
Un buque de guerra de la armada inglesa atraca en los muelles del Támesis. Un comando desciende y se aproxima a tierra en una lancha Zodiac. Los transeúntes, atónitos ante el espéctaculo, no saben qué pensar cuando descubren que una mancha roja entre tanto caqui militar corresponde a una explosiva rubia que lleva entre sus manos un maletín. La lancha toca tierra, la enigmática mujer es rodeada por una escolta y velozmente se desplaza en un coche de vidrios tintados al centro de Londres, en dónde consigna el críptico maletín en… una librería.
No se trata de una instalación secreta del MI6 sino de una auténtica librería. Y el maletín no contiene planos robados, sino siete ejemplares de Devil May Care, la nueva novela de James Bond, firmados por el escritor que ha tomado el relevo de Ian Fleming, Sebastian Faulks. La novela sale este miércoles a la venta y si algo hay que reconocer es que su estrategia publicitaria supera todo lo visto hasta ahora. Srs. de Planeta, vayan pensando en la que van organizar por la publicación del tercer libro de Carlos Ruiz Zafón. Los ingleses han subido el listón y no nos conformaremos con nada inferior a un helicóptero.

El éxito a la hora de explotar y exprimir una franquicia tiene su máximo representante en el agente secreto británico James Bond. No sólo el personaje ha sido motivo de 22 películas con más o menos acierto, sino que la sombra de Ian Fleming, autor original de las novelas del personaje, es cada vez más alargada.
Devil may care es el título provisional que tendrá el nuevo libro que contará con la presencia del agente con licencia para matar, James Bond.