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	<title>Papel en blanco</title>
	<link>http://www.papelenblanco.com</link>
	<description>Blog sobre literatura, el arte de los libros y el apasionante mundo de la lectura.</description>
	<pubDate>Wed, 25 Jun 2008 21:26:17 GMT</pubDate>
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      <title><![CDATA['El asombroso viaje de Pomponio Flato', de Eduardo Mendoza]]></title>
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      <pubDate>Wed, 25 Jun 2008 16:10:19 GMT</pubDate>
      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2008/06/pomponio.jpg" alt="" />La última novela de <strong>Eduardo Mendoza</strong>, <strong>El asombroso viaje de Pomponio Flato</strong>, intenta recuperar el tono entre esperpéntico y mordaz que tan bien le ha funcionado al autor en obras capitales del absurdo como <em>El misterio de la cripta embrujada </em>o <em>El laberinto de las aceitunas</em>. El intento, sin embargo, resulta decepcionante.</p>

	<p>El argumento de esta novela histórica mezcla lo policíaco con la hagiografía, pues el protagonista que da título al libro, que emprende un viaje en busca de unas aguas milagrosas que remedien su diarrea, investigará el caso de un tal José, que ha sido acusado injustamente de asesinato. Nos referimos al carpintero José de Nazaret; y su hijo Jesús es quien contrata a nuestro protagonista. </p>

	<p>La premisa, pues, es de lo más prometedora. Y lo cierto es que las primeras páginas de la novela reflejan una enjundia desopilante que recuerda al <strong>Mendoza</strong> más desatado de <em>Sin noticias de Gurb</em>. Por ejemplo, el protagonista se cruza nada más empezar su viaje con un grupo de rudos árabes:</p>

	<p><a name="more"></a></p>

	<p><blockquote><p><br />
Con un hilo de voz les dije que era un ciudadano romano, de familia patricia y de nombre Pomponio Flato, y que de resultas de una ligera indisposición me había caído del caballo. Habiendo escuchado atentamente mi relato, deliberaron un rato sobre cómo proceder, hasta que uno dijo:</p></blockquote></p>

   <blockquote><p>-Propongo que le robemos lo que todavía lleva encima, que le demos por el culo reiteradamente y que luego le cortemos la cabeza como suele hacer con los viajeros nuestra pérfida raza.

   -Pues yo propongo que le demos agua y alimentos, lo subamos a un camello y lo llevemos con nosotros hasta encontrar quien pueda curarle y hacerse cargo de él.

   -Bueno –dicen los demás con voluble facundia. </p></blockquote>

	<p>Imposible no sonreír ante esta escena. Aunque su fundamento sea el humor facilón y la crítica nada sutil (ya el apellido de protagonista, que aparece en el título de la novela, nos advierte de la clase de juegos escatológicos a los que vamos a asistir), reconocemos al <strong>Mendoza</strong> más desopilante. Poco más tarde, además, encontramos guiños más interesantes, como en la siguiente intervención de Pomponio dirigiéndose a Jesús, cuando Jesús le asegura que su padre ha nunca sería capaz de asesinar:</p>

  

	<p><blockquote><p>Mira, Jesús, todos los niños de tu edad creen que sus padres son distintos al resto de las personas. Pero no es así. Cuando crezcas descubrirás que tu padre no tiene nada de especial. </p></blockquote></p>

	<p>Todo un hallazgo, teniendo en cuenta quién es José. </p>

	<p>Pero el pulso inicial comienza a declinar hasta reducirse a estado comatoso cuando empezamos a comprobar que la historia es, simple y llanamente, aburrida. Más parece una sucesión de escenas cómicas, con cierta raíz vodevilesca, sin demasiada chicha. Más parece una novela escrita por encargo o escrita en modo zombi. Lo cual es sorprendente viniendo de una pluma tan brillante como la de <strong>Eduardo Mendoza</strong>.</p>

	<p>Además, el autor incurre en una serie de errores que reafirman la idea de que no ha existido demasiado trabajo de revisión sobre el texto. Como que todos los personajes se expresan de forma muy parecida o que la trama policíaca se diluye en unas pocas conversaciones del protagonista con los personajes que, finalmente, no aportan nada al misterio. Esto, junto a un tono artificioso y lleno de tópicos, provoca que la narración, en apariencia de muy corta longitud, se vuelva interminable. </p>

	<p>Con todo, aguardaremos expectantes la próxima novedad de <strong>Eduardo Mendoza</strong>, pues tantas y tantas páginas de excelente literatura mantienen (por el momento) la confianza que hemos depositado en él. Novedad que no tardará en llegar, pues este frustrante viaje de Pomponio Flato ha encabezado las listas de los más vendidos durante semanas.</p>

	<p>Editorial: Seix Barral<br />
Colección: Biblioteca Breve<br />
190 páginas </p>



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