciudad, cerca de la Avenida Providencia. Y si queréis tomar un cafelito mientras leéis, es <strong>imprescindible pasar por el Café Literario en el parque de Balmaceda,</strong> donde encontraréis una biblioteca de más de treinta mil libros.</p>

<h2>9. Melbourne (Australia)</h2>

	<p><img id="image9925" class="centro" alt=melbourne.jpg src="http://img.papelenblanco.com/2011/11/melbourne.jpg" /></p>

	<p>Fue fundada en el año 1835 y desde la época de la fiebre del oro se convirtió en la capital cultural de Australia. Sin duda el punto imprescindible para visitar es la <strong>State Library of Victoria,</strong> la biblioteca nacional que es una auténtica preciosidad. Fue construida a mediados de 1800 y cuenta con una única condición para la entrada libre a todos los que seamos mayores de catorce años: tener las manos limpias, jeje. Se divide en tres partes, pero se lleva la palma el salón de lectura <strong>La Trobe,</strong> de forma octogonal y adornado con citas de escritores famosos.</p>

	<p>Por lo demás, recomendable dar una vueltecita los sábados por la <strong>Fed Square,</strong> donde ponen un mercado de libros y, si queremos parar a tomar un refrigerio, no está mal que se haga en el <strong>Drunken Poet </strong>(poeta borracho), donde nos encontraremos con retratos de <strong>Oscar Wilde</strong> y de otros escritores.</p>

<h2>8. Washington D.C. (Estados Unidos)</h2>

	<p><img id="image9926" class="centro" alt=washington.jpg src="http://img.papelenblanco.com/2011/11/washington.jpg" /></p>

	<p>Llegamos a la capital de los Estados Unidos, que así a priori no es una de las ciudades que nos viene a la cabeza si hablamos de literatura. Pero en Washington nos encontramos con la <strong>Biblioteca del Congreso,</strong> fundada en el año 1800 y con el honor de ser <strong>la biblioteca más grande del mundo.</strong> Como, evidentemente, nos perderíamos entre sus muros, se recomienda una visita guiada para conocer todos los recovecos de este impresionante edificio. Por cierto, hay que prestar especial atención a la sala de lectura principal, llena de opulentas vidrieras, mármol y murales.</p>

	<p>Ya de vuelta en la ciudad, se recomienda dar un paseo guiado (y gratuito) con la <strong>Poetry Foundation</strong> que nos llevará por sitios relacionados con <strong>Walt Whitman </strong>y otros poetas que encontraron su inspiración en esta ciudad. Y si tenemos ganas de entrar en grupos de discusión y eventos con autores no podemos dejar de acudir a la librería independiente <strong>Politics and Prose.</strong> Y para acabar, como nos merecemos un descanso, mejor que lo hagamos en <strong>Kramerbooks & Afterwords Café and Grill,</strong> abierto veinticuatro horas los viernes y los sábados.</p>

<h2>7. Portland (Estados Unidos)</h2>

	<p><img id="image9927" class="centro" alt=portland.jpg src="http://img.papelenblanco.com/2011/11/portland.jpg" /></p>

	<p>Seguimos en Norteamérica, y en otra de esas ciudades en las que tampoco pensaríamos como destino para nuestra pasión literaria. Pero, ¿qué nos puede ofrecer entonces Portland? Pues así de entrada <strong>la mayor librería del mundo</strong>, la <strong>Powell’s City of Books,</strong> que ocupa una manzana entera y que tiene en stock más de ¡un millón de libros! Vamos, que puedo pasarme un mes entero sólo allí.</p>

	<p>Y por si semejante tienda nos parece poco, podemos alojarnos en el hotel <strong>Nearby Heathman,</strong> que cuenta con un paquete especial para amantes de la literatura que incluye, entre otras cosas, visita a la biblioteca del hotel, compuesta por cuatro mil libros, y todos firmados por sus autores cuando se alojaron en dicho hotel. Además, una parte del dinerillo que te gastes irá destinada a una fundación para la alfabetización de niños, por lo que mejor estancia imposible. Y para acabar, ya fuera del hotel de nuevo, imprescindible asistir a las <strong>Portland Arts and Lectures series,</strong> unas conferencias que van desde septiembre hasta mayo y que están consideradas como uno de los grandes eventos literarios de todo el país.</p>

<h2>6. Estocolmo (Suecia)</h2> 

	<p><img id="image9924" class="centro" alt=estocolmo.jpg src="http://img.papelenblanco.com/2011/11/estocolmo.jpg" /></p>

	<p>Aquí creo que todos tenemos clara la referencia principal de Estocolmo. Y es que los premios creados por <strong>Albert Nobel</strong>, hacen que todos tengamos los sentidos puestos en la ciudad sueca una vez al año, cuando otorgan el Nobel de Literatura. Así, que no estará de mas <strong>visitar el Ayuntamiento donde se entregan los citados premios.</strong> Y si queremos disfrutar de la comida que sirvieron a los galardonados con el premio, entonces tendremos que reservar mesa en el restaurante <strong>Stadshuskällaren,</strong> que no parece barato desde luego.</p>

