
Edición (del latín editio) es un término utilizado en una doble acepción en el mundo literario: como actividad de reproducción de una obra, a través del manuscrito o de la imprenta, para su difusión, o bien como un conjunto de ejemplares que integran una misma impresión tipográfica.
Antes de la invención de la imprenta, la reproducción de textos se realizaba a través de un trabajo organizado de copistas; en la Edad Media había centros especializados en los monasterios y, a partir del siglo XIII, en la Universidades. A este tipo artesanal de edición manuscrita sucede, con la invención de la imprenta, un medio de reproducción, no sólo de mucha mayor capacidad difusora, sino también de mayores garantías de transmisión fiel del texto original, al poder controlar errores de transcripción, omisiones, posibles interpolaciones, etc.
En los estudios de bibliografía y crítica textual se enumeran los siguientes tipos de edición:

Las largas jornadas de busqueda constante de inspiración, horas y horas frente al papel inventando y descartando personajes imaginados, intensas tareas de corrección, búsqueda de un estilo atrayente,... Realmente la labor del escritor profesional o aficionado requiere de grandes sacrificios. ¿Hay algo que pueda compensar este esfuerzo? Por supuesto que sí. Para empezar, el saber que tus palabras van a llegar a unos lectores, sea cual sea la cantidad. Y que a través de ellas vas a hacerlos soñar, reír o emocionarse. ¿Hay mejor premio que ese? El problema es que, cada año, miles de relatos de gran calidad perecen en el olvido, abandonándose para siempre en cualquier cajón.