feed

El Nombre de la Rosa

De la pantalla al papel: el cine como promotor de la lectura

5 comentarios

CrepúsculoLas cifras de venta de los libros de Stephanie Meyer son, ciertamente, sorprendentes en los últimos meses. Leo una noticia en la que se anuncia que la saga de Crepúsculo ya lleva vendidos dos millones y medio de ejemplares. Yo he visto agotarse las ediciones semana a semana y los posibles lectores parecen aumentar en lugar de disminuir. En diciembre pasado, los cuatro títulos de la serie vampírica tuvieron gran éxito de ventas y ahora con el estreno del primero de ellos en el cine, ocurre un fenómeno que a mi me parece poco menos que llamativo ya que implica que las lecturas del libro aumentan en lugar de disminuir. Y no solamente eso, sino que he visto repetirse el comentario, en adolescentes, de que el libro es mejor que la película, aún cuando hayan visto primero la versión fílmica que la escrita.

La relación entre la literatura, el cine y la televisión ha sido trabajada en diferentes momentos y la pregunta que me planteo hoy es si el cine es un aliciente o una barrera para la lectura. Por todo lo que explicaba anteriormente, creo que es más bien lo primero que lo segundo. Lo primero que podemos pensar es que la versión en pantalla sustituye a la obra en papel y no es asi: una y otra se relacionan en dos niveles distintos e, indudablemente, la lectura en papel no será sustituida nunca por la lectura en la pantalla o a la versión en audio de una novela. Son muchos los ejemplos que se me vienen a la mente: desde El perfume, pasando por El nombre de la rosa hasta llegar a la saga de Harry Potter, por no irnos más atrás. El cine y la literatura tienen a convertise en un binomio con una relación compleja pero que finalmente puede ser menos amenazante para la literatura de lo que se ha pensado hasta ahora.

Leer más

Votos 0 ¡vota!
Anunciate aquí
Anunciate aquí

Umberto Eco: "Dan Brown es una de mis criaturas"

7 comentarios

umberto_eco.jpgUmberto Eco publicará en breve una antología de sus ensayos sobre medios de comunicación y poder político titulada Retrasando el reloj A paso de cangrejo. Sobre este libro ha hablado en una entrevista para el New York Times conducida por una tal Deborah Solomon, posiblemente lo más inepto en cuanto a periodismo cultural que se pueda echar uno a la cara y con raros prejuicios hacia el país de la bota. Totalmente escandalizada ante la idea de que el fascismo italiano inspirara el nazismo, Solomon acaba produciendo esta perla: ¿Está diciendo que Italia marcó el estilo de la moda – o el arte – y el fascismo?

Parece increíble que una entrevista tan corta pueda resultar tan tensa. Pero lo mejor llega al final, cuando Solomon pregunta a Eco si ha leído El Código Da Vinci, “lo que algunos críticos consideran la versión pop del Nombre de la Rosa”.

Mi respuesta es que Dan Brown es uno de los personajes de mi novela, El Péndulo de Foucault, que habla de gente que empieza a creer en asuntos ocultistas.

Leer más

Votos 0 ¡vota!
Anunciate aquí

Destacados

 Papel Banner

Lo mejor en los últimos 15 días

Anunciate aquí

WSL Weblogs SL