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		<title>Magazine - curiosidades</title>
		<link>http://www.papelenblanco.com</link>
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Blog sobre literatura, críticas de libros, internet y letras.		</description>
		<pubDate>2012-02-13 00:48:23</pubDate>

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      <title><![CDATA[Manías de escritores para inspirarse]]></title>
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      <pubDate>Sat, 22 Oct 2011 10:29:40 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" id="image9746" src="http://img.papelenblanco.com/2011/10/utiliza-la-creatividad-en-el-video-curriculum.jpg" class="centro" alt="utiliza-la-creatividad-en-el-video-curriculum.jpg" />Hay muchos escritores que <strong>tienen toda clase de manías y servidumbres para inspirarse</strong>. Hace unos días os hablé de algunas de ellas en <a href="http://www.papelenblanco.com/metacritica/que-manias-tienen-los-escritores">¿Qué manías tienen los escritores?</a>, pero nos dejamos muchas en el tintero. A continuación tenéis unas cuantas más para completar la colección.</p>

	<p>Por ejemplo, en cuanto a vestimenta:</p>

	<p>El <strong>conde Buffón</strong> sólo podía escribir vestido de etiqueta, con puños y chorreras de encaje y espada al cinto.</p>

	<p><strong>Alejandro Dumas</strong>, para escribir, vestía una especie de sotana roja, de amplias mangas, y sandalias. </p>

	<p><strong>John Milton</strong> escribía envuelto en una vieja capa de lana.<br />
<!--more--></p>

	<p><strong>Pierre Loti </strong>vestí trajes orientales, en un despacho decorado a la turca.</p>

	<p><strong>Balzac</strong> se acostaba a las 6 de la tarde, siendo despertado por una criada justo a medianoche. Entonces se vestía con ropas de monje (una túnica blanca de cachemira) y se ponía a escribir ininterrumpidamente de 12 a 18 horas seguidas, siempre a mano su cafetera de porcelana. Durante todo ese tiempo, no dejaba de consumir taza tras taza. A ese ritmo diario, Balzac consiguió terminar más de 100 novelas y narraciones cortas.</p>

	<p>Si dejamos la vestimenta y nos fijamos en la locomoción peripatética, entonces hay autores que, para escribir, no podían estar quietos, como <strong>Chateaubriand</strong>, que dictaba a su secretario con los pies descalzos por su habitación.</p>

	<p><strong>Victor Hugo</strong> meditaba sus frases o versos en voz alta paseando por la habitación hasta que los veía completos; entonces se sentaba corriendo a escribirlos, antes de olvidarlos.</p>

<blockquote>El ya mencionado Victor Hugo, por su parte, no demasiado confiado en su propia voluntad, tenía por costumbre entregar sus ropas a su criado, con la orden de que no se las devolviese hasta que transcurriese un plazo predeterminado, aunque él se las pidiese encarecidamente. De esta forma, se obligaba a escribir sin posibilidad alguna de evadirse.</blockquote>

	<p><strong>Jean-Jaques Rousseau</strong> prefería trabajar en pleno campo y, a ser posible, al sol. Si el ruido ambiente le molestaba, se taponaba los oídos con tapones de guata.</p>

	<p><strong>Montaigne</strong> escribía encerrado en una torre abandonada.</p>

	<p><strong>Schiller</strong> sólo podía escribir si tenía los pies metidos en un barreño de agua helada. </p>

	<p><strong>Flaubert</strong> era incapaz de escribir si antes haberse fumado una pipa.</p>

	<p><strong>Lord Byron</strong> se inspiraba con el olor de las trufas, así que siempre llevaba algunas en los bolsillos.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['Las bibliotecas perdidas' de Jesús Marchamalo]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/ensayo/las-bibliotecas-perdidas-de-jesus-marchamalo</link>
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      <pubDate>Wed, 25 May 2011 18:23:06 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2011/05/9788484723806.jpg" alt="" />Éste es un libro sobre libros. O más atinadamente, un libro para amantes de los libros. Y no sólo para amantes de los libros sino también para amantes, para obsesos de todos las vicisitudes que rodean a ese objeto llamado libro, esto es, escritores, plumas, manías, inspiraciones, drogas y demás. En definitiva, la trastienda de la literatura, el <em>backstage</em> de todo artificio. Eso y mucho más es lo que podemos encontrar en <strong>Las bibliotecas perdidas</strong>.</p>

