
La luz es la mano izquierda de la oscuridad y la oscuridad la mano derecha de la luz.
La mano izquierda de la oscuridad se publicó en 1969, y fue merecedora de los premios Nebula y Hugo. Es una de las tres principales historias del llamado Ciclo Hainish o Ekumen, junto con El nombre del mundo es bosque y Los desposeídos. En 2008 Minotauro las publicó en un volumen conjunto, Los mundos de Ursula K. Le Guin, y este mes ha reeditado la que se considera la novela más emblemática de la autora, ‘La mano izquierda de la oscuridad’.
La trama gira en torno a la estancia de Genly Ai, un enviado terrestre del Ekumen, al planeta Gueden, también conocido como Invierno por atravesar una edad glaciar. El Ekumen podría definirse como una liga interplanetaria compuesta por los “mundos inhabitados” (es decir, por aquellos que no son ni los planetas conocidos ni sus colonias) cuyo propósito, en este caso, es que Gueden se una a la alianza. Por ello, Genly Ai lleva dos años en Karhide (uno de los dos reinos más importantes de Gueden) esperando una audiencia con el rey. Cuando llega el momento, todo apunta a que el rey no goza de un juicio sano, ve al Enviado como una amenaza y a su primer ministro, Estraven, como ejemplo de traición.
En un intento por conseguir en otra ciudad lo que ha resultado imposible en Karhide, Genly Ai viaja a Orgoreyn, donde Estraven cumple su exilio. El rechazo de los orgotas hacia Genly provoca el reencuentro entre éste y Estraven que, a partir de este punto, deberán convivir en duras condiciones.

Los desposeídos: una utopía ambigua se publicó en 1974 y, un año después, recibió los Premios Hugo y Nebula. Es una de las tres novelas principales del conocido como Ciclo Hainish o Ekumen, junto con
El nombre del mundo es bosque se publicó en 1976, aunque está basada en una novella que Ursula K. Le Guin escribió en 1972 y que mereció el Premio Hugo. Forma parte de lo que se conoce como el Ciclo Hainish o Ekumen. A pesar de que la autora niega la existencia real de una saga (como sí se confirma en las novelas de Terramar), es indudable que todas las historias que se enmarcan en dicho ciclo tienen elementos comunes. 