	<p>Inevitable también que nos acordemos en esta ciudad de<strong> Stieg Larsson,</strong> así que si sois seguidores del hombre que ha revolucionado la novela negra, podéis hacer una visita a los lugares que describe en sus novelas. Y para cerrar, no podemos irnos de Estocolmo sin visitar la estatua de <strong>Astrid Lindgren,</strong> autora de la inolvidable <strong>Pipi Calzaslargas.</strong></p>

	<p>Pues hasta aquí ha llegado el repaso a estas cinco primeras ciudades. Pero todavía nos queda la parte alta de la tabla, las cinco mejores para hacer una visita con la literatura en mente. Os advierto que son realmente apetecibles, como estas. Reconozco que estoy disfrutando como un niño pequeño escribiendo este post, y que ya <strong>me están entrando unas ganas horribles de organizar más de un viajecito.</strong> Estará complicado elegir en cualquier caso&#8230;</p>

	<p>Vía | <a href="http://travel.nationalgeographic.com/travel/top-10/literary-cities/#page=2">National Geographic Traveler</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[‘Teleshakespeare’ de Jorge Carrión: cuando ver la tele empieza a ser tan importante como leer un libro]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/ensayo/teleshakespeare-de-jorge-carrion-cuando-ver-la-tele-empieza-a-ser-tan-importante-como-leer-un-libro</link>
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      <pubDate>Fri, 02 Sep 2011 13:24:08 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" id="image9535" src="http://img.papelenblanco.com/2011/09/portada-teleshakespeare.png" class="centro" alt="portada-teleshakespeare.png" />Vivimos en tiempos (afortunadamente cada vez menos) en los que parece que para granjearse el aplauso académico o popular <strong>hay que confesar que no se tiene televisión en casa</strong> (versión Light) o <strong>hay que despotricar contra la caja tonta</strong> (versión Premium). </p>

	<p>Porque la tele embrutece, suspende las actividades cognitivas, induce al gregarismo. Basta con echar a un vistazo a ese niño que está frente al televisor, embobado, <em>zombificado</em>, incluso con un hilo de baba colgándole de la comisura de la boca, cual lobotomizado.</p>

	<p>Pero esta imagen tan arquetípica es tremendamente errónea <strong>porque incurre en dos falacias diferentes</strong>. La primera: confundir contenido y continente: parece que la tele es el Mal porque es la tele, no porque se hayan analizado exhaustivamente todos los programas que emite. </p>

	<p>La segunda: <em>post hoc, ergo propter hoc</em>, es decir, literalmente: “Después de esto, luego a causa de esto”. Observamos a una persona enganchada a la televisión y colegimos que está abducida, pero no nos planteamos que quizá esté alimentando su cerebro con una de las herramientas más enriquecedoras que existen en una casa. (¿Acaso somos tan críticos con alguien que está enganchado a un libro?) Colegimos que el televidente no piensa, cuando en realidad la neurociencia indica justo lo contrario (léase al respecto, <em>Cultura basura, cerebros privilegiados</em>, de <strong>Steven Johnson</strong>). Piensa, y mucho, aunque piense de manera diferente al lector de libros.</p>

	<p>Los cerebros, sobre todo los infantiles, están diseñados para ser constantes adictos a la información y la resolución de problemas. No existen los cerebros vagos o que tienden a la vaguedad, salvo excepciones. Si una televisión, pues, concita hasta tal extremo la atención de los niños, no es porque la televisión los convierta en zombies o porque los niños se sientan más a gusto desconectando sus cerebros. <strong>La televisión es un estimulante cognitivo, y el telespectador está epistémicamente hambriento</strong>.<br />
<!--more--></p>

	<p>Los niños son absorbidos por la televisión <strong>porque ese aparato constituye la mayor fuente de información, actividad y complejidad que hay en toda la casa</strong>. (No se defiende aquí que la tele sea igual de positiva que un libro, sino que ejercita áreas cerebrales a las que el libro no alcanza y viceversa: no hay que dejar de leer libros o de resolver problemas matemáticos, pero tampoco hay que dejar de ver la televisión).</p>

	<p>Sin embargo, se tiende a creer casi de forma metonímica que toda clase de entretenimiento es inane, y, por contraposición, que todo aquello que aburre hasta a las ovejas es cultura de la buena, de la importante. </p>

	<p><strong>Jorge Carrión</strong> quizá desconozca esta clase de ideas, pero sin duda las intuye y las ha plasmado soberbiamente en este <strong>Teleshakespeare</strong>. Un libro erudito que aspira que alta cultura y baja cultura (sobre todo <em>mass media</em>) converjan sin estridencias, como en su momento intentaron autores como <strong>Henry Jenkins</strong> o <strong>Mark Rowlands</strong>. Por tanto, Carrión lleva a cabo una exégesis de las 625 líneas catódicas como si de un clásico de la literatura se tratara, haciendo hincapié en obras maestras de la televisión moderna como son <em>Los Soprano, The Wire, Mad Men, Perdidos, Dexter, Breaking Bad, Treme, The Good Wife</em> o <em>Héroes</em> (aunque un servidor ha echado en falta <em>El ala oeste de la casa blanca</em> o cualquier otra obra del supervitaminado <strong>Aaron Sorkin</strong>, <em>Firefly, The IT Crowd, Friends, Cómo conocí a vuestra madre, Malcolm, Futurama</em> y otras muchas).</p>

	<p>Las series de televisión han llegado para quedarse, así como han impuesto para siempre su nueva sintaxis, como el propio Carrión describe:</p>

