
No cabe duda que uno de los países que más suenan en estos últimos meses es Egipto, debido como todos sabemos a esa revolución del pueblo que ha conseguido derrocar a Mubarak. Y qué mejor momento para que conozcamos a esa sociedad egipcia que ha conseguido lo inimaginable. Eso es lo que nos vamos a encontrar en Deseo de ser egipcio, el último libro de Alaa Al Aswany, donde entraremos de lleno en la vida de los habitantes de El Cairo. Lo podemos encontrar desde el pasado ocho de septiembre de la mano de Mondadori, y su precio es de 17,90 euros.
‘Deseo de ser egipcio’ está compuesto por un total de nueve relatos y una novela corta. En ellos rompe un buen puñado de tabúes de la sociedad egipcia e indaga de paso en las almas que se buscan y encuentran en el día a día de una gran ciudad. El Egipto que nos propone es de lo más peculiar, lleno de personajes extravagantes y rincones extraños, donde se pasearán por estas páginas desde políticos retirados hasta extremistas religiosos, pasando por alcohólicos, príncipes arruinados o timadores. En definitiva, un amplio abánico de una cultura inmensa de la que tanto desconocemos.

Para nadie es un secreto que las redes sociales se encuentran en todas partes. Yo iría más allá y diría que el comportamiento y la comunicación en red ya son parte fundamental del ser humano contemporáneo. Nadie es ajeno a la tecnología y ella se está convirtiendo en una de las principales aliadas de aquellos cuya voz no se podría escuchar; de hecho, este deseo de las minorías (que aunque mayoritarias en número no eran tomadas en cuenta en los grandes titulares de la prensa) fue lo que dió orígen a los blogs, videoblogs y, ahora, a lo que con nombre genérico conocemos como redes sociales. 

Tener un blog personal empieza a ser algo habitual, lo que es menos habitual es que ese blog pase a convertirse en un libro. Esto es lo que ha ocurrido en Egipto con tres mujeres cuyas bitácoras se han convertido en éxitos de ventas de la mano de la misma editorial. Una de ellas, Ghada Abdelal, creó su blog hace dos años y en él habla de la presión que sufren las mujeres en Egipto para casarse. El libro, que trata el tema con ironía, Quiero casarme va ya por la tercera edición.