	<p>Su autor es <strong>Jesús Marchamalo</strong>, del que leo con devoción todas sus colaboraciones en prensa, y que descubrí por primera vez cuando presentaba un magnífico programa de televisión (en TVE2) dedicado al lenguaje y a la cultura literaria en general. </p>

	<p>Marchamalo ha reunido en este libro una serie de artículos que se han publicado en los últimos siete años en el <strong>suplemento ABCD</strong> (cultural del diario <span class="caps">ABC</span>), siempre relacionados con el mundo literario. Los capítulos, pues, son cortos, y en ocasiones uno espera un poco más de chicha. Pero no importa. En las páginas de Las bibliotecas perdidas hay suficientes dosis de información sobre el mundo literario como para colmar las necesidades básicas de cualquier letraherido. </p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Lo más divertido, las eternas peleas y riñas entre escritores. Lo más curioso, descubrir las manías o técnicas para escribir de mi escritor favorito, <strong>Luis Landero</strong>. </p>

	<p><em>Locos por la literatura</em> habla de escritores que perdieron el juicio (Maupassant, Nietzsche, Shopenhauer, Mishima. <em>El humo de las musas</em> habla de la influencia del tabaco en la literatura y yo diría también de la literatura que hay sobre el tabaco. Así que os lo podéis imaginar: el libro se lee de un tirón (y literalmente fue cómo lo leí, lo prometo).</p>

	<p>Sé que Marchamalo tiene más libros sobre la literatura, sobre el amor a los libros y <strong>al tufo valetudinario de las bibliotecas</strong>. No dudéis que, por tanto, volveré a coger uno de sus libros sobre libros. </p>

	<p>Editorial Renacimiento<br />
Colección: Los cuatro vientos, 47<br />
224 páginas<br />
ISBN: 8484723801</p>

	<p>Sitio Oficial | <a href="http://www.editorialrenacimiento.com/">Editorial Renacimiento</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['¿Cómo le explico esto a un extraterrestre?' de Javier Fernández Panadero]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/divulgacion/como-le-explico-esto-a-un-extraterrestre-de-javier-fernandez-panadero</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/divulgacion/como-le-explico-esto-a-un-extraterrestre-de-javier-fernandez-panadero</guid>
      <pubDate>Tue, 19 Apr 2011 23:03:12 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2011/04/9788483930649_04_x.jpg" alt="" />Este es un libro de divulgación científica para todos, sobre todo adolescentes. Bajo el título de <strong>¿Cómo le explico esto a un extraterrestre?</strong> <em>Incoherencias de la vida cotidiana</em>, el divulgador <strong>Javier Fernández Panadero</strong> quiere hacer lo más simpática posible las materias que nos resultaban áridas en el colegio.</p>

	<p>La excusa para conseguirlo es imaginar que un extraterreste llega a su casa y debe entonces explicarle absolutamente todas las cosas que nos rodean. En propias palabras del autor:</p>

<blockquote>Para mí este libro surge de la necesidad de tener un pensamiento integrado, de poder abordar las distintas facetas de mi vida con el mismo sentido común y la misma mirada. No tener que ser científico en el laboratorio, seguir la “sabiduría popular” en mi día a día, o mi cultura cuando estoy en sociedad… ¿Es que no hay una manera de integrar todo eso? Yo creo que sí… ya me contaréis qué opináis.</blockquote>

