-Los derechos del hombre de Thomas Paine (1737-1809): defensa a ultranza de los derechos humanos, exige la supresión de la monarquía y de la aristocracia, la construcción de un sistema educativo estatal y una redistribución de la riqueza mediante la introducción de impuestos progresivos.
-Vindicación de los derechos de la mujer de Mary Wollstonecraft (1759-1797): madre de Mary Shelley (la autora de Frankenstein), la autora reivindicaba una educación común para los dos sexos como condición de la igualdad en la pareja. Sin duda, fue el primer paso para la fundación de los movimientos feministas.

-Sumario de la institución de la religión cristiana de Juan Calvino (1509-1564): el libro más importante de la Reforma. En él se fundamenta la concepción agustiniana del poder absoluto de Dios y el derecho del hombre a resistirse a los poderes terrenos, que son solamente instrumentos de Dios, cuando atentan contra la voluntad divina.
A menudo creemos que los libros sólo son eso, libros: un puñado de papeles llenos de letras (opinión sobre todo sustentada por aquellas personas que no han leído demasiados libros).
La forma original del poema que analizábamos es:
Existen palabras que, de mucho repetirlas, acaban por desprenderse de su significado. Por ejemplo, “cuchara”. Probadlo. Al final la palabra ya no estará tan fuertemente asociada al objeto que todos entendemos como cuchara, sino que será algo así como una sucesión de fonemas sin sentido. 