Tag: David Foster Wallace
14 septiembre 2008
Se suicidó David Foster Wallace
He intentado varios títulos para este post pero la noticia no da para mucha poesía ni para muchas ironías. No permite rodeos: el famosos escritor David Foster Wallace de quien, por cierto, nuestro compañero Sergio Parra escribió hace muy poco una reseña, fue encontrado muerto este viernes pasado en su casa de Claremont, Los Ángeles.
No hay lugar a dudas, la causa de la muerte ha sido suicidio. Su esposa lo encontró ahorcado al llegar a su casa y asi reza el parte policial. Foster Wallace de 46 años era un escritor de culto. Luego de haber escrito La niña del pelo raro y Una broma infinita recibió en 1997 la beca Genius de la fundación Mac Arthur. Posteriormente escribió Entrevistas breves con hombres repulsivos (1999) y Extinción (2004).
Un escritor fundamental de la nueva narrativa norteamericana. Sus relatos, ensayos y su novela tendrán por seguro un lugar importante en la historia de la narrativa de finales del siglo XX y principios del XXI. La ironía ha sido llevada a sus últimas consecuencias o el autor ha llegado a convertirse en lo que habría podido ser o hacer cualquiera de sus personajes. Toda muerte es lamentable, pero ésta lo es especialmente. R.I.P. (Descanse en paz).
Vía | Los Ángeles Times
En Papel en blanco | La buena gente, ‘Entrevistas breves con hombres repulsivos’, David Foster Wallace
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25 agosto 2008
‘Entrevistas breves con hombres repulsivos’, David Foster Wallace
Dicen por ahí que David Foster Wallace es uno de los escritores norteamericanos contemporáneos más brillantes y originales, además de ser ofensivamente joven (Nueva York, 1962). También fue acusado Foster Wallace de mostrar su genio sólo con cuentos cortos y ensayos, así que, cansado de tanta crítica, Foster Wallace acabó presentando una novela pantagruélica, multiforme e hipnótica titulada (quizá no tan caprichosamente) La broma infinita. Hoy no vamos a hablar de ella, sin embargo, pues requeriría de un espacio excesivo para este blog. Hoy toca su antología de cuentos con el título más llamativo de su bibliografía: Entrevistas breves con hombres repulsivos.
La antología lo componen 23 cuentos que basculan entre la lucidez y la sordidez, diagramando la psicología más secreta y abyecta de unos personajes ya de por sí marginales. Y Foster Wallace incide en esas psicologías con una precisión microscópica que da miedo. Y no estamos exagerando: parece usar un microscopio electrónico de barrido que evidencia hasta los matices más superfluos de alma, llegando a límites de precisión que rozan el aparente ridículo. El ejemplo paradigmático de este estilo obsesivo con los detalles psicológicos lo representa sin duda La persona deprimida, donde Foster Wallace se recrea hasta la extenuación en todos los procesos mentales, inferencias, autorreflexiones, autoengaños, análisis infinitos, digresiones extenuantes sobre intencionalidades de segundo, tercer y cuarto nivel del estado anímico de una mujer deprimida buscando desesperadamente un salvavidas emocional. Quizá el cuento más excepcional de esta antología irregular (irregular como corresponde a la mayoría de antologías).
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02 febrero 2007
La buena gente
David Foster Wallace es el escritor joven que más ha dinamitado con su trayectoria el concepto de nueva promesa. ¿Por qué? Con sólo treinta y tantos ya publicó su gran (su BÍBLICA, casi) novela americana: La broma infinita (que me cuentan que es imprescindible). Antes, durante el breve reinado de Bret Easton Ellis y la novela chungosocial posthorrorífica, el señor ya se había desmarcado con una novela todavía inédita en castellano (The broom of the system) y uno de los más originales y a estas alturas obligatorios libros de relatos contemporáneos (La niña del pelo raro).
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