<blockquote>Sin duda, el uso desprejuiciado que hacen las teleseries actuales del flashbacks y del flashforward, el número de tramas paralelas que barajan, los laberintos narrativos que construyen o el ritmo que imprimen a su acción no habrían llegado a las pantallas del siglo <span class="caps">XXI</span> sin, por ejemplo, el Macguffin de Hitchcock, los hallazgos formales de Scorsese o las estructuras de Tarantino; pero la tradición audiovisual va más allá de la narrativa cinematográfica y se imbrica en las técnicas contemporáneas que han moldeado nuestra forma de leer. El mando a distancia, el zapping, la congelación de la imagen, la viñeta, el rebobinado, la apertura y el cierre de ventanas, el corta y pega, el hipevínculo. Mientras que la velocidad a la que nos obligan a leerlas sintoniza con el espíritu de la época, el profundo desarrollo argumental y psicológico al que nos han acostumbrado conecta con la novela por entregas y con los grandes proyectos narrativos del siglo <span class="caps">XIX</span> (La comedia humana y Los episodios nacionales).</blockquote>

	<p>En definitiva, estamos ante, también, un ensayo desprejuiciado. Un análisis ampliamente documentado <strong>pergeñado por alguien que no sólo ama los libros y la cultura sino que ama la televisión</strong> (¿acaso no es oximorónico amar la cultura y odiar la televisión?) Y eso se nota en cada línea del libro: el autor ha mamado series, y disecciona muchos de sus capítulos a fin de enriquecer su discurso. No sólo habla de series, pues, sino que habla de la vida. </p>

	<p>No en vano, Carrión, Doctor en Humanidades por la Universidad Pompeu Fabra, viajero recalcitrante (como ya demostró en su destacable <em>Australia. Un Viaje</em>), es también autor de una reciente novela que<strong> hibrida el lenguaje literario con el lenguaje de las teleseries norteamericanas</strong>: <em>Los muertos</em>. </p>

	<p>Errata Naturae<br />
Colección: Fuera de colección<br />
Páginas: 232<br />
ISBN: 978-84-15217-01-5</p>

	<p>Sitio Oficial | <a href="http://www.erratanaturae.com/index.php/2011/teleshakespeare/">Ficha en Errata Naturae</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[¿Realmente estamos viviendo una americanización de la cultura? (y II)]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/metacritica/realmente-estamos-viviendo-una-americanizacion-de-la-cultura-y-ii</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/metacritica/realmente-estamos-viviendo-una-americanizacion-de-la-cultura-y-ii</guid>
      <pubDate>Thu, 01 Sep 2011 16:19:00 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.papelenblanco.com/2011/09/pina-con-macedonia-de-frutas.jpeg" alt="" />Como os señalaba en <a href="http://www.papelenblanco.com/metacritica/realmente-estamos-viviendo-una-americanizacion-de-la-cultura-i">la primera entrega de este artículo</a>, es más que dudoso que suframos una americanización. Además, <strong>ser colonizados es bueno, así como es bueno colonicemos</strong>. Culturalmente hablando. </p>

	<p>Por ejemplo, si te dedicas a los negocios, probablemente precisarás de la ayuda de la fonética asiria, de la imprenta china, del álgebra árabe, de la numeración india, de la doble contabilidad italiana, de las leyes mercantiles holandesas o de los circuitos integrados californianos, como explico en mi artículo <a href="http://www.xatakaciencia.com/psicologia/todos-nos-necesitamos-a-todos-la-utopia-de-ser-autosuficiente">Todos nos necesitamos a todos: la utopía de ser autosuficiente</a>.</p>

	<p>O tal y como señala <strong>Matt Ridley</strong>:</p>

	<p><!--more--></p>

<blockquote>En las dos horas desde que me levanté de la cama, me bañé con agua calentada por la compañía de gas North Sea, me afeité usando una maquinilla estadounidense con electricidad producida por carbón británico, comí una rebanada de pan hecha de trigo francés, untada con mantequilla neozelandesa y mermelada española, después me hice una taza de té utilizando hojas cultivadas en Sri Lanka, me vestí con ropas de algodón de la India y lana de Australia, con zapatos de cuero chino y goma malaya, y leí un periódico hecho de pulpa de celulosa finlandesa y tinta china. Ahora estoy sentado frente a un escritorio escribiendo en un teclado de plástico tailandés (que probablemente comenzó su vida en un pozo petrolero árabe) para poder mover electrones a través de un chip de silicio coreano y algunos cables de cobre chileno.</blockquote>

	<p>Si nos ponemos a describir la mente humana, entonces, <strong>seremos deudores también de una montaña de ideas procedentes de todas las nacionalidades del planeta</strong>, como los principios generales de Darwin, la herencia de Galton, los instintos de James, los genes de De Vries, los reflejos de Paulov, las asociaciones de Watson, la historia de Kraepelin, la experiencia formativa de Freud, la cultura de Boas, la división del trabajo de Durkheim, el desarrollo de Piaget y la creación de lazos afectivos de Lorenz.</p>