	<p>La obra es simpática y quizá un poco <em>naïf</em> para el lector exigente, pero puede resultar una digna introducción a la divulgación para jóvenes lectores. Tal vez el único error que podría achacársele a la obra, pues, es que, siendo como es una lectura ligera e introductoria, <strong>pise jardines demasiado complejos a nivel abstracto</strong>.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Es decir, vale que haya curiosidades científicas de salón, in<em>cluso rarologías psicológicas y otros temas dignos de revistas tipo </em><em>Quo</em> o Muy Interesante. Sin embargo, el autor también se embarca en las grandes preguntas:  <strong>¿qué es la belleza?</strong>, <strong>¿qué nos define como personas?</strong>, etc. Es entonces cuando las limitaciones de la obra son más evidentes, sobre todo, insisto, para el lector habituado a la divulgación científica.</p>

	<p>Por lo demás, una obra más que recomendable, y el autor sabe de lo que habla: no en vano, <strong>Javier Fernández Panadero</strong> (Madrid, 1972), es licenciado en Ciencias Física y <span class="caps">DEA</span> en Telecomunicaciones, trabaja como profesor de Tecnología en Educación Secundaria y colabora en radio, televisión, prensa, imparte charlas sobre divulgación y realiza espectáculos de ciencia para niños y público en general.</p>

	<p>La obra, además, viene convenientemente ornamentada con los dibujos de <strong>Santiago Verdugo</strong>, que le dan también cierto aire de tebeo desenfadado a los temas abordados.</p>

<blockquote>Como mis libros anteriores es fácil de empezar por cualquier sitio, fácil de interrumpir la lectura, fácil de retomar. El trato es que paséis un buen rato mientras veis otras formas de mirar al mundo a las que estamos más acostumbrados.</blockquote>

	<p>Editorial Páginas de Espuma<br />
<span class="caps">ISBN</span> 978-84-8393-061-8</p>

	<p>Sitio Oficial | <a href="http://paginasdeespuma.blogspot.com/2010/05/novedad-como-le-explico-esto-un.html">Ficha en Páginas de Espuma</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[‘¿Hay algo que coma avispas?’ de Mick O´Hare]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/divulgacion/hay-algo-que-coma-avispas-de-mick-ohare</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/divulgacion/hay-algo-que-coma-avispas-de-mick-ohare</guid>
      <pubDate>Wed, 23 Feb 2011 11:27:51 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2011/02/hay-algo-que-coma-avispas_mick-o-hare_new-scientist_libro-obol264.jpg" alt="" />El punto más original de este libro es también su mayor escollo. <strong>¿Hay algo que coma avispas?</strong> es una compilación de preguntas tipo <em>niño-preguntando-por qué-constantemente</em>. Hasta ahí, estupendo. Todo sentimos curiosidad por asuntos que raramente se tratan en los libros (y no hablo del tópico ¿por qué el cielo es azul? sino de preguntas con cierto toque absurdo, del tipo ¿cuán gorda debería ser una persona para detener una bala con su grasa corporal?). </p>

	<p>Sin embargo, esta antología llevada a cabo por <strong>Mick O´Hare</strong>, que recoge las mejores preguntas enviadas por los lectores a la revista <em>New Scientist</em>, no está escrita por expertos. Bueno, algunas partes sí, otras no. El problema es que cada pregunta, generalmente, posee más de una respuesta. <strong>Y algunas respuestas son incompatibles entre sí</strong>.</p>

	<p>En resumidas cuentas, tras leer una pregunta verdaderamente curiosa… <strong>al final es posible que continuemos sin saber la respuesta</strong>. Si acaso, las respuestas de otros lectores funcionarán como aceite para engrasar nuestros engranajes cogitativos. Para afinar quizá nuestro pensamiento lateral. Para elaborar incluso nuestra propia respuesta empleando otros cálculos.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Pero la sensación final es un poco decepcionante. Como si madrugaras para ir al parque de atracciones pero ese día amaneciera lloviendo a cántaros. Sí, es cierto que los expertos de la editorial de <em>New Scientist</em> en ocasiones puntualizan alguna respuesta, o directamente aportan la solución definitiva. Pero son las menos. Y, no sé a vosotros, pero a mí no me convence demasiado lo de leer lucubraciones personales que probablemente no sean acertadas. </p>

