
Hoy me vais a permitir que me ponga un pelín nostálgico, y es que el inolvidable y entrañable Fray Perico cumple treinta años. Bueno, más concretamente, los cumple la publicación de Fray Perico y su borrico, ¡cómo pasa el tiempo! Teniendo en cuenta que tengo la misma edad, os podéis hacer una idea de que yo he sido uno de los muchos afortunados a los que nos obligaron a leer este libro en clase. Como siempre, el paso del tiempo lo hace todo un poco borroso, e incluso confieso que he estado a punto de volver a releerlo (el otro día lo encontré en un cajón), pero prefiero conservar intacta esa sensación que me produce y esos buenos recuerdos que vienen a mi mente.
‘Fray Perico y su borrico’ ganó el Premio Barco de Vapor en 1979, pero no sería hasta el año siguiente cuando se publicara en la serie naranja, destinada a lectores de entre 9 y 11 años. A partir de ese momento, su éxito ha sido arrollador, actualmente se encuentra en su 57ª edición y ha podido leerse en once países distintos y en seis lenguas diferentes, como el coreano o el húngaro. El autor de este gran regalo en forma de libro, Juan Muñoz Martín, todavía no se lo cree y recuerda los duros momentos en los que paseaba de editorial en editorial recibiendo negativas por respuesta. Hay que recordar que las andanzas de este buenísimo fraile han seguido adelante después de ese primer encuentro, y ya son ocho las historias que cuentan con este protagonista, como Fray Perico en la guerra o Fray Perico y la Navidad, aunque confieso haber leído sólo la primera.



Nací en la década de los 80, y como tal, la colección infantil El Barco de Vapor, perteneciente al grupo editorial SM, me ayudó a encontrar motivaciones a la lectura como a tantos y tantos niños y niñas de mi edad.