	<p>Eso no quita que tratemos de conservar (hasta cierto punto y sin despilfarrar recursos) vetas culturales o respaldar ideas en desuso o al límite de la extinción. <strong>Tampoco quita que existan organismos que regulen la lengua y traten de evitar que esto se convierta en un despiporre </strong>(porque precisamente la lengua se construye entre la continua tensión entre los usos y las prescripciones). </p>

	<p>Pero quizá habría que despojar de ese puntito de paranoia, provincianismo y miedo a lo nuevo o a lo extranjero que suele acompañar a esas loables tareas.</p>

	<p>Porque, en realidad, <strong>todo es una macedonia de todo</strong>. La mutación, la retroalimentación y la sinergia son factores coadyuvantes para el progreso de la cultura, la creatividad y el arte. De los cruzamientos nacen nuevas cosas, del mestizaje, del batiburrillo, del caos. <strong>El pedigrí nos debería levantar ampollas</strong>. Yo no quiero pedigrí. Quiero perros verdes, azules y amarillos. Ya sabéis, el lema de Apple: <em>rip, mix and burn</em>. </p>

	<p>Vía | <em>Rebelarse vende</em> de Joseph Heath y <em>El optimista racional</em> de Matt Ridley</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[¿Realmente estamos viviendo una americanización de la cultura? (I)]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/metacritica/realmente-estamos-viviendo-una-americanizacion-de-la-cultura-i</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/metacritica/realmente-estamos-viviendo-una-americanizacion-de-la-cultura-i</guid>
      <pubDate>Thu, 01 Sep 2011 08:47:36 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" id="image9524" src="http://img.papelenblanco.com/2011/09/2435564658_538f7941f3.jpg" class="centro" alt="2435564658_538f7941f3.jpg" />Que si “<em>okey</em>”. Que si “<em>cool</em>”. Que si <em>WTF</em> (popular acrónimo que significa ¡qué diablos!, What The Fuck). Que si <span class="caps">LOL</span>, docudrama, spoiler, slapstick, screwball, HD, ON… términos y más términos que se cuelan en nuestra sacrosanta lengua española y que amenazan con emponzoñar nuestra pureza cultural. Estoy convencido de que <strong>muchos de vosotros ignoráis el significado de algunos de estos términos anglosajones</strong>, y que incluso les tenéis manía.</p>

	<p>Pero ¿hasta qué punto esos términos son una amenaza o una forma nueva de enriquecimiento? <strong>¿Realmente sufrimos una invasiones yanqui o es sólo un tópico?</strong> ¿Una novela se devalúa cuando emplea esta clase de términos aunque no exista equivalente en nuestro idioma (como <em>spoiler</em> o <em>cliffhanger</em>)?</p>

	<p>Resumiendo mi postura, podría decirse que cometemos el error de considerar que los americanos nos colonizan culturalmente de igual forma que consideramos que, por su culpa, ahora <strong>hemos empezamos a celebrar Halloween</strong>: en realidad Halloween es una tradición europea que colonizó a los estadounidenses (los inmigrantes irlandeses transmitieron versiones de la tradición a América del Norte durante la Gran hambruna irlandesa de 1840), y que, ahora, se nos devuelve. En decir, la cultura va y viene, se mezcla y entremezcla, y buscar purezas en un mundo cada vez mejor comunicado no sólo en una entelequia sino un grave error.</p>

	<p>Por ejemplo, estamos obsesionados por la invasión americana pero ignoramos que gran parte de la cultura americana, a su vez, <strong>es de influencia asiática</strong>: hoy en día casi todas películas de acción, por ejemplo, se ruedan al estilo Honk Kong. Toda la estética “rave” norteamericana es una imitación del estilo japonés. Ya no digamos los actuales videojuegos y cómics. Si vais a una discoteca estadounidense y observáis que muchas chicas visten falda plisada… sí, es por la pornografía japonesa. <br />
<!--more--></p>

	<p>Evitar la convergencia cultural, como he señalado, es una entelequia, y además es tremendamente nocivo para la población. La razón es sencilla: <strong>para evitar las demás culturas hay que aislarse del mundo hasta niveles que rozan la desinformación y la incultura</strong>. Por ejemplo, la pobreza, desnutrición y la corta esperanza de vida de Bután, en gran parte, se debe a su tenaz campaña de aislamiento que, entre otras cosas, restringe la entrada de extranjeros. </p>

	<p>Pero centrémonos en el lenguaje, que es lo que nos atañe. Puede que cada año desaparezcan para siempre unos 30 idiomas. Pero <strong>¿es sensato tratar esta extinción como si fueran especies animales que debemos conservar a toda costa?</strong> La única forma de mantener vivo un idioma es concentrando a un número elevado de hablantes monolingües en una zona geográfica. Pero el valor de un idioma también se mide por el número de personas con las que uno puede comunicarse usándolo. Tal y como señala <strong>Joseph Heath</strong>:</p>