	<p>En descargo del libro, por otra parte muy ameno y de digestión fácil, admitiré que posiblemente la mayoría de las preguntas <strong>son imposibles de responder</strong>. Como las preguntas del tipo niño <em>niño-preguntando-por qué-constantemente</em>. </p>

	<p>Sí, a decir verdad me siento como un niño al que le han respondido “<em>porque sí</em>”.</p>

<blockquote>Existen varias fórmulas para calcular el área superficial del cuerpo, utilizaré la fórmula de Mosteller, que considera que el área de la superficie corporal de un individuo en metros cuadrados es igual a la raíz cuadrada del producto de su altura en centímetros y su peso en kilos, dividido todo ello por 60. En el caso de un hombre de 175 centímetros de altura y 75 kilos de peso, esto nos da un área de superficie corporal de 1,91 metros cuadrados. Así que para cubrir esa área con una capa de grasa de 30 centímetro de espesor y de una densidad de un gramo por centímetro cúbico, necesitaríamos por lo menos 573 kilogramos. Si se añade eso al peso del cuerpo, se llega a la conclusión de que el individuo a prueba de balas característico pesaría unos 650 kilogramos.</blockquote>

	<p>Editorial <span class="caps">RBA</span><br />
256 pags<br />
ISBN: 9788478719556</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[‘Vitaminas matemáticas’ de Claudi Alsina]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/divulgacion/vitaminas-matematicas-de-claudi-alsina</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/divulgacion/vitaminas-matematicas-de-claudi-alsina</guid>
      <pubDate>Fri, 31 Dec 2010 03:38:04 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2010/12/images.jpg" alt="" /><strong>Claudi Alsina</strong> es algo así como el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/John_Allen_Paulos">John Allen Paulos</a> español: un divulgador de matemáticas que demuestra que las matemáticas no son aburridas ecuaciones sin aplicación en la vida cotidiana sino filtros perceptivos a fin de observar con mayor tino la realidad y, de postre, <strong>gestionarla con más cabeza</strong>.</p>

	<p>Nacido en Barcelona en 1952, Alsina se doctoró en Matemáticas en la Universidad de Barcelona y amplió estudios en la Universidad de Massachussets, y ha sido autor de diversas obras educativas que persiguen la popularización de las matemáticas. No en vano, sus textos no sólo tienen vocación práctica sino que <strong>están jalonados de chanzas y guiños al lector</strong>. </p>

	<p><strong>Vitaminas matemáticas</strong> es uno de sus más recientes libros, y en él plantea de forma sucinta y amena hasta <strong>100 asuntos sorprendentes en el que los números tienen mucho que decir</strong>. Como el funcionamiento de Google, las tarjetas de crédito, los programas de animación de imagen en 3D, la arquitectura, la razón de que el día tenga 24 horas, hasta qué punto es posible la cuadratura del círculo o los trucos que existen para ganar en el casino.</p>

	<p>También hay un simpático capítulo dedicado a los matemáticos (sí, existen y son personas como todos nosotros, aunque, a juzgar por las estadísticas, personas más longevas que la media).</p>

	<p>Así pues, la sensación que uno se lleva tras la lectura de <strong>Vitaminas matemáticas</strong> es la de que ha aprendido muchas curiosidades que ignoraba, aunque, al final, se queda también con la necesidad de haber profundizado un poco más en ellas: Alsina cultiva el capítulo corto, cortísimo, y da más importancia a la exhibición singular que a la explicación que subyace en ella.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Con todo, el estilo de Alsina es tan cercano y simpático (casi parece que nos esté escribiendo un amigo) que <strong>podemos perdonarle esta superficialidad</strong>. </p>

	<p>Por cierto, uno de los capítulos más interesantes es el que se centra en el arte y las matemáticas y en cómo los números pueden ayudarnos a descubrir el verdadero autor de un libro. Sin duda, esta visión matemática de la autoría y la creatividad también puede aportar una visión diferente al siempre polémico asunto de <strong>los derechos de autor</strong> y la supresión del castrador <em>copyright</em>. </p>

