‘La Cultura: Todo lo que hay que saber’ de Dietrich Schwanitz
Con el tiempo me he dado cuenta de que, en cierto modo, gran parte de mi vida la he dedicado a desaprender lo que aprendí en el colegio. Ello denota dos cosas. La primera: que en el colegio aprendí muchas cosas inútiles y/o erróneas. La segunda: que adquirir cultura, en este contexto, requiere de esfuerzo personal y una humildad que permita aceptar que uno, por saber muchas cosas, no es automáticamente culto, y mucho menos si esas cosas proceden de una única fuente.
El trasfondo de todo ello es que el conocimiento académico está en crisis, tanto es su manera de impartirse como en sus contenidos. La cultura es aburrida para la mayoría de la gente, y eso no es culpa de la gente sino de los que se encargan de suministrar la cultura.
En ese sentido, el objetivo de Dietrich Schwanitz en La Cultura es, sin duda, ambicioso. Resumir todas esas aburridas clases de todos nuestros años escolares e incluso universitarios en un solo libro de poco menos de 1.000 páginas. Dicho de otro modo: la lectura de este único libro equivaldría a las docenas de manuales e interminables horas lectivas del colegio. Un único libro para aprobar cualquier examen medianamente general (más o menos).



Comienza el 2009 y abundan los balances de cierre del año pasado y de comienzos del éste. El 2008 fue un año interesante en el que vimos crecer paulatinamente el mercado de la edición digital, tanto a través de la venta de los lectores como de la producción de libros digitales y de la apuesta cada vez más franca de los grupos editoriales por el mundo de la web y, sobre todo su entrada en las redes sociales. En este sentido, parece que el medio escuchó las
Vaya, quizás la pregunta les parece un poco extraña, un poco descabellada o hasta tonta porque se supone que debemos tener una respuesta clara en torno a qué es la literatura infantil. Pues yo creia tenerlo claro y visto lógicamente debería ser obvio que la literatura infantil es la literatura escrita para niños. Pero (piensen un momento), también podría ser la literatura escrita por niños. ¿Imposible? Difícil, quizás porque pocas veces pensamos que los niños puedan ser autores pero al mismo tiempo acérquense a un niño que está hablando solo, o a una niña poniendo a hablar a sus muñecas, por ejemplo, o ensayen a pedirles a los niños que les cuenten un cuento. Pero creo que me estoy adelantando ya que de lo que quiero escribir es acerca de la dificultad de defiir qué es la literatura infantil.
La Red de Bibliotecas Rurales Quechuas es un proyecto que surge para llenar un vacío de información importante que afecta a las comunidades campesinas peruanas. Comienza con un programa piloto en la zona de Ayaviri que influencia positivamente a tres comunidades: Condromilla Alto, Pirhuani y la Parcialidad Pacobamba Alto. Este programa se implementó en tres etapas: la primera de ellas consistió en un programa de diagnóstico situacional para identificar el estado y las necesidades de las comunidades en cuando a información. 
Para colaborar con la formación de los niños que siguen un plan educativo bilingue inglés-español, llegó al puerto de la ciudad de Nueva York el porta helicóptero frances Jeanne d’Arc con un cargamento de 10.000 libros, una parte de los cuales serán destinados a las escuelas de New Orleans, ciudad desvastada en el 2005 por el huracán Katrina.
Llegó el día y el editor de Doris Lessing, Nicholas Pearson, leyó el discurso de la escritora inglesa, la de mayor edad en recibir el Premio Nobel. Como anunciamos también en Papel en blanco, Lessing se excusó por no poder asistir a la entrega del premio por razones de salud. Asistieron en su nombre su hija y sus nietas (en la foto).