<blockquote>En otras palabras, hablarlo genera una economía de red para los demás usuarios de dicho idioma (del mismo modo que comprar un aparato de fax genera una economía de red beneficiosa para todos los demás propietarios). Determinados idiomas, como el inglés, llegan a un “punto álgido” en que los hablan tantas personas que merece la pena pagar por aprenderlos. En este caso, se convierten en hiperlenguas. Los demás idiomas se quedan atrás, y tendrá que producirse un fenómeno insólito para que sigan usándose. Por tanto, aunque puede entristecernos la inminente desaparición del kristang, el itik o el lehalurup, debemos reconocer que para conservarlos sería necesaria una comunidad de hablantes monolingües (o al menos nativos). No basta con imponer cualquier de ellos como segundo idioma, porque siempre tendrán que enfrentarse a la hiperlengua. Sin embargo, renunciar a un dominio fluido de una hiperlengua a cambio de hablar uno de estos idiomas minoritarios puede reducir seriamente las posibilidades de un individuo. Quizá no suponga un problema mientras haya suficientes personas dispuestas a hacerlo, pero no podemos culpar a los que no muestren el menor interés.</blockquote>

	<p>La diversidad cultural es imprescindible, pero la diversidad surge precisamente de la mezcla de culturas, <strong>aunque esa mezcla tienda a una suerte de masa homogénea latente</strong>. Recibimos <em>inputs</em> americanos, pero también japoneses o indios. Y, a su vez, ellos reciben <em>inputs</em> nuestros. Esto produce puntos de convergencia y similitud, pero también una trasfondo continuamente cambiante, nada endogámico, nada pureta, nada xenófobo. </p>

	<p>Tal vez algunos prejuicios se derribarían si tratáramos la cultura como lo que realmente es: no un estandarte político o nacional (provinciano), sino un conjunto de ideas retroalimentadas por otros que, colectivamente, <strong>produce ideas mejores, más ricas y más evolucionadas</strong>. Por eso, hagamos lo que hagamos, seamos quienes seamos, todos compartimos rasgos culturales, sociales y políticos con sociedades distribuidas por todo el planeta, tal y como os explicaré <a href="http://www.papelenblanco.com/metacritica/realmente-estamos-viviendo-una-americanizacion-de-la-cultura-y-ii">en la siguiente entrega de este artículo</a> (sí, esto es un <em>cliffhanger</em>).</p>

	<p>Vía | <em>Rebelarse vende</em> de Joseph Heath | <em>El optimista racional</em> de Matt Ridley</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['Cultura infantil y multinacionales', cómo se forma la identidad de los niños en la actualidad]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/divulgacion/cultura-infantil-y-multinacionales-como-se-forma-la-identidad-de-los-ninos-en-la-actualidad</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/divulgacion/cultura-infantil-y-multinacionales-como-se-forma-la-identidad-de-los-ninos-en-la-actualidad</guid>
      <pubDate>Thu, 04 Aug 2011 13:08:09 +0000</pubDate>

      <author>Eva Paris</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image36342" src="http://img.bebesymas.com/2011/08/captura-de-pantalla-2011-08-03-a-las-165707.jpg" class="centro" alt="Cultura infantil y multinacionales, Ediciones Morata" /></p>

	<p>Si alguna vez os habéis preguntado por qué Barbie tiene que ser tan &#8220;perfecta&#8221;, las películas de Disney tan dulzonas o el payaso de McDonald&#8217;s tan repelente, esta obra os resultará de lo más interesante. <strong>&#8216;Cultura infantil y multinacionales&#8217; analiza sin concesiones el sueño americano (y mundial) que los medios de comunicación venden</strong> a los niños (y a nosotros). </p>

	<p>De los despachos de las multinacionales, de la mente de expertos en mercadotecnia y publicidad, surge todo un entramado cultural en el que nos vemos inmersos, muchas veces sin darnos cuenta de las implicaciones, simplemente dejándonos llevar, aceptando a los nuevos ídolos de la cultura infantil que copan las pantallas, las ropas, las comidas, los juguetes&#8230; nuestras vidas.</p>

	<p>Pero, ¿por ser socialmente aceptados y admirados, son fiables esos modelos como transmisores de valores a las nuevas generaciones? Si el libro tan solo consigue que nos paremos a pensar en ello, ya ha logrado algo importante, pues muchas veces damos por bueno lo normal, lo generalizado, sin analizar las implicaciones profundas que tiene. <!--more--></p>

	<p>Los autores de este compendio de artículos sobre el tema son <strong>expertos en educación, sociología y cultura popular</strong>: Shirley R. Steinberg, Joe L. Kincheloe, Henry A. Giroux, Eleanor Bair Hilty, Douglas Kellner, Eugene F. Provenzo, Peter McLaren, Janet Morris, Linda K. Christian-Smith, Jean I. Erdman, Alan A. Block, Aaron David Gresson, Murry R. Nelson, Jeanne Brady, Jan Jipson y Ursi Reinolds.</p>

	<p>Afirman que hoy día los niños no crecen como crecieron nuestros padres, que las experiencias infantiles están siendo remodeladas, y reflexionan sobre las consecuencias de todo el bombardeo comercial de productos culturales sobre los niños y sobre las concepciones existentes acerca de la infancia. </p>

	<p>Los roles de género, el consumismo, la dulcificación de la infancia (como <strong>los cuentos infantiles modificados hasta la cursilería e insustancialidad más vergonzosas</strong>), la violencia, son temas cada vez más preocupantes en una sociedad en la que los padres dejan la educación de sus hijos en mano de la televisión y otros hipnóticos.</p>

	<p>Las películas de Disney, <strong>Barbie (&#8220;La zorra que lo tiene todo&#8221;)</strong>, las series infantiles, McDonald´s, los videojuegos o la literatura de terror son algunos de los temas analizados en <strong>sus capítulos</strong>:</p>