<blockquote>Victor Klee en 1973 ya conjeturó (y con razón) que para polígonos con n vértices (n ≥ 6) se precisan el entero más cercano por exceso a n/3. Para determinar estos puntos de control (siguiendo el llamado método de Fisk) se procede de la siguiente manera: dado el polígono, éste se divide en triángulos entre sus vértices. Escogido un triángulo se le asignan a cada vértice un color diferente y fijada ya esta terna de colores se colorean con ellos los otros triángulos. Entonces los controles, cámaras, guardias, etc., deben asignarse a los vértices del color que sea el menos repetido.</blockquote>

	<p>Sitio Oficial | <a href="http://www.planetadelibros.com/vitaminas-matematicas-libro-15736.html">Ficha en Ariel</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Algunas curiosidades muy curiosas de la lengua española]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/metacritica/algunas-curiosidades-muy-curiosas-de-la-lengua-espanola</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/metacritica/algunas-curiosidades-muy-curiosas-de-la-lengua-espanola</guid>
      <pubDate>Sun, 31 Oct 2010 05:00:09 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.papelenblanco.com/2010/10/linguistica1-500x374.jpg" alt="" />Palabras que contienen cuatro consonantes seguidas: <strong>Transplantar, substraer, abstraer, abstracto</strong>.</p>

	<p>¿Cuál es la palabra de tres sílabas a la que puede quitarse la del medio sin que pierda su significado? <strong>Noveno: nono</strong>.</p>

	<p>Encontrar una palabra que tenga cinco veces la letra i. Advertencia: si no se busca con mucha disciplina, la solución es muy difícil. <strong>Dificilísimo</strong>. <strong>Disciplinadísimo</strong>.</p>

	<p>Un palíndromo es es una palabra, número o frase que se lee igual hacia adelante que hacia atrás. Si se trata de un número, se llama capicúa. ¿Cuál es el más largo posible? <strong>Sonsáñasnos</strong> (11), <strong>Somarramos</strong> (10), <strong>Reconocer</strong> (9).</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>¿Cómo se llama el miedo a la pronunciación de palabras largas, complicadas o inusuales? <strong>Hipopotomonstrosesquipedaliofobia</strong>.</p>

	<p>¿Y el miedo irracional al 666? <strong>Hexakosioihexekontahexafobia</strong>.</p>

	<p>¿Y al 13? <strong>Triscaidecafobia</strong>.</p>

	<p>Las <strong>frases autorreferentes</strong> son frases que se definen a sí mismas. Las más sencillas expresan simplemente el número de letras que las forman y las más complejas describen de forma más pormenorizada cuántas letras, vocales, consonantes, sílabas y palabras contienen. Cuando estas frases utilizan todas las letras del alfabeto o abecedario se denominan pangramas autorreferentes.</p>

	<p>Por ejemplo:</p>

	<p>Esta frase tiene exactamente setenta y siete letras, de las cuales treinta y tres son vocales.</p>

	<p>La palabra más larga que existe es <strong>Ciclopentanoperhidrofenantreno</strong>, luego viene electroencefalográficamente y contrarrevolucionariamente. Que aparezca en el <span class="caps">DRAE</span>, sin embargo, la más larga es electroencefalografista.</p>

	<p>Las palabras más largas sin letras repetidas: <strong>Calumbrientos</strong> (13), <strong>Centrifugados</strong> (13), <strong>Vislumbrándote</strong> (14).</p>

	<p>Única palabra con siete tildes (denominamos tildes las virgulillas del acento y de la eñe, los puntos de la “i” o de la jota y la crema o diéresis de la “u”): <strong>ajilimójili</strong>.</p>

