
Si recuerdo bien, es la primera vez que leo algo de un escritor japonés. Ya sabéis como pasan estas cosas: estás en la librería, te acercas a los libros de novedad, y ¡uy! ahí está, un libro aparentemente insignificante, un único ejemplar entre montañas de un mismo título. Y eso es lo que me ocurrió con El ganso salvaje de Ogai Mori, editado en castellano por Acantilado.
‘El ganso salvaje’ cuenta la historia de un amor apenas insinuado, entre la bella Otama, hija de un anciano empobrecido que se ve obligada a convertirse en la mantenida de un usurero para mantener a su padre, y Okada, un estudiante de medicina que la entrevé en sus paseos diarios. Y así, una historia que a priori puede parecer un drama tremendo y un dechado de páginas lacrimosas no es ni una cosa ni otra. Una bella estampa japonesa que capta un momento concreto.