	<ul>
		<li>Introducción: Basta de secretos. Cultura infantil, saturación de información e infancia postmoderna.</li>
		<li>Capítulo I: Solo en casa y &#8220;Malo hasta la médula&#8221;: surge una infancia postmoderna.</li>
		<li>Capítulo II: ¿Son las películas de Disney buenas para sus hijos? </li>
		<li>Capítulo III: De Barrio Sésamo a Barney y sus amigos: la televisión como profesor. </li>
		<li>Capítulo IV: Beavis y Butt-Head: no hay futuro para la juventud postmoderna.</li>
		<li>Capítulo V: Los juegos de vídeo y el surgimiento de medios interactivos para los niños.</li>
		<li>Capítulo VI: Los Power Rangers: la estética de la justicia falo-militarista.</li>
		<li>Capítulo VII: &#8220;¡No es verdad, mamá!&#8221; Los niños construyen la infancia leyendo <strong>novelas de terror</strong>. </li>
		<li>Capítulo VIII: <strong>Leer revistas infantiles: cultura infantil y cultura popular</strong>. </li>
		<li>Capítulo IX:  Lucha libre y cultura juvenil: burlas, mofas y la contención de la urbanidad. </li>
		<li>Capítulo X: Hacer trampas: el negocio de las postales [o cromos] para coleccionar, del pasado al presente.</li>
		<li>Capítulo XI: La zorra que lo tiene todo.</li>
		<li>Capítulo XII: <strong>Multiculturalismo y el sueño americano</strong>. </li>
		<li>Capítulo XIII: Todo lo que quieras: las mujeres y los niños en la cultura popular. </li>
	</ul>
	<ul>
		<li>Capítulo XIV: McDonald&#8217;s, el poder y los niños: Ronald McDonald (Ray Kroc) lo hace todo por ti. </li>
	</ul>

	<p><a href="http://www.edmorata.es/editorial/MO_Detalle.asp?idProduct=308">En la web de la editorial</a> se puede ver un análisis más pormenorizado de los distintos capítulos, que da cuenta de la profundidad con que se analiza cada tema y la perspectiva crítica y reveladora. Los compiladores son Steinberg, Sh. R. y Kincheloe J. L.</p>

	<p><strong>El libro &#8216;Cultura infantil y multinacionales&#8217;, de Ediciones Morata</strong>, nos ofrece una mirada crítica a la sociedad de consumo actual especialmente enfocada a las nuevas generaciones y sus ídolos impuestos desde el mercantilismo. Una crítica al borreguismo en el que sumen (sumimos) a los pequeños y al que habitualmente nos sumergimos sin más.</p>

	<p>&#8216;Cultura infantil y multinacionales&#8217;<br />
Compiladores: Steinberg, Sh.R. y Kincheloe, J.L.<br />
Editorial: Morata<br />
Colección: Manuales<br />
Traductor: Tomás del Amo<br />
ISBN: 8471124394<br />
Páginas: 256<br />
Precio: 19&#8217;13 euros (sin <span class="caps">IVA</span>)</p>

	<p>Sitio Oficial | <a href="http://www.edmorata.es/editorial/MO_Detalle.asp?idProduct=308">Ediciones Morata</a><br />
En Papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/metacritica/escritores-que-se-venden-por-publicidad">Escritores que se venden por publicidad</a>, <a href="http://www.papelenblanco.com/animacion-a-la-lectura/de-la-pantalla-al-papel-el-cine-como-promotor-de-la-lectura">De la pantalla al papel: el cine como promotor de la lectura</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Abierta la convocatoria para las ayudas a actividades culturales de impacto social]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/animacion-a-la-lectura/abierta-la-convocatoria-para-las-ayudas-a-actividades-culturales-de-impacto-social</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/animacion-a-la-lectura/abierta-la-convocatoria-para-las-ayudas-a-actividades-culturales-de-impacto-social</guid>
      <pubDate>Thu, 12 May 2011 20:38:17 +0000</pubDate>

      <author>Sarah Manzano</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image8948" class="centro" alt="Niños chinos leyendo" src="http://img.papelenblanco.com/2011/05/chinese-kids-reading-books-in-shanxi1.jpg" /></p>

	<p>La verdad es que me encanta dar noticias de este tipo. La animación a la lectura, sea del tipo que sea, siempre me parece un gran acierto. Si, además, unimos este objetivo a un fin social, obtenemos una gran iniciativa. Esto precisamente es lo que busca la <strong>Obra social de &#8216;La Caixa&#8217;</strong>, que ha abierto la convocatoria para <strong>ayudas a actividades culturales que tengan un impacto social</strong>. Las artes plásticas, la música, el teatro, la danza y, por supuesto, la literatura pueden conseguir grandes logros en el desarrollo personal y la inclusión social.</p>

	<p>La convocatoria se abrirá el próximo 6 de junio hasta el día 26 del mismo mes. En esta página podéis ver <a href="http://obrasocial.lacaixa.es/ambitos/convocatorias/cultura_es.html">todas las bases</a>, y como siempre, recomiendo leerlas muy detenidamente. Entiendo que esta convocatoria nos deja fuera a muchísimos de nosotros, por tener unas especificaciones muy concretas, pero me ha gustado tanto la idea que no me he resistido a compartirla con vosotros. Quién sabe, igual me lee alguien que tiene una idea genial y puede hacerla realidad gracias a estas ayudas&#8230;</p>