	<p>Única palabra con cinco erres: <strong>ferrocarrilero</strong>.</p>

	<p>Única palabra que contiene dos veces cada una de las cinco vocales. Curiosamente no repite ninguna consonante: <strong>guineoecuatorial</strong>.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['Littlefly', joyas hechas de libros]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/creacion/littlefly-joyas-hechas-de-libros</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/creacion/littlefly-joyas-hechas-de-libros</guid>
      <pubDate>Sun, 12 Sep 2010 23:35:37 +0000</pubDate>

      <author>Juliana Boersner</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img src="http://img.papelenblanco.com/2010/09/0191_650.jpg" alt="Littefly, joyas hechas de libros" /><br />
Vaya que he estado pensando en qué título ponerle a este post. Con frecuencia escuchamos o decimos &#8220;Este libro es una joya&#8221; refiriéndonos a la calidad del libro en si, es decir, de su contenido o del libro como edición. Pero en este caso no estamos hablando de este sentido sino de otro mucho más literal: Joyas que se hacen <strong>DE</strong> o <strong>CON</strong> libros. </p>

	<p><strong>Jeremy May</strong> es el creador de <a href="http://littlefly.co.uk/">Littlefly</a> (&#8220;Pequeña mosca&#8221;) que consiste en realizar y comercializar originales piezas artesanales que son adornos para el cuerpo: collares, zarcillos, pulseras que están hecho con el material de libros antíguos. La técnica consiste en seleccionar cuidadosamente los libros y cortar con precisión trozos que comprometan varias páginas y con ellos hacer las piezas que serán finalmente laqueadas con un barniz especial. <!--more--></p>

	<p>Los envoltorios o empaques no son menos originales: son los libros de los cuales se han extraído las hojas. Para el artista o artesano de estas joyas el encanto estriba en <strong>la continuidad existente entre la joya y su fuente originaria</strong> que se constituyen en un todo único. </p>

	<p>No sé a ustedes, a mi este tipo de iniciativas, más allá de que reconozco que tienen su encanto estético me producen una sensación de extrañeza o extrañamiento. No sé si usaría una de estas. Quizás si no viera el libro con un hueco en el centro hasta me parecería atractivo. </p>

	<p>¿Una manera más de reciclar? Si. ¿Una iniciativa original? Si. Pero, sin duda, no una nueva manera de promover la lectura o el amor al libro. </p>

	<p>Vía | <a href="http://holykaw.alltop.com/books-to-baubles-old-books-get-new-life-as-je">Alltop</a><br />
Más información | <a href="http://www.treehugger.com/files/2010/09/recycled-books-glamorous-jewelry-littlefly.php">Treehuger</a><br />
Sitio oficial | <a href="http://littlefly.co.uk/">Littlefly</a><br />
En Papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/creacion/thomas-allen-rompe-libros-para-hacer-obras-de-arte">Thomas Allen rompe libros para hacer obras de arte</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[‘Historias curiosas de la ciencia’ de Cyril Aydon]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/divulgacion/historias-curiosas-de-la-ciencia-de-cyril-aydon</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/divulgacion/historias-curiosas-de-la-ciencia-de-cyril-aydon</guid>
      <pubDate>Tue, 20 Jul 2010 09:14:14 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2010/07/978-84-96746-32-9.jpg" alt="" />Esta es la segunda incursión de <strong>Cyril Aydon</strong> en la divulgación científica. La primera fue su biografía de <strong>Charles Darwin</strong>, el que quizá, a mi juicio, el científico que más ha contribuido en cambiar el mundo. O mejor dicho: la percepción del ser humano sobre el mundo y sobre él mismo. </p>

	<p>En <strong>Historias curiosas de la ciencia</strong>, Aydon cuenta de forma amena (aunque no de forma especialmente interesante) algunas de las más intrigantes historias de la ciencia, pasando revista a algunos de los hechos sorprendentes que los científicos han descubierto sobre nuestra historia y el universo que habitamos. </p>

	<p>Cuenta Cyril Aydon que, para escribir este libro, sobre todo se ha inspirado por una obra de <strong>Isaac Asimov</strong>, <em>Enciclopedia biográfica de la ciencia y la tecnología</em>. </p>

