
Hace aproximadamente un año os informábamos de la digitalización de la primera parte del Codex Sinaiticus, la biblia más antigua del mundo. Según informó ayer la Biblioteca Británica, ya puede accederse a las más de 800 páginas y fragmentos de este documento del siglo IV, tras cuatro años de trabajo colaborativo entre esta institución, la Biblioteca de la Universidad de Leipzig, el Monasterio de Santa Catalina de Egipto y la Biblioteca Nacional de Rusia.
Para Scot McKendrick, director del departamento de manuscritos occidentales de la Biblioteca Británica:
Ese manuscrito, de 1.600 años de antigüedad, permite estudiar el desarrollo de la temprana cristiandad y ofrece material documental de primera mano sobre cómo se transmitió la biblia de generación en generación. [...] El Codex Sinaiticus es uno de los mayores tesoros escritos del mundo. Marca el triunfo definitivo de los códices encuadernados sobre los pergaminos.

Evidentemente la Biblia es uno de los libros preferidos a la hora de digitalizar. La explicación debe estar en que es el libro más leído a nivel mundial y porque es la obra con la cual se hicieron las primeras experiencias de edición, entre otras. Sin embargo, ahora estamos hablando no ya de las biblias de Gutenberg, ¡atención!, sino de una edición mucho anterior conocida como el 