	<p>Aunque está abierto a todos los campos culturales, a nosotros el que más nos interesa es la literatura. Ideas hay miles y muchas veces lo único que se necesita es el apoyo de una entidad como esta para conseguir grandes resultados. Desde clubs de lectura en barrios marginales hasta talleres de creación literaria en cárceles, el caso es conseguir <strong>a través de la literatura solucionar o paliar problemas de caracter social</strong>. Espero de corazón que surjan muchas y muy buenas ideas de este proyecto. </p>

	<p>Vía | <a href="http://obrasocial.lacaixa.es/ambitos/convocatorias/cultura_es.html">Obra Social &#8216;La Caixa&#8217;</a><br />
En Papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/escritores/pueden-las-letras-acabar-con-la-pobreza">¿Pueden las letras acabar con la pobreza?</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[En el colegio no aprendemos lo que deberíamos aprender (y VI)]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/metacritica/en-el-colegio-no-aprendemos-lo-que-deberiamos-aprender-y-vi</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/metacritica/en-el-colegio-no-aprendemos-lo-que-deberiamos-aprender-y-vi</guid>
      <pubDate>Mon, 07 Mar 2011 19:38:31 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.papelenblanco.com/2011/03/la-clase-entre-les-murs-1.jpg" class="centro" alt="la-clase-entre-les-murs-1.jpg" />5. <strong>Distanciarse</strong>. Analizar los problemas con perspectiva. Es importante conocer estadísticamente la realidad para afrontar cualquier problema. ¿De qué sirve angustiarse porque no somos capaces de volar si sabemos que nadie es capaz de hacerlo? </p>

	<p>También los hechos parecen más importantes cuando han ocurrido hace poco, pero dejan de parecerlo tanto cuando transcurre el tiempo. </p>

<blockquote>Nuestra mente está preparada para sopesar lo cercano y lo lejano de maneras totalmente distintas: lo cercano es términos concretos y lo lejano en términos abstractos. (…) Siempre que podamos, deberíamos preguntar: ¿qué pensará mi futuro yo de esta decisión?</blockquote>

	<p><!--more--></p>

	<p>6. <strong>Cuidado con lo vívido, lo personal y lo anecdótico</strong>. A menudo nos podemos alarmar porque en las noticias aparecen reflejados actos de crueldad inusitada entre adolescentes pero ¿eso significa que los adolescentes son más violentos ahora que antes? La gente corriente enseguida cree que sí, sin valorar otra clase de estadísticas, estudios al respecto o incluso la simple idea de que ahora pudieran publicarse más noticias de este tipo por simple rédito comercial.</p>

<blockquote>Un ejemplo aún más poderoso podría ser el estudio llevado a cabo por Timothy Wilson sobre los universitarios y las marcas de preservativos, que dio un resultado clásico: “Haz lo que digo, no lo que hago”. Se proporcionó a los sujetos del experimento dos fuentes de información: por un lado, los resultados de un estudio muy sólido desde el punto de vista estadístico, publicado en la revista en defensa del consumidor Consumer Reports, donde se favorecía los preservativos de la Marca A; por otro lado, una sola anécdota (escrita supuestamente por otro estudiante) recomendando la Marca B, basada en que un preservativo de la Marca A se había roto durante el coito, dando pie a un considerable desasosiego ante un posible embarazo. Prácticamente todos los estudiantes coincidieron en principio en la mayor fiabilidad de la información publicada en Consumer Reports y además no querrían que sus amigos eligiesen a partir de una prueba anecdótica. Pero cuando se les pidió que eligieran para ellos, casi una tercera parte (el 31 por ciento, concretamente) cedió ante lo vívido y lo anecdótico, y eligieron la Marca B.</blockquote>

	<p>De mi cosecha, añadiría unos cuantos rasgos más. </p>

	<p><strong>Aprender todo lo que podamos sobre epistemología</strong> (es decir, qué significa saber una cosa, qué significa creer, grados de certeza, por qué sabemos lo que sabemos, etc.). </p>

	<p>Evitar en lo posible los juicios maniqueos (es cierto / no es cierto) y sustituirlo por juicios cognitivamente más ricos (la parte factual de esa afirmación es verdadera pero sus supuestas ventajas no son reales). </p>

	<p>No hacer tanto caso a las reflexiones de personas que vivieron hace siglos: ignoraban demasiadas cosas importantes para analizar situaciones complejas, sobre todo en el ámbito científico. </p>

	<p>No dejarse deslumbrar por los aforismos, las frases breves, agudas y memorables, la retórica y, mucho menos, la demagogia: los mejores argumentos son los matizados, los documentados y los racionalmente expuestos, es decir, los que tienen muchas páginas <strong>y no los que se pueden resumir en una frase lapidaria</strong>. (Esto también es un argumento para leer libros: los libros plantean mejor esta estructura, porque los documentales, los debates y exposiciones orales adolecen de tiempos milimetrados y están orientados a resumir en vez de profundizar). </p>