	<p>El libro puede leerse en orden, como una introducción a los dos mil años de descubrimientos científicos. Pero los lectores que prefieran una lectura tipo piscolabis, entonces también pueden abrir el libro por una página al azar. </p>

	<p>Además, el volumen que nos ocupa presume que el lector no tendrá conocimientos previos de ciencia o matemáticas, <strong>de modo que se vanagloria de contar con una única fórmula en todo el texto</strong>: E=mc2, del entrañable Albert Einstein. </p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Con esta claridad expositiva quizá un tanto desalentadora para quienes tengan algunos conocimientos sobre ciencia, Aydon narra anécdotas de la historia, personajes, teorías, leyes, experimentos, conceptos a fin de responder a dudas tal vez un poco estériles para la vida cotidiana, pero sin duda muy estimulantes para <strong>cualquier mente mínimamente inquieta por el mundo que le rodea</strong> (los epistémicamente hambrientos, absteneos).</p>

	<p>Por ejemplo: ¿cómo se produce el arco iris y por qué tiene colores? ¿Por qué el cielo es de color azul? ¿Cómo se inventó la vacuna contra la rabia? ¿Por qué en el calendario gregoriano se eliminaron diez días respecto al anterior calendario juliano?</p>

<blockquote>Los avances científicos, tal como nosotros los entendemos, sólo se han dado dos veces en la historia del mundo. Y entre el crepúsculo del mundo griego y el amanecer de la moderna era científica hubo un intervalo de mil quinientos años, durante los cuales se añadió muy poco al conocimiento científico mundial. ¿Por qué? No puede estar en los genes. Los griegos no eran más listos que los romanos o los chinos, ni los europeos que los aztecas o el pueblo de la Gran Zimbabwe. Quizá la clave es la economía: la ciencia sólo puede prosperar en sociedades lo bastante ricas como para permitir que muchas personas dediquen su tiempo a pensar y hablar.</blockquote>

	<p>Editorial Robin Book<br />
Sello Swing<br />
Colección ciencia<br />
320 páginas<br />
ISBN: 978-84-96746-32-9</p>

	<p>Sitio Oficial | <a href="http://www.robinbook.com/libro/detalle/id/1174">Ficha en Robinbook</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Aprovecha libros que no quieres para cultivar setas]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/coleccionismo/aprovecha-libros-que-no-quieres-para-cultivar-setas</link>
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      <pubDate>Mon, 28 Jun 2010 15:39:48 +0000</pubDate>

      <author>Sarah Manzano</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" id="image7623" alt="Setas en los libros ¡Arhg!" src="http://img.papelenblanco.com/2010/06/setaslibroscultivo23.jpg" /></p>

	<p>Creo que ya os lo he comentado alguna vez, pero me gusta mucho cocinar. Me relaja bastante y puedo decir sin ser presuntuosa, que si bien no me van a dar unas cuantas estrellas Michelin, no lo hago del todo mal. Por eso me gusta curiosear de vez en cuando por <a href="http://www.directoalpaladar.com/">Directo al paladar</a>, porque suelen tener recetas fáciles, gustosas y están muy bien explicadas. Pero mira por donde que me he encontrado con esta noticia bastante asquerosita: <strong>Grow Your Own Oyster Mushrooms</strong>, un kit que te explica cómo utilizar libros viejos para criar setas. Creo que yo paso por esta vez, y que conste que me encantan las setas.</p>

	<p>El invento funciona así: eliges un libro que ya no quieres (cualquiera de <strong>Paulo Coelho</strong> o <strong>Tracy Chevalier</strong> nos sirve), pero eso sí, debe ser con tapa blanda. Luego le echas las esporas que trae el kit, lo humedeces con agua, y nada, ya sólo queda esperar a que te crezcan unas bonitas y saludables setas ostra. Me da repelús sólo de pensarlo, e imaginarme mi pobre librería con setas florecientes me horroriza lo indecible. Con la humedad que tengo en casa de por sí, cualquier día me encuentro champiñones por las esquinas, y no precisamente de este kit&#8230; </p>

