Hay libros, que aun con sus virtudes y su calidad, han pasado a la historia con un éxito que quizás no es el que se corresponde con sus propias cualidades literarias. Bien por una campaña de promoción excelente, por la temática que aborda o por otro tipo de causas providenciales (una buena o taquillera adaptación al cine, por ejemplo), lo cierto es que existe una colección de obras, a las que quizás en otro contexto y circunstancias podrían haber pasado desapercibidas.
JUAN SEBASTIÁN SALVADOR GAVIOTA, de Richard Bach. Una fábula sobre una gaviota que, con esfuerzo, aprende a volar. Un éxito que alertaba del emergente auge de los libros sobre espiritualidad y autoayuda de al uso, disfrazados bajo el aspecto amable de un cuentecillo tierno y sencillo. Sin embargo, carece de grandes frases que pasen a la historia o un mensaje claro y directo que pueda influir en un lector que pueda encontrarse al año decenas de libros de este tipo.