	<p><strong>Hay conocimientos más importantes que otros</strong>, aunque todos sean importantes. No todo es relativo, hay cosas sobre las que ya tenemos suficiente grado de seguridad para afirmar categóricamente que son así y no de otra manera (estas afirmaciones suelen hacerse más en el ámbito de las ciencias, más sencillo, que en el de las humanidades y las ciencias blandas, más complejas y sujetas a variables desconocidas). </p>

	<p><strong>Cultiva tu inteligencia emocional tanto como la intelectual</strong> y selecciona a la gente que te rodea con tanto cuidado como seleccionas lo que comes: la influencia de los demás en nuestros hábitos, pensamientos e incluso felicidad hace cierto el dicho “dime con quién andas y te diré cómo eres”. </p>

	<p>Vía | <em>Kluge</em> de Gary Marcus</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[En el colegio no aprendemos lo que deberíamos aprender (IV)]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/metacritica/en-el-colegio-no-aprendemos-lo-que-deberiamos-aprender-iv</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/metacritica/en-el-colegio-no-aprendemos-lo-que-deberiamos-aprender-iv</guid>
      <pubDate>Sun, 06 Mar 2011 00:45:42 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.papelenblanco.com/2011/03/sgcorazon9.jpg" class="centro" alt="sgcorazon9.jpg" title="" />Sin embargo, <strong>en el ámbito académico no todo está perdido</strong>. Ya existen algunas iniciativas al respecto, como el programa conocido como “Filosofía para niños”. Olvidaos de Platón y Aristóteles o de memorizar sus vidas y años de nacimiento y muerte. El programa está orientado a pensar filosóficamente mediante cuentos que captan el interés del estudiante.</p>

	<p>Niños de entre 10 y 12 años fueron sometidos a este programa durante 16 meses, una hora a la semana. La mayoría mostró progresos significativos en inteligencia verbal, inteligencia no verbal, seguridad en sí mismos e independencia.</p>

	<p>Este es uno de los ejemplos de cuentos que se usan para estimular la metacognición, es decir, el saber sobre el saber, sobre cómo sabemos lo que sabemos: <strong>El descubrimiento de Harry Stottlemeier</strong>:</p>

	<p><!--more--></p>

<blockquote>Empieza con una sección en la que se pide al epónimo Harry una redacción titulada “Lo más interesante del mundo”. Harry, un niño con el que yo mismo me identifico, decide escribir sobre el pensamiento: “Para mí, lo más interesante del mundo es pensar. Sé que muchas otras cosas son también muy importantes y maravillosas, como la electricidad y el magnetismo y la gravitación. Pero esas cosas, aunque las entendamos, no nos pueden entender a nosotros. Así que pensar debe de ser algo muy especial.</blockquote>

	<p>También deberíamos aprender de la educación de los países nórdicos, donde se da importancia también a la inteligencia práctica y no sólo a la teórica. Cuenta <strong>José Antonio Marina</strong> que los meninos da rua brasileños, niños que acostumbran a vivir en la intemperie, solos, en una mezcla de estereotipo dickesiano y Slumdog millionaire, sacan resultados pésimos cuando se les somete a un test de inteligencia. Sin embargo, para sobrevivir día a día en las calles desarrollaron destrezas y habilidades que no poseen los triunfadores del ámbito académico; incluso son capaces de concebir unas rudimentarias matemáticas que nunca veríamos reflejadas en un libro de texto. </p>

	<p>Es lo que <strong>Robert Stenberg</strong> define como inteligencia práctica.  </p>

	<p>Simultáneamente, se impone<strong> una revolución en los conocimientos generales que se imparten en los centros educativos.</strong> De acuerdo, es importante que sepamos resolver ecuaciones de segundo grado, que memoricemos los elementos de la tabla periódica o que sepamos recitar la declinación de un verbo en latín antiguo. Pero tan o más importante es que aprendamos a aprender (y a desaprender), que sepamos qué derechos tenemos como ciudadanos, cómo enfrentarnos a todas las junglas burocráticas, cómo aplicar las matemáticas a nuestros problemas cotidianos, cómo gestionar nuestra economía, cómo tratar con los bancos o pagar nuestros impuestos y por qué, por qué debemos votar, qué partidos políticos existen y en qué consiste el programa de cada uno de ellos, punto por punto (y que nadie pueda votar sin antes superar un test de conocimientos básicos sobre ese programa), cómo hacer la declaración de la renta y, aunque sea un poco oscuro al principio, algunas nociones de epistemología.</p>

	<p>¿Por qué conocemos mejor la arquitectura de la catedral de Burgos que la de los edificios que hoy en día puedo adquirir como vivienda: sus peligros, engaños, su letra pequeña? ¿Por qué conozco la pintura de Miguel Ángel y sin embargo no tenemos mucha idea de cómo pintar nuestras habitaciones, cómo los colores afectarán a nuestro rendimiento académico o si el pintor de brocha gorda que hemos contratado nos está estafando? ¿Por qué nos someten a un test de inteligencia pero no nos instruyen para emplearla; o mejor aun, estimulan nuestra curiosidad y robustecen nuestro sentido crítico? ¿Por qué da la sensación de que las afirmaciones de los libros son verdades incontrovertibles y, a la contra, no se nos advierte que todo ese conocimiento es potencialmente rebatible, inspirándonos para pensar por nosotros mismos y así construir un edificio argumentativo con nuestra propia firma?</p>      ]]></description>
      </item>
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