	<p>Eso sí, tengo que reconocer que tengo por casa unos cuantos libros que casi se merecen este final. El libro que te regaló tu prima por compromiso, aquel que compraste porque oíste a alguien decir que era un buen libro, ese otro que te recomendaron en <strong>Papel en Blanco </strong>y te dan ganas de llorar cada vez que lo ves&#8230; <strong>Y tú, ¿qué libro pondrías como pasto de las setas? </strong></p>

	<p>Vía | <a href="http://www.directoalpaladar.com/otros/grow-your-own-oyster-mushrooms-setas-que-nacen-de-los-libros">Directo al paladar</a><br />
En Papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/coleccionismo/una-funda-para-libros-con-forma-de-taza-de-te-lo-que-siempre-habia-sonado">Una funda para libros con forma de taza de té, lo que siempre había soñado</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[‘¿Cuánto pesa la Tierra?’ de Ana Pérez Martínez]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/divulgacion/cuanto-pesa-la-tierra-de-ana-perez-martinez</link>
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      <pubDate>Wed, 23 Jun 2010 16:25:53 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2010/06/_visd_0000jpg000rc.jpg" alt="" /><strong>¿Cuánto pesa la Tierra?</strong> constituye la enésima recopilación de preguntas y respuestas curiosas o extrañas que cualquier niño se atrevería a hacer pero que los adultos acostumbramos a censurar. Preguntas tal vez un poco infantiles o pueriles, pero cuyas respuestas sin duda <strong>abrirán nuevos caminos hacia conocimientos insospechados</strong>, y acaso también una visión un poco más amplia del mundo y de su infinita colección de maravillas. </p>

	<p>En su estructura, <strong>¿Cuánto pesa la Tierra?</strong> no ofrece ninguna novedad. Las preguntas tampoco son especialmente ingeniosas (aunque algunas sorprenden gratamente). Las respuestas tampoco son especialmente amplias: <strong>sólo son llaves para abrir cerraduras de otras puertas</strong>.</p>

	<p>Quizá el dato más original de libro es que su autora, <strong>Ana Pérez Martínez</strong>, es española, y es divulgadora, un miembro de la plantilla de la revista <em>Quo</em>, probablemente la revista de divulgación científica más dinámica, atractiva y <em>pop</em> del mercado español. </p>

	<p>La obra está divida temáticamente, abarcando asuntos que van desde la física, la astronomía o las matemáticas hasta <strong>temas mucho más mundanos</strong>, como las razones de que haya personas que sean despilfarradoras y otras que sean ahorrados, por qué nos crujen los nudillos de las manos o la razón de que no pasemos frío a 12.000 metros de altura cuando estamos viajando en avión.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Y, por supuesto, se nos responde a la acuciante pregunta que da título al libro. ¿Cuánto pesa la Tierra? Para saberlo, tendréis que leerlo.</p>

<blockquote>Este estudio explicaba al fin por qué la avaricia por hacernos ricos nos hace perder los papeles y hay quien, aun teniendo mucho, nunca deja de tratar de ganar más. Y es que el efecto de la recompensa inmediata del dinero en el núcleo accumbens, uno de los centros del placer, hace que ganar dinero tenga el mismo efecto sobre nuestro cerebro que el sexo o las drogas. Cuando estamos en una situación de riesgo o juego cuyo resultado es ganar una fortuna, la dopamina se pone por las nubes. Lo que pasa es que hay a quien, en esta tesitura, se le activa la ínsula anterior y su cuerpo se llena de otros neurotransmisores, la serotonina y noradrenalina, que se desatan en caso de ansiedad y nos empujan a actuar con cautela.</blockquote>

	<p>Editorial Robin Book<br />
Colección Ma non troppo<br />
Páginas: 240<br />
ISBN: 978-84-96222-81-6</p>

	<p>Sitio Oficial | <a href="http://www.robinbook.com/libro/detalle/id/1600">Ficha en Robinbook</a></p>      ]]></description>
      </item>
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	</channel>

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