El autor de Dios no es bueno, Christopher Hitchens, vuelva a la carga con su ateísmo militante, siguiendo la estela de Richard Dawkins, Sam Harris o Daniel C. Dennett.
En esta ocasión, cede la voz a otros autores que, a lo largo de la historia, pusieron en solfa de uno u otro modo la fe común de la gente en dioses de cualquier tipo.
Bajo el título de Dios no existe, pues, encontraremos fragmentos de textos de Lucrecia, Thomas Hobbes, Spinoza, Hume, John Stuart Mill, Karl Marx, George Eliot, Charles Darwin, Anatole France, Mark Twain, Joseph Conrad, Lovecraft, H. L. Mencken, Sigmund Freud, Albert Eintein, George Orwell, Bertrand Russell, Martin Gardner, Carl Sagan, John Updike, Michael Shermer, Daniel C. Dennett, Richard Dawkins, Victor Stenger, Ian McEwan, Steven Weinberg, Salman Rushdie, Sam Harris y otros.
Lo cierto es que sorprenden gratamente algunos de los textos. Por supuesto, los textos más interesantes son los más contemporáneos: más que nada porque analizan el problema de la existencia de Dios apelando a una mayor cantidad de evidencias científicas: tendencia a rellenar lagunas del conocimiento con mitos, cultos Cargo, el cerebro como órgano para sobrevivir y no para interpretar correctamente la realidad, etc.

Por Carl Sagan tengo ese tipo de debilidad que suele tenerse hacia las personas o cosas que han significado mucho en tu pasado o que, de algún modo, te han ayudado a ser como eres. 